El Gobierno colombiano entregó un balance de la reciente reunión binacional con Venezuela y destacó avances en temas energéticos, comerciales y de seguridad en la frontera. El ministro de Minas y Energía aseguró que los diálogos podrían abrir nuevas oportunidades para la seguridad energética de ambos países y para el desarrollo de regiones históricamente rezagadas.
A través de su cuenta de X, el jefe de la cartera calificó el encuentro como “supremamente exitoso” y señaló que una de las principales apuestas es fortalecer la integración energética entre Colombia y Venezuela.
Uno de los proyectos analizados durante la reunión fue la posibilidad de que la empresa ISA Intercolombia lidere inversiones para una nueva interconexión eléctrica entre ambos países a través de La Guajira. Según el ministro, esta región tiene actualmente uno de los mayores potenciales de exportación de energías limpias en Colombia.
En esta iniciativa también han manifestado interés en participar compañías públicas como Grupo Energía Bogotá y EPM, que podrían intervenir en la rehabilitación y ampliación de la infraestructura energética entre los dos países.
Otro de los temas discutidos fue la posibilidad de reanudar la exportación de energía desde Venezuela hacia Puerto Carreño, en el departamento de Vichada. Según el Gobierno, esta región dejó de recibir electricidad a través de esa interconexión durante el gobierno de Iván Duque, lo que obligó a miles de familias a depender de plantas de generación con diésel, con mayores costos para los usuarios y mayores subsidios del Estado.
También se revisó el estado de la interconexión eléctrica San Mateo–Corozo, ubicada en Norte de Santander. De acuerdo con el ministro, esta infraestructura se encuentra operativa y podría servir como respaldo energético para Venezuela durante épocas de sequía, siempre que se concreten los contratos de conexión correspondientes.
En materia de gas natural, el ministro explicó que la petrolera estatal venezolana PDVSA manifestó su intención de terminar el contrato vigente con Ecopetrol debido a condiciones comerciales que actualmente no permiten recuperar las inversiones necesarias para rehabilitar el gasoducto Antonio Ricaurte.
No obstante, ambas compañías habrían expresado voluntad política para revisar el acuerdo el próximo año, con ajustes en precios y plazos. Para avanzar en ese proceso, el Gobierno colombiano sostendrá una reunión con autoridades de Estados Unidos con el fin de analizar el levantamiento de sanciones que afectan las relaciones comerciales con Venezuela.
El ministro aseguró que, aunque el país cuenta con más de 14 proyectos de infraestructura de regasificación, el gas venezolano podría convertirse en una alternativa de corto plazo para garantizar el abastecimiento y reducir costos para el país.
Durante el encuentro también se anunció que ya se habilitaron permisos para la importación inicial de gas licuado de petróleo desde Venezuela por Cúcuta. Según el Ministerio, se prevé un volumen de más de 1,2 millones de galones mensuales que beneficiaría a más de 150.000 familias en la zona de frontera.
Asimismo, se confirmó la llegada de los primeros 100.000 litros de gas, que ya estarían beneficiando a cerca de 800 hogares, muchos de los cuales aún cocinan con leña.
En cuanto a la empresa Monómeros Colombo Venezolanos, el Gobierno colombiano reiteró su interés en adquirir la compañía mediante un esquema público o mixto, una vez se levanten las sanciones internacionales. Mientras tanto, la empresa Gecelca avanza en el proceso de valoración de la compañía.
Por su parte, el presidente Gustavo Petro aseguró que la reunión binacional fue exitosa y anunció que ambos países también avanzarán en una agenda de cooperación regional.
Entre los temas mencionados por el mandatario están la coordinación militar para combatir el narcotráfico en la frontera, la integración energética y el impulso a la participación de Venezuela y Colombia como miembros plenos del Mercosur.
De acuerdo con el Gobierno, estos diálogos buscan fortalecer la cooperación bilateral y convertir la integración energética en una herramienta para impulsar el desarrollo regional y garantizar mayor seguridad energética en ambos países.