La Defensoría del Pueblo, la Contraloría General de la República y la Procuraduría General de la Nación entregaron ante el Congreso un informe sobre los principales rezagos en la implementación de la Ley de Víctimas y de los Decretos Ley Étnicos, 15 años después de la entrada en vigencia de la Ley 1448 de 2011. Los reportes señalan dificultades especialmente en indemnización, reparación colectiva, vivienda, generación de ingresos y fortalecimiento institucional, mientras persisten las afectaciones derivadas del conflicto armado en distintas regiones del país.El Décimo Tercer Informe de Seguimiento a la Ley de Víctimas reconoce que la política pública ha ejecutado 265,2 billones de pesos desde su implementación y registra avances normativos e institucionales en atención, asistencia y reparación. Sin embargo, las entidades advierten que persisten problemas relacionados con la suficiencia de los recursos, la oportunidad con la que se ejecutan y la capacidad para medir sus resultados. Uno de los principales llamados está relacionado con el aumento de las emergencias humanitarias. Durante 2025, 83.874 personas fueron afectadas por desplazamientos masivos, una cifra 68 % superior a la registrada en 2024. Además, con corte al 31 de marzo de 2026, permanecían activas 130 Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo, que advertían riesgos para la población en 421 municipios y 15 áreas no municipalizadas.A las dificultades de seguridad se suman las condiciones económicas de las víctimas. El informe señala que el 41,2 % se encuentra en pobreza monetaria y el 17,4 % en pobreza extrema. Además, más de 5,1 millones de víctimas no han logrado superar las dificultades para generar ingresos, lo que evidencia las barreras que todavía enfrentan para alcanzar una reparación integral y mejorar sus condiciones de vida.La indemnización administrativa continúa siendo uno de los mayores pendientes. Desde 2011 se han entregado cerca de 1,95 millones de indemnizaciones, equivalentes al 24,7 % de las víctimas susceptibles de recibir esta medida. De acuerdo con el informe, si el proceso continúa al ritmo actual, se necesitarían 31,5 años para atender a las personas que permanecen pendientes de esta reparación.La situación también es crítica en materia de reparación colectiva. De los 1.292 sujetos que se encontraban en ruta de reparación, apenas el 5 % había culminado su Plan Integral de Reparación Colectiva, con corte a marzo de 2026. Las entidades también identificaron brechas en el acceso de las mujeres y de las personas con orientaciones sexuales e identidades de género no hegemónicas a diferentes medidas de reparación.Otro de los problemas está en la capacidad de las entidades territoriales para ejecutar la política pública. Según el informe, el 46 % de los municipios del país presenta una necesidad alta o muy alta de fortalecimiento institucional, lo que limita la capacidad para garantizar de manera adecuada los derechos de las víctimas.Pueblos étnicos, entre los más afectadosEl panorama es especialmente preocupante para los pueblos indígenas y las comunidades negras, afrocolombianas, raizales, palenqueras y Rrom. El XIV Informe de Seguimiento advierte que los grupos armados ilegales continúan afectando la movilidad de estas comunidades, sus procesos de retorno, sus derechos territoriales y el acceso a medidas de reparación.Además, el 36,5 % de la población indígena del país está inscrita en el Registro Único de Víctimas, frente a un promedio nacional del 19 %. En los pueblos negros, afrocolombianos, palenqueros y raizales, la proporción alcanza el 37 %. Entre 2023 y 2025, la Unidad para las Víctimas reportó 643 emergencias masivas. De ellas, 291 afectaron a población indígena y afrocolombiana, lo que equivale al 45 %. Los departamentos con mayores afectaciones son Chocó, Nariño, Valle del Cauca, Cauca, Norte de Santander, Putumayo y Guaviare.Frente a este panorama, la Defensoría, la Contraloría y la Procuraduría insistieron en la necesidad de acelerar la implementación de las medidas de atención y reparación, fortalecer la coordinación entre las entidades y mejorar las capacidades de los territorios. Las entidades consideran que la implementación de la Ley 2421 de 2024 será determinante para enfrentar los rezagos históricos y responder a las nuevas dinámicas del conflicto armado.
Después de más de una década de trámites, acompañamiento institucional y construcción comunitaria, el resguardo indígena Sabaleta y la comunidad La Puria, pertenecientes al pueblo Emberá en el departamento del Chocó, lograron cerrar oficialmente sus procesos de reparación colectiva, una medida contemplada dentro de la Ley de Víctimas para atender afectaciones derivadas del conflicto armado.Ambas comunidades ingresaron a los Planes Integrales de Reparación Colectiva entre 2013 y 2014, luego de ser reconocidas como sujetos colectivos afectados por años de confrontaciones armadas en una zona estratégica para economías ilegales y corredores de movilidad entre el Urabá antioqueño, el centro del Chocó y la salida hacia el Pacífico colombiano.Durante años, estos territorios estuvieron expuestos a disputas entre las FARC, el ELN y estructuras paramilitares provenientes del Urabá antioqueño. Las comunidades enfrentaron desplazamientos forzados, amenazas, confinamientos y múltiples hechos de violencia que dejaron cerca de 12.000 víctimas relacionadas con el conflicto en la región.El cierre de estos procesos representa la culminación de una serie de acciones construidas conjuntamente entre las comunidades y la Unidad para las Víctimas. Según explicó Amaury Gómez, subdirector de Reparación Colectiva de la entidad, en uno de los planes se implementaron 17 acciones y en el otro 18 medidas orientadas a reconstruir las capacidades sociales, económicas y culturales de las comunidades Emberá.Más allá de los documentos institucionales, las medidas desarrolladas tuvieron impacto directo sobre la vida cotidiana de las familias indígenas. Entre las iniciativas ejecutadas aparecen talleres de confección acompañados de capacitaciones y entrega de equipos, fortalecimiento de proyectos agropecuarios, apoyo a la producción y comercialización de artesanías, así como procesos de transferencia de saberes ancestrales. También se implementaron mejoras en espacios educativos mediante nuevo mobiliario escolar para niñas y niños, además de estrategias dirigidas al fortalecimiento de la autonomía organizativa y política de las comunidades indígenas. Parte de las acciones incluyó ejercicios de reconstrucción de memoria histórica enfocados en preservar relatos, prácticas tradicionales y procesos de recuperación cultural.Para las autoridades indígenas, el cierre de los planes marca un punto importante dentro de los procesos comunitarios. Efraín Velásquez Tanugama, gobernador del resguardo Sabaleta, aseguró sentirse satisfecho con las medidas implementadas por el Gobierno nacional y la Unidad para las Víctimas como parte de la reparación por las afectaciones sufridas durante años de confrontación armada.Según la Unidad para las Víctimas, las acciones ejecutadas buscan responder no solo a daños materiales, sino también a impactos sobre las formas de vida de estas comunidades étnicas. El conflicto alteró prácticas culturales, limitó la autonomía territorial y afectó dinámicas tradicionales asociadas a la organización comunitaria y espiritual del pueblo Emberá.La reparación colectiva es uno de los mecanismos contemplados dentro de la Ley 1448 de 2011, normativa que estableció rutas de atención y reparación para comunidades, organizaciones y grupos afectados por el conflicto armado en Colombia. En el caso de los pueblos indígenas, estos procesos incorporan componentes relacionados con identidad cultural, territorio y fortalecimiento organizativo.De acuerdo con cifras entregadas por la Unidad para las Víctimas, durante el gobierno del presidente Gustavo Petro se han implementado indemnizaciones superiores a los 62.000 millones de pesos que han beneficiado a más de 100 comunidades étnicas en distintas regiones del país. La entidad también informó sobre inversiones que superan los 10.000 millones de pesos destinadas al fortalecimiento de capacidades organizativas de sujetos colectivos no étnicos y organizaciones sociales. Además, reportó la firma de 230 planes de reparación colectiva en diferentes territorios del país.En el caso de Sabaleta y La Puria, el cierre de los procesos se convierte en uno de los avances recientes más relevantes para las comunidades indígenas del Chocó, una de las regiones históricamente más afectadas por el conflicto armado y las economías ilegales. Las medidas implementadas apuntan a recuperar prácticas comunitarias, fortalecer proyectos productivos y reconstruir dinámicas sociales alteradas durante años de confrontación.
Si la reparación colectiva de las víctimas del conflicto armado continúa a su ritmo actual, en 2031 apenas el 9,4 % habrá logrado tener un plan concreto con acciones hacia su reparación, de acuerdo con las proyecciones de la Contraloría General de la República.Esto “dejaría a más de 1.645 comunidades sin culminar sus programas, poniendo en entredicho el cumplimiento de las metas del Acuerdo de Paz y los compromisos internacionales. Para lograr la reparación integral de los 1.645 SRC restantes, el Estado debería conseguir recursos estimados en $9 billones, a precios constantes de 2025, lo que representa un desafío significativo en términos de sostenibilidad fiscal”, señaló la entidad.Según el informe del ente de control, apenas se han implementado 60 planes de reparación frente a 1.197 sujetos colectivos que deberían repararse.Además, el país está tardando más del doble de lo que dice la ley en reparar colectivamente a las víctimas: hasta 10 años, en algunos casos.“El trabajo de campo permitió corroborar que la alta rotación del personal técnico de ruta es uno de los factores que más afecta la eficacia del proceso. La no renovación de contratos a los profesionales de ruta implica pérdida de conocimiento, discontinuidad en la relación con las comunidades y desconfianza hacia la institucionalidad. En todos los territorios, las comunidades señalaron que los cambios de profesionales han significado interrupciones y la necesidad de reiniciar el proceso y repetir diagnósticos, lo que genera una profunda sensación de doble sufrimiento y revictimización”, agregó la entidad.
Dejando atrás sus viviendas, enseres y hasta a su familia, decenas de personas llegan a Medellín para huir del conflicto, o incluso, teniéndose que desplazar de una comuna a otra por la violencia. Datos de la Alcaldía de Medellín revelan que durante el 2026 ha logrado atender a más de 2.300 víctimas del conflicto armado que han necesitado las ayudas institucionales para poder superar momentos difíciles debido a la violencia no solo en la capital de Antioquia sino en otros lugares del departamento e, incluso, del país.Lo que mencionaron las autoridades en la ciudad es que cerca de 1.765 víctimas recibieron atención humanitaria de emergencia mediante la entrega de ayudas básicas y, además, más de 200 personas recibieron apoyo psicosocial especializado por parte de expertos.El secretario de Paz y Derechos Humanos de Medellín, Carlos Arcila, manifestó que estos mecanismos buscan que las personas que han sufrido la violencia puedan tener mejores condiciones y así puedan salir de difíciles momentos provocados por el conflicto armado colombiano."Los hemos atendido de manera integral, con ayudas humanitarias, asesoría jurídica, psicológica. Hemos organizado plan retornos para sus municipios. Se entregaron más de 100 libretas militares a jóvenes víctimas del conflicto armado, con posibilidades de estudio, con posibilidades de empleo", indicó.Según la Alcaldía de Medellín también se propició la participación de alrededor de 225 personas en actividades de construcción de memoria y proceso de satisfacción con los que se buscaba darle visibilidad a las problemáticas que han vivido estas personas.Asimismo, las autoridades en la capital de Antioquia acompañaron a 33 hogares en retorno o reubicaciones seguras, en una estrategia que pretende estabilización para las familias fuertemente golpeadas por la violencia en diferentes territorios del departamento y otras regiones de Colombia.
La reciente formalización del Decreto Ley 4635 de 2011 marca un punto de inflexión en el acceso a medidas integrales de atención, asistencia y reparación para las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras. Estas medidas fueron diseñadas con un enfoque diferencial que reconoce sus particularidades culturales, territoriales y colectivas.El decreto es el resultado de un prolongado proceso de diálogo entre el Estado y las comunidades, en el que se recogieron múltiples voces, preocupaciones y propuestas. Durante este camino, se llevaron a cabo decenas de encuentros territoriales que permitieron construir de manera conjunta la reglamentación necesaria para hacer efectivo el decreto.Para algunos líderes como Arnulfo Cardosi Rubio, delegado al Espacio Nacional de Consulta Previa por el departamento de Bolívar, este es un logro histórico: “Hoy las comunidades negras logran recuperar su dignidad, el respeto y, sobre todo, la posibilidad de volver al territorio con dignidad y las garantías que brinda este decreto.”Desde la La Unidad para las Víctimas se ha subrayado el esfuerzo importante que ha significado llegar a este avance. Por su parte, la directora general de la Unidad para las Víctimas, Alix Aguilar, destacó la importancia de este logro y el proceso que lo hizo posible: “Fue más de un año de trabajo, 34 asambleas territoriales. Este proceso permitió concertar la reglamentación y garantizar que las víctimas accedan a sus derechos en atención, asistencia y reparación con enfoque diferencial étnico. Ahora el reto es implementar esta reglamentación y hacerla realidad en los territorios”.Tras años de lucha por el reconocimiento de sus derechos y particularidades, los beneficiados ven en este avance una oportunidad para que el Estado implemente acciones que respondan verdaderamente a sus realidades. La expectativa es que, por fin, se adopte un enfoque diferenciado que tenga en cuenta sus contextos históricos y sociales.La formalización de este decreto se suma a otros avances recientes en materia de reparación integral para grupos étnicos en el país. En el último año, el Gobierno actual ha impulsado medidas similares dirigidas a otros pueblos, lo que evidencia un esfuerzo más amplio por saldar deudas históricas con comunidades afectadas por el conflicto armado.Este conjunto de acciones refleja una apuesta por fortalecer la justicia étnica y avanzar en la construcción de paz. Además de reconocer la diversidad del país y garantizar los derechos de quienes han sufrido de manera desproporcionada las consecuencias de la violencia, este se presenta como un paso fundamental hacia un país más equitativo.
La Procuraduría General de la Nación abrió una indagación previa para establecer posibles irregularidades en un contrato suscrito por la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas con una empresa de externalización de procesos de negocio. La actuación fue iniciada por la Procuraduría Segunda Delegada para la Contratación Pública, tras una denuncia recibida en 2025 que advierte sobre presuntas anomalías en la ejecución del acuerdo.De acuerdo con la información conocida, la denuncia alerta sobre un supuesto manejo irregular de personal, posible desviación de poder, extralimitación de funciones, coadministración indebida y vulneración de derechos laborales en el marco del contrato. Estos señalamientos llevaron al ente de control a activar una indagación preliminar con el fin de identificar a eventuales responsables dentro de la entidad.Entre los aspectos bajo revisión se encuentra una presunta toma de decisiones administrativas y contractuales calificadas como de extrema gravedad. Según lo advertido en la denuncia, se habría producido la sustitución de más del 80 % del personal operativo y jurídico vinculado al contrato, sin que existiera evidencia de evaluaciones técnicas objetivas, matrices de desempeño, informes de auditoría o criterios de mérito debidamente documentados que justificaran dichos cambios.Asimismo, se indaga una posible desmejora deliberada de las condiciones salariales contempladas en el contrato, lo que podría implicar afectaciones a derechos laborales del personal involucrado. Este punto forma parte de las pruebas que el Ministerio Público ordenó practicar para esclarecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que habrían ocurrido los hechos objeto de análisis.Por ahora inició de manera formal una etapa de verificación orientada a recopilar elementos que permitan establecer si hubo o no irregularidades en la contratación y ejecución del convenio suscrito por la Unidad de Víctimas.
Según datos oficiales, el Gobierno ha entregado 316.076 indemnizaciones a víctimas con pertenencia étnica, cifra que representa el 64 % del total histórico de ese tipo de compensaciones en el país, consolidando a la actual administración como la que más ha avanzado en este rubro desde la promulgación de la legislación. La entidad ha resaltado que esta cifra no solo es numérica sino simbólica, pues además de cumplir con sentencias judiciales y otorgar medidas de reparación, contribuye a terminar la larga espera de miles de personas por justicia y reparación integral.Los datos oficiales del Registro Único de Víctimas (RUV) muestran que más del 19 % de las personas identificadas como víctimas del conflicto armado en Colombia pertenecen a pueblos y comunidades étnicas, incluidos afrocolombianos, indígenas, raizales, palenqueros y población Rrom o gitana, quienes han sufrido hechos victimizantes como desplazamiento forzado, amenazas, confinamiento y pérdida de bienes. El reporte coincide con los esfuerzos por parte de la entidad de agilizar y ampliar la cobertura de indemnizaciones, ya que en periodos recientes se han destinado recursos significativos para la atención de víctimas de diferentes grupos poblacionales, con ajustes que buscan acelerar la entrega de medidas y mejorar la gestión de casos. A pesar de los desafíos que persisten en términos de desplazamiento forzado, violencia y desigualdad social.Por otra parte, la Unidad para las Víctimas, también ha promovido iniciativas para dignificar y visibilizar a estas poblaciones. En el departamento de Santander se realizó recientemente la Conmemoración de la Afrosantandereanidad, un encuentro cultural que busca reconocer la existencia y el sufrimiento de víctimas étnicas en la región, así como reforzar el compromiso institucional con sus derechos y reparación. "Todas estas acciones más que la entrega de una indemnización, el cumplimiento de una sentencia judicial o el cierre de una serie de medidas de reparación, significan terminar la larga espera de quienes han sufrido la violencia con la esperanza de recibir justicia, la reconstrucción del proyecto de vida de miles de familias y un paso más en el camino a la paz de Colombia.", afirmó la entidad durante la entrega de estas cifras en Colombia.
En Colombia, más de 9 millones de ciudadanos han sido obligados a abandonar sus hogares como consecuencia del conflicto armado, el control territorial de grupos ilegales y las disputas por economías ilícitas, un fenómeno que durante décadas ha profundizado la pobreza, la exclusión y la desigualdad en amplias regiones del país.En este contexto, el Departamento Nacional de Planeación, la Unidad para las Víctimas y Prosperidad Social, presentó el CONPES 4180, una nueva política pública que proyecta una inversión de 10,1 billones de pesos, que busca establecer soluciones duraderas para las víctimas de desplazamiento forzado. El documento, aprobado el 30 de diciembre de 2025, traza una hoja de ruta con 66 acciones orientadas a facilitar la estabilización socioeconómica de esta población.De acuerdo con el DNP, el objetivo es coordinar una respuesta institucional que permita superar las condiciones de vulnerabilidad que enfrentan millones de víctimas. “Es un documento que coordina acciones, 66 acciones intersistémicas, intersectoriales, con un presupuesto indicativo de 10 billones de pesos”, explicó la directora de la entidad, Natalia Irene Molina.La meta es que al menos el 75 % de las víctimas logre superar su situación de vulnerabilidad mediante el acceso a empleo, generación de ingresos e integración social, ya sea a través del retorno a sus territorios, la reubicación o su permanencia en las comunidades donde reconstruyeron sus vidas.Desde la Mesa Nacional de Víctimas, Odorico Guerra Salgado, coordinador del eje temático de desplazamiento forzado, advirtió que el principal desafío será que las medidas anunciadas se traduzcan en acciones concretas en los territorios.“Nosotros primero que todo esperamos que haya una verdadera voluntad política por parte de las instituciones del gobierno nacional para que esa implementación del CONPES de soluciones duraderas sea exitosa en los territorios y que ojalá no sea una ni dos, sino todas las 66 acciones que están contenidas en el CONPES 4180 se puedan hacer realidad”, señaló.Giovanni Lepri, representante en Colombia de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), aseguró que la política representa un avance, aunque sus resultados se verán con el tiempo. “El CONPES para nosotros es un punto de partida, no es un punto de llegada, pero es un punto de partida muy relevante porque es la primera vez que hay una política pública estructurada alrededor de buscar soluciones”, afirmó.Lepri también advirtió que muchas víctimas han vivido durante años en condiciones de vulnerabilidad, especialmente en entornos urbanos, donde la integración social y el acceso efectivo a derechos siguen siendo un desafío.“Hay personas que llevan una situación de vulnerabilidad causada por el desplazamiento desde hace muchos años, entonces ya por ejemplo vemos que el 70 % más de la población desplazada quiere quedarse en áreas urbanas, (…) lo que van a hacer van a ser ciudadanos de las ciudades que ya los han recibido hace muchos años, pero le ha faltado esta parte de regularización y de un acceso a derechos de coste efectivo de sus derechos”, explicó.El documento contempla la articulación de 24 entidades del orden nacional y territorial, responsables de ejecutar las acciones previstas. No obstante, el propio Departamento Nacional de Planeación reconoció que los recursos dependerán de la disponibilidad fiscal y de las decisiones presupuestales de cada entidad.
La decisión fue adoptada por la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas, que adelantó un incidente de incumplimiento luego de evaluar los aportes realizados por el exoficial Mauricio Santoyo, exjefe de seguridad del expresidente Álvaro Uribe Velez.Tras analizar sus escritos de aporte de verdad, su intervención en audiencias y el material probatorio practicado, la Jurisdicción determinó que sus declaraciones no fueron claras, exhaustivas ni satisfactorias frente a los hechos investigados.La Sala determinó que Santoyo evitó asumir responsabilidad, se limitó a negar su participación en los hechos y no contribuyó de manera efectiva al esclarecimiento de la verdad ni a la satisfacción de los derechos de las víctimas.“Se concluye que durante el proceso del señor Santoyo Velasco se advierte que los aportes presentados por el compareciente han sido calificados de manera reiterada como insuficientes por otros despachos de la SDSJ, así como por la SRVR, en relación con las obligaciones que le asisten ante la JEP, en atención a los fines propios del SIP y a los derechos y garantías que les asisten a las víctimas”, señala el documento.Aunque el exgeneral acudió a espacios con la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, la JEP consideró que ello no compensó la falta de un aporte sustancial de verdad dentro del proceso transicional. De hecho, en el trámite se advirtió que las constancias de asistencia no demostraban un cumplimiento real de sus obligaciones.“Las constancias de asistencia del señor Santoyo Velasco a la UPBD no satisfacen los estándares de necesidad y significatividad, pues no son pruebas relevantes, sino que “resultan distractores e irrelevantes para los fines del IIRC”. Además, consideró que los documentos solo dan cuenta de la participación formal del compareciente a los espacios en los que fue llamado por la UBPD, pero no reflejan por sí mismos el cumplimiento a las obligaciones derivadas del régimen de condicionalidad”, afirmó la JEP.En consecuencia, la Sala concluyó que “las contribuciones realizadas por el compareciente no han sido suficientes en aras de materializar el derecho a la verdad que les asiste a las víctimas y a la sociedad colombiana” y que no era posible mantener su sometimiento.“A partir de lo expuesto, considera esta Subsala, que no es posible continuar con el trámite de sometimiento a la JEP del GR (r) Mauricio Alfonso Santoyo Velasco, pues se ha evidenciado de su parte una falta de cumplimiento del régimen de condicionalidad, como elemento estructural de todo el Sistema Integral para la Paz114, y a la garantía de los derechos de las víctimas como su eje central, que hoy hace injustificable su mantenimiento en el Sistema”.La Jurisdicción declaró improcedente la concesión del beneficio de libertad transitoria, condicionada y anticipada que había solicitado el compareciente, al no encontrarse acreditadas las condiciones necesarias para que continuara en la JEP. Asimismo, revocó el beneficio transicional de privación de la libertad en unidad policial o militar que le había sido otorgado.Ahora, la Fiscalía 56 Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos continuará el trámite del proceso por desaparición forzada, que ya se encuentra en etapa de acusación, y se hará efectiva la medida de aseguramiento de detención preventiva. Asimismo, se ordenó coordinar su traslado a un centro de reclusión bajo la custodia del INPEC.“Para el cumplimiento de lo anterior, se ordenará a la Inspección General de la Policía Judicial, al Centro Especial de Reclusión de la Escuela de Postgrados de Policía “Miguel Antonio Lleras Pizarro”, en el que se encuentra actualmente privado de la libertad, y al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario —INPEC— que, en firme esta decisión, bajo estrictas medidas de seguridad, coordinen el traslado del señor Mauricio Alfonso Santoyo Velasco a un centro de reclusión, conforme a lo señalado en la medida de aseguramiento de detención preventiva proferida en su contra”, añadió.Santoyo estaba sometido ante la JEP por dos investigaciones: una por concierto para delinquir agravado y desaparición forzada agravada, relacionada con la desaparición de los defensores de derechos humanos Claudia Patricia Monsalve y Ángel José Quintero en 2000; y otra por enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
El pronunciamiento de la JEP se da luego de la denuncia presentada por los familiares del dirigente social Pedro Julio Movilla Galarcio, junto con el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo (Cajar) y el Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice), quienes alertaron sobre una excavación ilegal realizada el 3 de febrero de 2025 en las instalaciones de la Escuela de Logística del Ejército, antigua sede de la Brigada XX en Bogotá.Según indicaron, el punto intervenido había sido identificado como un posible sitio donde podrían encontrarse restos de Movilla.En ese mismo sentido, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses informó a la JEP que encontró rastros de sangre humana en uno de los elementos materiales recuperados, el cual se encuentra protegido por una medida cautelar adoptada en septiembre de 2024, a solicitud de víctimas del conflicto armado.Según explicó la Jurisdicción, el rastro biológico fue identificado en un elemento recuperado en la zona que la propia JEP reportó como vulnerada en febrero de 2025, cuando detectó una excavación no autorizada en áreas de interés forense que estaban bajo protección judicial.Tras conocer esa intervención, la JEP interpuso denuncia ante la Fiscalía General de la Nación, solicitó la apertura de investigaciones disciplinarias e inició un incidente de desacato.“Como resultado de esta última decisión, la JEP sancionó al director de la Escuela de Logística, teniente coronel Jorge Emerson Melgarejo Escobar, con tres días de arresto y una multa de diez salarios mínimos legales vigentes, al hallarlo responsable de permitir una intervención no autorizada en el predio protegido, ubicado en la localidad de San Cristóbal, en Bogotá. La sanción de multa fue confirmada por la Sección de Apelación el 8 de octubre de 2025”, aseguran en el comunicado.La Jurisdicción aseguró que la información sobre el hallazgo fue comunicada directamente a la familia de Pedro Julio Movilla y a las organizaciones solicitantes de la medida cautelar.
Un empresario resultó herido en medio de un ataque armado registrado en zona rural del municipio de Yarumal, en el Norte de Antioquia. Según el reporte entregado por el Ejército Nacional, el hombre habría sido atacado por presuntos integrantes del Clan del Golfo cuando se movilizaba por el sector Ventanitas.Los hechos ocurrieron cuando la víctima regresaba de su jornada laboral y fue interceptada por hombres armados que le dispararon. La situación fue advertida por habitantes de la zona, quienes alertaron a los soldados que se encontraban realizando labores de presencia en este sector del municipio.Tras recibir la información, tropas de la Cuarta Brigada del Ejército intervinieron para auxiliar al empresario, quien presentaba heridas por arma de fuego. Los uniformados le brindaron asistencia inicial, coordinaron su traslado a un centro hospitalario y adelantaron acciones para garantizar su seguridad.El sargento viceprimero William Duarte Vanegas, suboficial del Batallón de Artillería de Campaña N.º 4, confirmó que el hombre sobrevivió al ataque y que, en medio de la intervención militar, también fue recuperado el vehículo en el que se movilizaba.De acuerdo con el reporte militar, el hecho sería responsabilidad de presuntos integrantes del Clan del Golfo, aunque serán las autoridades competentes las encargadas de avanzar en las investigaciones para esclarecer las circunstancias del ataque y establecer quiénes estarían detrás de este hecho violento.Finalmente, el Ejército Nacional pidió a los habitantes de Yarumal y de otros municipios de la región informar cualquier amenaza, intimidación o movimiento sospechoso que pueda poner en riesgo a la población. Para ello, recordó que está habilitada la línea 107 contra el terrorismo.
Momentos de tensión se registraron en el municipio de Suárez, Cauca, tras la activación de un artefacto explosivo en la vía que comunica la cabecera municipal con el corregimiento de Betulia. El hecho se registró a la altura de la vereda Playa Rica, según confirmó la Administración Municipal a través de un comunicado.De acuerdo con el reporte entregado por la Alcaldía, hasta el momento no se tiene información sobre personas lesionadas o víctimas como consecuencia de esta situación. Sin embargo, se emitieron recomendaciones de seguridad para quienes necesitan movilizarse por este corredor vial."Desde la Administración Municipal hacemos un llamado al respeto por el Derecho Internacional Humanitario (DIH), a la protección de la población civil y a que se preserve la vida y la integridad de las comunidades", dice el comunicado.Las autoridades pidieron a conductores, motociclistas y peatones transitar con máxima precaución, evitar acercarse a elementos sospechosos y abstenerse de manipular cualquier objeto que pueda representar un riesgo. Asimismo, solicitaron mantener distancia mientras los organismos competentes adelantan las labores de inspección y verificación del sector.Por ultimo, el alcalde de Suárez, César Lizardo Cerón Galindo, hizo un llamado a la ciudadanía para acatar las recomendaciones de seguridad y mantenerse informada a través de los canales oficiales, mientras se conoce el resultado de las verificaciones.
El papa León XIV denunció este sábado la muerte violenta de niños al visitar Casavalle, un barrio humilde de Montevideo y el más inseguro de Uruguay, donde los vecinos denuncian a diario tiroteos vinculados al tráfico de drogas.León XIV llegó en coche al barrio, caminó por sus peligrosas calles y saludó a fieles en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, en el segundo día de una intensa gira de 12 días por Sudamérica apenas tres semanas después de ser operado de un cáncer de pulmón."No podemos pasar de largo cuando sabemos que hay niños en Uruguay que no van a la escuela por miedo a no volver", dijo el jefe de 1.400 millones de católicos desde un escenario instalado al aire libre.Un barrio "bravísimo""No podemos acallar nuestra conciencia cuando constatamos que una madre no tiene los medios para alimentar a sus hijos", sostuvo.Cuatro de cada 10 niños uruguayos viven hoy en la pobreza, según UNICEF."Mucho menos debería sufrir violencia hasta el extremo de llegar a perder la vida", sentenció León XIV, que bendijo una docena de nuevas viviendas populares en Casavalle financiadas por la Iglesia católica.La tasa de homicidios en Casavalle y sus barrios aledaños es de 41,7 cada 100.000 habitantes, según datos oficiales, cuatro veces más que la nacional, sobre todo debido a batallas entre bandas armadas del narcotráfico.La violencia se ha disparado en los últimos años en Uruguay, que adquirió un nuevo rol en el tránsito de cocaína hacia el norte y fue considerado tradicionalmente una de las naciones más seguras y prósperas de la región.El barrio "pasa de tranquilo a bravísimo en minutos", cuenta a la AFP Claudia, una enfermera de 33 años que no quiere dar su apellido por temor."Ver homicidios ahí en tu puerta es tremendo. Enfrente de mi casa vino una moto y acribillaron a alguien, no sabes qué hacer cuando tus hijos ven un cuerpo tirado", relató.Los vecinos esperan que la visita del papa, de una hora, cambie las cosas para mejor."En 62 años de vida nunca había visto estas veredas limpias y la cantidad de seguridad que hay. El barrio se tranquilizó", dijo Mario Tabárez, dueño de un taller de pintura ubicado a dos cuadras de la parroquia.Casarse "para siempre"El papa también advirtió el sábado sobre la "deshumanización" provocada por la inteligencia artificial y en la Universidad Católica del Uruguay urgió a las instituciones educativas a hacer un "uso sabio" de la IA, "colocando a la persona antes que el algoritmo".En la noche, ante 60.000 personas en el estadio Centenario de Montevideo, el papa alentó a los jóvenes a casarse "para siempre" y tener hijos."Jóvenes, ustedes mismos atrévanse a dar el paso casándose y formando una familia. ¡No le teman al 'para siempre'!", dijo en una vigilia de oración. "Matrimonios, abran su casa a la vida, incluso cuando el mundo les diga que un hijo es una carga".La tasa de fecundidad en América Latina está cayendo de manera acelerada y pasó de 5,8 hijos por mujer en 1950 a 1,8 hijos en 2024, según un reciente estudio del Fondo de Población de la ONU."Tener al papa entre nosotros es un golazo", dijo en el estadio el cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo.José Aguilar, un venezolano de 56 años que hace cuatro que vive en Uruguay, dijo sentir en Uruguay "un renacer la fe". Destacó que el papa haya hablado el viernes de los suicidios, de la familia y también de la energía limpia, "temas que a la gente le importan"."Este es un papa que conecta mucho con las personas", aseguró por su lado Eliana Mrak, que ya vio al papa este año en Madrid y Barcelona."¡Papa León, te queremos un montón!", coreaba la multitud en el estadio tras su discurso, entre aplausos y silbidos.Más temprano, en Paysandú, durante la primera misa de su gira por Uruguay, Argentina y Perú, el papa derrochó elogios para el mate, la infusión adorada por los uruguayos, "que nos enseña a compartir y a estar juntos".Llamó asimismo a "construir puentes" y "transmitir la alegría de la fe" frente a miles de fieles que lo escuchaban mate y termo en mano en esta ciudad a 350 km al noroeste de Montevideo.Uruguay es el país más laico de América Latina. Solo 35% de la población se declara católica, según un sondeo de 2026 de Latinobarómetro, que ubica al país al final del ránking regional.El domingo el papa oficiará una misa en la ciudad de Florida y luego viajará a Argentina, la patria de su predecesor, Francisco.
El presidente Abelardo De la Espriella anunció que impartió instrucciones para reforzar la seguridad de Caracol Televisión y otros medios de comunicación, luego de que las autoridades alertaran sobre posibles atentados contra las instalaciones en Bogotá.A través de su cuenta de X, el mandatario atribuyó las amenazas al ELN aseguró que ordenó desplegar las capacidades del Estado para proteger a los medios, sus periodistas, trabajadores y familias. También expresó su solidaridad con los comunicadores y afirmó que su Gobierno no permitirá que las amenazas o acciones violentas de grupos armados intimiden al periodismo colombiano.“Ante las alertas de inteligencia sobre posibles atentados terroristas del ELN contra las instalaciones de RCN y Caracol Televisión, he impartido instrucciones precisas para que toda la capacidad del Estado se vuelque a proteger a estos medios de comunicación, a sus periodistas, trabajadores y familias. He ordenado reforzar también la protección de Semana”, escribió el presidente.Por su parte, el ministro de Defensa, el general en retiro Jorge Mora, aseguró que desde esa cartera se desplegarán las capacidades necesarias para prevenir cualquier atentado, esclarecer las amenazas e identificar y capturar a los responsables.“Desplegaremos las capacidades necesarias para prevenir cualquier atentado, esclarecer estos hechos, identificar y capturar a los responsables”, sentenció el ministro.Estos pronunciamientos del Gobierno se conocen después de que, hacia las 8:00 de la noche del sábado 7 de noviembre, Caracol Televisión recibiera información de las autoridades sobre la intención de grupos ilegales de atentar contra sus instalaciones. Como medida preventiva, el personal que se encontraba en el canal fue evacuado de inmediato y se adoptaron acciones para proteger a los trabajadores y las instalaciones.La Policía Metropolitana de Bogotá informó que, hasta ese momento, no había evidencia de explosivos en inmediaciones o al interior de Caracol Televisión.La Alcaldía de Bogotá, entretanto, confirmó que la Fiscalía, a través del CTI, compartió información sobre una alerta de seguridad con los medios de comunicación y el Gobierno Distrital. Ante esta situación, el alcalde solicitó convocar de manera inmediata el Centro Integrado de Información e Inteligencia (CI3), para que los organismos de seguridad analizaran la información. La Policía Metropolitana también adelantó acciones preventivas.Las autoridades no han entregado detalles adicionales sobre las amenazas. Mientras avanzan las verificaciones, el Gobierno aseguró que reforzará la protección de los medios de comunicación señalados en las alertas.
Con la conformación de mesas técnicas proseguirá la discusión entre el Congreso y el Gobierno alrededor de la Ley de financiamiento y rescate económico. La conclusión fue tomada luego de la reunión que sostuvieron los congresistas que integran las comisiones económicas y el ejecutivo en la sede alterna de la Presidencia, en Barranquilla.Así, con ánimo conciliador, pero aún con profundas diferencias, se desarrolló este sábado el encuentro programado entre el Gobierno y los congresistas que hacen parte de las comisiones económicas del legislativo en la sede Presidencial del Batallón Paraíso, en el norte de la capital del Atlántico.El representante a la Cámara por el Partido Verde, Yamit Noé Hurtado, dio a conocer que ahora el trabajo para conseguir la mejor ley de rescate fiscal posible continuará en mesas técnicas desde este mismo lunes.“Los congresistas de Cámara y Senado, de las comisiones económicas, vemos un ambiente de conciliación, de contexto, de acuerdos. Hay cosas en que estamos de acuerdo, hay cosas en que no estamos de acuerdo, pero ya se comienza a trabajar en las mesas técnicas para seguir discutiendo esta ley de rescate”, dijo Hurtado.En la misma línea, el senador Carlos Meisel, destacó que el alza en el IVA, los parafiscales y otros impuestos que generan más cargas al bolsillo de los ciudadanos, así como una reducción más drástica en el gasto del Estado, son algunas de las propuestas presentadas por la bancada de su partido, el Centro Democrático.“Entendemos las dificultades fiscales que tiene el país, las compartimos con el Gobierno. Sabemos que estamos en unos tiempos muy difíciles, pero estamos de manera creativa buscando soluciones disruptivas que reduzcan el gasto de manera más contundente, que favorezcan la inversión privada con más agresividad y, sobre todo, cuidando el bolsillo a los ciudadanos, sobre todo en los temas de impuestos”, expresó Meisel.Más temprano el presidente del Congreso, Honorio Henríquez, quien lideró la reunión junto al vicepresidente José Manuel Restrepo, señaló que con los aportes de los parlamentarios, expertos, gremios y sectores sociales, pusieron a consideración del Gobierno nacional un primer borrador de propuesta del Centro Democrático para la ley de rescate fiscal, con el propósito de aportar soluciones a los desafíos de las finanzas del país.En sus redes sociales, el expresidente Álvaro Uribe, presentó más temprano el borrador del proyecto.Dijo el exmandatario que el borrador pone a discusión las propuestas de “buscar un estado sustancialmente pequeño, una legislación tributaria disruptiva, simple, que ponga a crecer aceleradamente la economía, que permita financiar lo social sin corrupción".“Hay alternativas, pedimos más disminución del tamaño del Estado, además de austeridad, y normas que estimulen sustancialmente el crecimiento de la economía para contar con los recursos que permitan la política social”, agregó Uribe.Durante la reunión con los congresistas de las comisiones económicas este sábado, también estuvieron presentes los ministros del Interior Alejandro Ordóñez; de Justicia, Iván Cancino; de Hacienda, Miguel Gómez; de Comercio, Mauricio Gómez; de Transporte, Elsa Noguera, además de la gerente para las regiones, Valeria Lafaurie; y el jefe de Despacho, Nicolás Gómez, entre otros altos funcionarios del Gobierno.