Las cifras de quemados por pólvora durante la temporada decembrina vuelven a encender las alarmas en el país. De acuerdo con el más reciente reporte del Instituto Nacional de Salud (INS), con corte al 26 de diciembre, se han registrado 904 personas lesionadas, de las cuales 283 son menores de edad.
Según explicó Lina Lozano, directora técnica de vigilancia y análisis del riesgo en salud pública del INS, estos datos representan un aumento del 12,9 % frente al mismo periodo del año anterior, pese a las campañas de prevención adelantadas en todo el territorio nacional.
¿Dónde se registran más quemados pos pólvora?
Uno de los datos que más preocupa a las autoridades es que 30 de los menores lesionados estaban acompañados por adultos bajo los efectos del alcohol, una combinación que incrementa de manera significativa el riesgo de accidentes graves.
El reporte del INS indica que Antioquia lidera el número de casos, con 132 personas lesionadas, lo que representa un aumento del 26,9 %. Le siguen Bogotá, con 81 casos, aunque con una disminución del 28,9 % frente al año anterior; Norte de Santander, con 58 casos; Cundinamarca, con 49; y Atlántico, con 47 casos y un incremento del 38 %.
Lozano enfatizó que el 65 % de las personas lesionadas estaban manipulando directamente la pólvora, lo que refuerza el llamado a que estos artefactos no sean usados por particulares, mucho menos menores de edad, y solo sean manejados por personal experto y autorizado.
Quemaduras por pólvora generan daños irreversibles
El 89 % de las lesiones corresponde a quemaduras, muchas de ellas de consideración. El informe señala que el 44,1 % son quemaduras de segundo grado y cerca del 8 % de tercer grado. Además, se reportan amputaciones en casi el 8 % de los casos, así como daños oculares, auditivos, fracturas y lesiones en vías respiratorias.
“Una amputación por pólvora es un daño irreversible que marca de por vida a una persona”, advirtió la funcionaria.
Durante la vigilancia intensificada también se han identificado seis casos de intoxicación por fósforo blanco, una sustancia prohibida en artefactos pirotécnicos. La mayoría de estos casos se han presentado en niños menores de cinco años, quienes encuentran restos de pólvora en parques o calles y los llevan a la boca.
Estas intoxicaciones requieren atención especializada e, incluso, hospitalización en Unidades de Cuidado Intensivo (UCI).
Licor adulterado: un llamado a evitar el consumo
En contraste, el INS informó que no se han registrado casos de intoxicación por licor adulterado con metanol en lo corrido de la temporada, aunque se mantiene el llamado a consumir bebidas alcohólicas únicamente en establecimientos autorizados.
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Finalmente, Lozano reconoció que el aumento de quemados ha generado mayor ocupación en las unidades especializadas, especialmente en las principales ciudades, y recordó que toda lesión por pólvora requiere atención médica inmediata y especializada.
Las autoridades reiteran el mensaje de celebrar sin pólvora y priorizar la vida, especialmente la de niños y niñas, durante las festividades de fin de año.
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