En una jornada realizada este 2 de septiembre en la capital nariñense, la Unidad para las Víctimas entregó 431 cartas de indemnización administrativa a personas afectadas por el conflicto armado en varios municipios del departamento. El monto total superó los $5.264 millones.
¿Quiénes fueron beneficiados?
Los pagos llegaron a ciudadanos de Pasto, San Pablo, Sandoná y Yacuanquer, priorizados por criterios como edad avanzada, problemas de salud y discapacidad. Estas indemnizaciones hacen parte de los mecanismos de reparación individual contemplados en la Ley de Víctimas y buscan ofrecer un alivio económico tras años de violencia y despojo.
Más allá del dinero
Además de la entrega de recursos, los beneficiarios participaron en una jornada de orientación sobre cómo invertir de manera responsable el dinero. La estrategia busca que las víctimas puedan destinar los montos a vivienda, educación, ahorro, emprendimientos o fortalecimiento familiar, y no únicamente al gasto inmediato.
“Es una ayuda enorme porque, en mi posición de estudiante, me brinda tranquilidad. Este recurso lo voy a usar para pagar mi universidad”, dijo Brigitte Hernández, una joven víctima que recibió la indemnización.
Contexto de la reparación
Aunque las indemnizaciones no compensan las pérdidas sufridas, representan un paso en el proceso de reparación integral.
En Nariño, cientos de familias esperan aún acceder a estos pagos, mientras organizaciones sociales insisten en que la reparación debe ir acompañada de garantías reales de no repetición y de inversión en proyectos comunitarios que fortalezcan el tejido social.