Cuatro trabajadores de la empresa Veolia resultaron heridos luego de que varias mechas de minitejo, que habían sido arrojadas de manera inadecuada entre bolsas de basura en Barrancabermeja, explotaran dentro de un vehículo recolector de residuos en el barrio Los Alpes.El hecho ocurrió cuando los operarios adelantaban labores de recolección de desechos. El material explosivo fue introducido al camión junto con los demás residuos y detonó durante el proceso de compactación.De acuerdo con Veolia Aseo Santander y Cesar S.A. E.S.P., los cuatro trabajadores afectados tuvieron que ser trasladados a la Clínica Reina Lucía de Barrancabermeja para recibir valoración médica. La empresa señaló que, pese a la explosión, no se presentaron pérdidas humanas.La emergencia también requirió la intervención de la Policía Nacional y del grupo antiexplosivos, que atendieron la situación y verificaron las condiciones de seguridad en el lugar.Veolia rechazó la disposición de materiales peligrosos entre los residuos ordinarios y recordó que sus operarios realizan labores de recolección las 24 horas del día para mantener limpia la ciudad.La empresa hizo un llamado a la ciudadanía y a los establecimientos comerciales para que no arrojen pólvora, materiales explosivos u otros elementos peligrosos en las bolsas de basura, debido al riesgo que representan para los trabajadores de aseo y para la comunidad.Asimismo, la compañía pidió mayor responsabilidad al momento de disponer los residuos y agradeció la atención de las autoridades durante la emergencia. También advirtió que los daños ocasionados al vehículo recolector podrían generar retrasos en el servicio de recolección en algunos sectores de Barrancabermeja.Veolia reiteró que sus trabajadores salen diariamente a cumplir una labor esencial para la ciudad y pidió a la comunidad contribuir a que puedan regresar sanos y salvos a sus hogares.
Una tragedia en Pasto el pasado 23 de julio dejó una menor fallecida y otra gravemente herida tras un incendio en una distribuidora de perfumes. La víctima, Stefanie Cardona, de 15 años, murió luego de nueve días en la UCI, mientras que Sara Juliana, amiga cercana de otro joven presente, permanece hospitalizada tras más de 60 cirugías y trasplantes de piel.Según Camilo Moreno, padrastro de Stefanie en entrevista con Más Allá del Silencio Podcast, los menores estaban etiquetando mercancía para ganar dinero extra: “Nuestros hijos Stefhanie y Brian habían pedido esa tarea para ellos ganar algo... les pagábamos 15,000 pesos por cada caja etiquetada”. Por su parte, Brian contó que Sara se unió a la actividad después del gimnasio porque quería “la plata para los regalos de los hermanos de ella y uno para la mamá”.El incendio se produjo alrededor de las 6:00 p. m. en el segundo piso de la vivienda, donde funcionaba la bodega. Según Sandra Botina, propietaria del lugar y madre de la menor, el fuego se habría originado por un juego imprudente con alcohol. “Nos pusimos a jugar con una mechera de alcohol. Uno tenía una jarra de alcohol y el otro un briket y le hacía chispa, por ende se alcanzó a prender la jarra y el muchacho se asustó por no quemarse y la soltó”, afirmó que le dijeron los jóvenes. La explosión se propagó rápidamente: “Cayó a la caneca y eso hizo una explosión porque se mira por la ventana la explosión y de pronto eso fue lo que prendió toda la habitación”.El orden de los hechos y la responsabilidad de los jóvenes presentes es motivo de disputa judicial y social. Los propietarios del negocio consideran que se trató de un accidente, mientras que la madre de Sara, Johana, asegura que otros jóvenes provocaron intencionalmente el incendio y denuncia que “tiraron la fosforera, la prendieron y los demás las encerraron”. Los propietarios de la distribuidora denuncian además un clima de hostilidad y amenazas tras el incidente, incluyendo el hallazgo de “una muñeca quemada en la cara y en las manos” frente a su casa y mensajes intimidantes que advertían: La van a estar esperando afuera, para quemarla y sienta el dolor que sintió la niña”.La Fiscalía continúa la investigación para determinar si el hecho fue un accidente o un ataque intencional.
Un menor de tan solo 13 años de edad, con quemadura de segundo grado en miembros inferiores y genitales por manipulación de papeletas, es el más reciente caso de las víctimas de la pirotecnia en Medellín, parte de los 65 que acumula el departamento en esta temporada que aunque terminará de medirse el próximo domingo, desde el inicio ha registrado incremento.Para la secretaria de Salud del departamento, Marta Ramírez, aunque falta camino por recorrer en el tema de la pedagogía, hay que insistir con las campañas desde el inicio del año, solicitando apoyo de parroquias, equipos de fútbol y organizadores de eventos que usan pólvora. En contraste, admitió que las sanciones para los padres de familia no están siendo suficientes."Los padres que descuidan el cuidado y la potestad que tienen ellos, nos hemos enterado que, a pesar de que la policía coloca los comparendos, la gente no los cumple, no los paga. Yo creo que esto debería tener unas medidas distintas. Quizá prisión de no sé cuántas horas, porque probablemente la gente va aprendiendo más de esa manera", aseguró Ramírez.Para la capital antioqueña el panorama tampoco es alentador. De los 28 quemados menores de edad en Medellín, seis tienen entre 0 y 5 años, cuatro son mayores de 6 y 18 más están en el rango de entre 12 y 17 años, motivo por el que el alcalde Federico Gutiérrez calificó como un desastre el balance de esta temporada."Que eso es un completo desastre, porque estamos hablando de ochenta y dos personas que matan. Hay enfermedades que llegan, pero hay enfermedades y problemas buscados. Uno de ellos es la pólvora. Un mayor de edad que manipula pólvora sabe el riesgo. A mí lo que me duele profundamente es cuando aparecen también niños quemados por la irresponsabilidad de los padres o de los vecinos o quienes están manipulando pólvora", indicó el mandatario.En Antioquia la ocupación en las unidades de quemados de adultos y niños hoy, como estuvo en la mayoría del periodo de vigilancia intensificada, se encuentra al 100 % de su ocupación. El departamento acumula 203 casos, 35,3% más que el año anterior fueron 150 a esta misma fecha.
El número de personas lesionadas por el uso de pólvora en Colombia tuvo un aumento significativo durante la temporada decembrina y superó el total de casos registrados en 2024, cuando se reportaron 1.354 afectados.De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud, hasta el martes 13 de enero, a las 2:00 de la tarde, después del puente festivo que marcó el cierre de la temporada, se reportaron 1.678 personas lesionadas en el país.Del total de casos reportados en Colombia, 503 corresponden a menores de edad, lo que representa el 29,97 % de los lesionados, mientras que 537 adultos resultaron heridos bajo los efectos del alcohol, una combinación que las autoridades advirtieron como peligrosa durante las celebraciones de fin de año.Los departamentos y ciudades con mayor número de casos fueron Antioquia, que encabeza la lista con 203 personas lesionadas, seguido por Nariño con 148 casos, Bogotá con 131, Norte de Santander con 97, Cauca con 94 y Cundinamarca con 92. En el listado también aparecen Santander con 71 lesionados, Córdoba con 69 y Atlántico con 65.En el caso de Bogotá, la Secretaría Distrital de Salud informó que, con corte a las 2:00 de la tarde del 13 de enero, la cifra de personas lesionadas por pólvora en esta temporada llegó a 131. Este es uno de los cinco territorios del país que presentó una disminución en la incidencia, con una reducción del 10,3 %. Bolívar, Quindío, Chocó y San Andrés también reportaron menos heridos de este tipo.Del total de casos registrados en Bogotá, 32 corresponden a menores de edad. En varios de estos casos, los niños y adolescentes resultaron lesionados mientras observaban la manipulación de pólvora por parte de adultos o en contextos donde no existía una supervisión adecuada.El reporte entregado por el Instituto Nacional de Salud también reveló que los principales elementos pirotécnicos que generaron los accidentes fueron totes, voladores, cohetes y volcanes, los cuales ocasionaron quemaduras de primer grado (45,5 %), segundo grado (44,8 %) y, en menor proporción, de tercer grado (9,7 %).Pese a que en el 90 % de los accidentes se presentaron quemaduras, la manipulación de pólvora también dejó lesiones como laceraciones (58 %), contusiones (22 %), amputaciones (8 %), fracturas (7 %), daños oculares (7 %) y daños auditivos (2 %).
El número de quemados a causa de la manipulación de pólvora sigue en ascenso en el departamento de Antioquia. El último caso reportado corresponde a un menor de edad en Medellín.Tras los primeros siete días del mes de enero y todo lo que ha traído consigo, los lesionados por uso de pirotecnia siguen siendo un dolor de cabeza para las autoridades en el departamento Antioqueño.A pesar de las campañas anti pólvora y los diferentes controles preventivos y campañas de sensibilización y concientización para evitar la quema de estos artefactos, el último reporte entregado por la Gobernación de Antioquia arroja una preocupante cifra con un total de 200 personas lesionadas.El más reciente caso del departamento se presentó en la ciudad de Medellín durante el 6 de enero donde un menor de 14 años que no manipulaba pólvora resultó con daño ocular ocasionado por un volador que entró a su vivienda.De los 200 quemados que indica el último reporte, 135 casos corresponden a adultos mientras que los restantes 65 obedecen a menores de edad, esto representa un poco más del 30%, dato que prende las alertas y hace un llamado a la prevención y cuidado de los niños, adolescentes y jóvenes.Los municipios con mayor cantidad de quemados con pólvora está encabezado por Medellín con un total de 79 lesionados, continúa Itagüí con 10 casos, seguido por el municipio de Bello con 8 personas quemadas, Girardota reporta 6 y finalmente Sonsón con 5 personas lesionadas.Entre tanto las unidades de quemados de adultos y niños del departamento continúan abarrotadas, el reporte a la fecha indica una preocupante ocupación al 100%, tanto por quemados con pólvora como por líquidos calientes.
Según cifras del Instituto Nacional de Salud (INS), el cierre de la temporada decembrina dejó un total de 1.637 personas lesionadas por el uso de pólvora en Colombia, lo que representa un aumento del 22,4 % en comparación con el mismo periodo de 2024, cuando se reportaron 1.337 casos.Del total de personas afectadas, 490 son menores de edad. El informe del INS detalla que en 55 de estos casos los niños y adolescentes se encontraban en compañía de adultos bajo los efectos del alcohol, un factor que se mantiene como una constante en este tipo de incidentes durante las celebraciones de fin de año.A diferencia de la temporada anterior, en este periodo no se registraron fallecimientos asociados al uso de pólvora. No obstante, el día con mayor número de lesionados fue el primero de enero, jornada en la que se reportaron 408 casos a nivel nacional, concentrando el pico más alto de atenciones por este tipo de eventos.Por departamentos y ciudades, Antioquia encabeza la lista de territorios con mayor número de personas lesionadas, al registrar 199 casos. Le siguen Nariño, con 148, y Bogotá, con 123 casos reportados durante la temporada.En cuanto al tipo de lesiones, el 90 % de los casos correspondió a quemaduras, seguidas por laceraciones, que estuvieron presentes en el 58 % de los reportes; contusiones, con un 23 %, y amputaciones, que representaron el 8 % de los casos. De acuerdo con el INS, la mayoría de las quemaduras fueron de primer grado, con un 46,1 % del total.El análisis por tipo de artefacto señala que los totes fueron los elementos con mayor número de lesiones, seguidos por otros artefactos pirotécnicos y los voladores.Adicionalmente, durante esta temporada se reportaron siete casos de intoxicación por fósforo blanco. Cuatro de estos correspondieron a menores de cinco años. Barranquilla fue la ciudad con mayor número de casos, al registrar tres episodios de este tipo.
Un lamentable accidente mantiene en una unidad de cuidados intensivos de una clínica en Barranquilla a un niño de 8 años que terminó con quemaduras de segundo y tercer grado en la espalda, glúteos, piernas y un brazo.El hecho ocurrió la tarde del domingo en el barrio Alto de la Metro, de Soledad, en la Calle 56A con la carrera 6C. La versión que entregaron familiares del niño a la Policía es que la madre del menor usó gasolina para quemar unos gusanos que estaban en un palo de mango y que el niño, al estar cerca, fue alcanzado por el fuego que prendió rápidamente su ropa."Yo me encontraba haciéndole mecánica al carro junto con mi papá y estábamos manipulando la gasolina para limpiar los respuestos y donde estábamos un palo de mango tenía gusano y comenzamos a quemarlos para que el niño jugara tranquilo. En un momento mi hermana, que también se encuentra en en el hospital con una quemadura en una mano, le dio por encender el el fuego. El niño se encontraba a espaldas de ella jugando y en el momento en que arroja el pote con la gasolina, la candela corrió y sufrió la si el incidente", detalló Wilder Romero, tío del niño. Edison Barrera, secretario de Salud de Soledad, indicó que el menor tiene comprometido gran parte de su cuerpo y que el caso está en manos de las autoridades para aclarar los hechos."Recibimos el centro de solución de la Metropolitana un niño con quemaduras graves en el 95% de su cuerpo. El niño bajo unas circunstancias que son materia de investigación por parte de las autoridades competentes, resultó quemado y fue atendido en nuestra institución. La verdad es que las versiones son muy confusas y en ese orden de ideas, conjuntamente con la Secretaría de Gobierno, hemos decidido dejar en poder de las autoridades competentes la investigación del caso que permita esclarecer exactamente qué fue lo que ocurrió con con este niño", detalló el funcionario. El niño, que según las autoridades vive en el corregimiento de Palermo, Magdalena, llegó a Soledad junto a su madre para visitar a sus abuelos, cuando ocurrió el incidente.
Las fiestas decembrinas y la llegada del nuevo año se vieron empañadas por el aumento en los casos de quemados con pólvora en el Caribe, siendo que en el lapso que comprende del 1 de diciembre al 1 de enero del presente año, esta región sumó 313 lesionados por la manipulación de elementos pirotécnicos, lo que representa 44 casos más que los registrados en 2024.El Atlántico es el departamento que acumula la mayor cantidad de quemados en la costa norte colombiana con 98 casos, según los datos oficiales del Instituto Nacional de Salud, de los cuales 42 tuvieron lugar en Barranquilla y 56 en los municipios, reflejando un aumento del 40% en comparación con el año inmediatamente anterior.La peligrosa combinación de la manipulación de pólvora y el consumo excesivo de alcohol marcó la tendencia en este departamento, teniendo en cuenta que 39 de las personas quemadas con pólvora se encontraban bajo efectos del alcohol cuando sufrieron sus lesiones. Allí también hay casos de lesiones accidentales por el uso de personas desconocidas.A esto se suma que 28 de las víctimas son menores de edad, por lo que la secretaria de Salud encargada del Atlántico, Leonor Pérez Blanco, reiteró el llamado a las familias a cuidar a los pequeños.“Queremos hacer un llamado desde la Secretaría de Salud del Departamento y la gobernación del Atlántico a las familias para que eviten la manipulación de la pólvora y de esta manera disminuir las personas lesionadas por las mismas”, dijo a través de medios oficiales.Asimismo, la secretaria (e) subrayó la importancia del autocuidado en la población adulta, teniendo en cuenta que la mayoría de los casos registrados están asociados al consumo de alcohol. “Mezclar bebidas alcohólicas con la manipulación de pólvora multiplica el riesgo de accidentes. La gran mayoría de los adultos lesionados estaban bajo los efectos del alcohol y hoy reciben atención médica. El llamado es claro: no manipular pólvora y celebrar de manera responsable”, indicó.Por otro lado, en el departamento de Córdoba se registran 58 quemados con pólvora esta temporada, le siguen Bolívar, con 43 casos; Magdalena, con 40; Cesar, con 38; Sucre, con 20, y La Guajira, con 16 lesionados.
El más reciente informe entregado por las autoridades de salud, entre la noche de 31 de diciembre y durante la celebración de Año Nuevo se reportaron 13 personas quemadas con pólvora en varios municipios del Huila, en su mayoría adultos, donde también resultó afectado un menor de edad.El secretario de salud departamental, el médico César Germán Roa, confirmó que entre el primero de diciembre y en lo que va de la temporada de fiestas, la cifra es de 41 personas lesionadas por la manipulación de elementos pirotécnicos, entre los afectados hay siete menores de edad.“Entre la noche del 31 y el 1 de enero de Año Nuevo se presentaron 13 casos en el Huila, un caso en Algeciras, El Agrado, La Plata, dos casos en Aipe, dos en Pitalito y seis quemados en Neiva, de los seis lesionados en Neiva, uno de ellos es un menor de 13 años de edad. En total se consolidan 41 personas afectadas por pólvora de las cales siete son menores de edad en lo que va de la temporada de fiestas”, anotó el médico Roa Trujillo.Le puede interesar: Aumenta a 1.419 los quemados por pólvora en Colombia; más de 400 casos son menores de edadAgregó el funcionario de la Gobernación del Huila que la mayoría de las personas lesionadas por el uso irresponsable de pólvora, al parecer, se encontraban bajo los efectos del alcohol, mientras que los menores afectados están bajo vigilancia del Bienestar Familiar.“Los municipios donde se han presentado eventos de lesionados por pólvora son El Agrado, Gigante, La Argentina, Algeciras, Suaza, Tarqui, Timaná, Acevedo, Aipe, Guadalupe, La Plata, Oporapa, entre tanto, Pitalito y Neiva son los municipios que más registran casos de quemados, solo Neiva tiene 17 casos” añadió el secretario de salud César Roa.A propósito, el funcionario de salud departamental hizo un fuerte llamado a los ciudadanos en el Huila a evitar la manipulación de estos elementos pirotécnicos, teniendo en cuenta que falta la celebración de Reyes Magos.
Lo que debía ser una celebración de esperanza y unión familiar se transformó en dolor para decenas de hogares en el departamento. A pesar de los esfuerzos institucionales y las campañas de prevención, Santander cerró las festividades de año nuevo con un balance preocupante: 16 personas resultaron lesionadas con pólvora entre el 31 de diciembre y el 1 de enero de 2026.Con estos nuevos reportes, el departamento alcanzó un total acumulado de 53 casos durante la temporada decembrina, superando los 51 registros de la anualidad anterior. Este incremento del 3.9% rompe la tendencia de reducción que las autoridades locales esperaban consolidar.Según el Sistema de Vigilancia en Salud Pública (Sivigila), el comportamiento de la accidentalidad muestra que el 31 de diciembre se presentaron dos casos de personas quemadas con pólvora y el primer día del año 2026 se registraron 14 más.El informe técnico revela consecuencias físicas irreversibles para los afectados. Del total de 53 lesionados en la temporada, el 35% sufrió quemaduras de Grado 2. Sin embargo, las cifras de daños específicos son aún más alarmantes: 62% presentaron laceraciones, 9% sufrieron daños oculares y 6% terminaron en amputaciones, marcando de por vida a los ciudadanos involucrados.Dos datos generan especial alarma entre los expertos en salud pública. Primero, la persistencia de 18 menores de edad lesionados, una cifra idéntica a la del año pasado que demuestra que el mensaje de protección hacia la infancia no está calando lo suficiente.Segundo, el reporte destaca que 14 adultos resultaron quemados bajo la influencia del alcohol, confirmando que la mezcla de bebidas embriagantes y pirotecnia sigue siendo la principal causa de imprudencias.Afortunadamente, Santander registra cero fallecidos hasta la fecha, un dato positivo en medio de este panorama.La situación en Santander es un reflejo de lo que ocurre en el resto del país. En Colombia, el corte al 1 de enero arroja un saldo de 1.419 lesionados, lo que representa un incremento nacional del 10.4% respecto al periodo anterior.
En el marco de la posesión oficial de Joaquín Gutiérrez como nuevo presidente de Ecopetrol en Santa Marta, acto convocado por la Presidencia de la República, el presidente de la Unión Sindical Obrera (USO), Martín Ravelo, fijó la postura institucional del principal sindicato de la petrolera estatalRavelo enfatizó que el objetivo central que debe guiar a la administración saliente y entrante es la recuperación de la soberanía y seguridad energética del país.Fortalecimiento del negocio tradicional y defensa del empleo dignoDesde la organización sindical se le otorgó la bienvenida formal al nuevo directivo, transmitiendo las expectativas inmediatas de los trabajadores.De acuerdo con Ravelo, las prioridades no pueden desviarse de la actividad esencial de la compañía: "Nosotros institucionalmente le hemos dado la bienvenida al doctor Joaquín Gutiérrez... y le hemos manifestado cuáles son las expectativas que tiene la organización sindical en representación de los trabajadores, que no son otras, que el fortalecimiento de la industria de Ecopetrol en su negocio original de producción de petróleo y gas".Asimismo, el dirigente sindical subrayó la importancia de proteger el empleo digno, garantizar el respeto a los derechos pactados históricamente y desplegar una estrategia territorial de relacionamiento con las comunidades para prevenir la conflictividad social en las zonas de operación.Exigencia de experiencia técnica en el comité directivoFrente a la estructura de liderazgo, la USO respaldó las designaciones del Gobierno Nacional respecto a Carlos Suárez en la presidencia de la junta directiva y de Joaquín Gutiérrez en la presidencia de la empresa.Sin embargo, hizo un llamado enfático para que los cargos ejecutivos de mando medio e inmediato cuenten con amplia idoneidad en el sector de hidrocarburos.Al respecto, Ravelo sostuvo: "Pero de ahí hacia abajo lo que tiene que ver con las vicepresidencias, especialmente la vicepresidencia ejecutiva de petróleo y gas debe contar con personas, con profesionales de trayectoria que tengan amplio conocimiento en el sector porque ellos son los que van a implementar las políticas que se definan en la junta directiva".En ese sentido, destacó que dentro de la propia empresa existe talento técnico capacitado para asumir dichas funciones.Yacimientos no convencionales y licenciamiento socialEn materia operativa y de reservas, el presidente de la USO abordó los debates desarrollados en el Congreso de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (Asipet) sobre los proyectos de yacimientos no convencionales.Ravelo aseguró que técnicamente y jurídicamente el sector se encuentra preparado para dar marcha a estas tecnologías."En el sector estamos listos desde los requerimientos técnicos, tecnológicos y científicos para arrancar con esos proyectos. Está ya definido el marco regulatorio, es decir, no hay una no hay un impedimento jurídico para arrancar con los proyectos", afirmó el líder sindical.No obstante, aclaró que el avance requiere indefectiblemente de aval social: "Lo que hemos nosotros manifestado de cara al país... es que se debe contar con el licenciamiento social, es decir, se debe involucrar a los territorios en esas definiciones".De acuerdo con las cifras gremiales, la prospectividad en el Magdalena Medio representa recursos estratégicos clave, incluyendo cerca de 13 TCF de gas para solucionar el déficit nacional y aproximadamente 7.000 millones de barriles de crudo que servirían para abastecer la refinería de Barrancabermeja.Capacidad refinadora e importación de combustiblesEl sindicato resaltó el desempeño de las refinerías de Barrancabermeja y Cartagena, señalando que la planta de Barrancabermeja opera actualmente al límite de su capacidad. Pese a este rendimiento, Ravelo advirtió sobre la vulnerabilidad del país en materia de combustibles."En estos momentos el país importa más del 40% de las gasolinas que consumimos los colombianos", puntualizó el presidente de la USO, reiterando que desarrollar nuevas reservas permitiría ampliar la carga de refinación y reducir la dependencia de insumos importados.
El Hospital Internacional de Colombia (HIC) incorporó las Meta Glasses, unos lentes inteligentes que permiten conectar en tiempo real al neurólogo con el equipo médico que atiende a un paciente con un posible ataque cerebrovascular (ACV).La herramienta busca reducir los tiempos de respuesta durante una emergencia en la que cada minuto puede ser determinante. A través de una cámara, micrófono y sistema de audio, el especialista puede observar desde un dispositivo móvil lo que ocurre frente al paciente y orientar al personal de urgencias durante la valoración.“Cuando se activa un código de ataque cerebrovascular y el neurólogo no está físicamente en la institución, las Meta Glasses nos permiten hacer una valoración directa del paciente de manera remota”, explicó el doctor Tony Álvarez, neurólogo líder del Centro de Excelencia en ACV del HIC.El procedimiento comienza cuando una persona llega al hospital con síntomas que podrían corresponder a un ACV. El equipo de urgencias activa el protocolo y, cuando es necesario, establece la comunicación con el neurólogo mediante los lentes.De esta manera, el especialista puede acompañar de forma remota la evaluación mientras el paciente avanza por las diferentes áreas de atención. La tecnología adquiere especial utilidad durante las noches y madrugadas, cuando el neurólogo puede iniciar el acompañamiento a distancia mientras se desplaza hacia la institución para realizar la valoración presencial.El HIC aclaró que las Meta Glasses no sustituyen la valoración neurológica presencial, sino que permiten adelantar el acompañamiento especializado y apoyar la toma de decisiones desde los primeros minutos de la emergencia.Según las cifras entregadas por el HIC, en Colombia se presentan aproximadamente 50.000 eventos cerebrovasculares cada año, asociados a cerca de 15.000 muertes.En el Hospital Internacional de Colombia se atienden entre 600 y 800 pacientes con enfermedades cerebrovasculares anualmente. Cerca del 80% corresponde a ACV isquémicos.El hospital cuenta además con un Centro de Excelencia en Ataque Cerebrovascular, integrado por profesionales de diferentes áreas que trabajan bajo un protocolo coordinado para responder a este tipo de emergencias.Entre los principales síntomas de un ACV están la dificultad repentina para hablar o entender, pérdida de fuerza en un lado del cuerpo, alteraciones de la visión, problemas para caminar o mantener el equilibrio y un dolor de cabeza intenso y súbito.Ante la aparición de estos signos, el llamado de los especialistas es actuar inmediatamente y acudir a un centro especializado, debido a que la rapidez en el diagnóstico y tratamiento puede ser determinante para el pronóstico del paciente.
La planta de importación de gas de Cartagena, Spec, sufrió un daño en uno de los 4 trenes de la unidad flotante FSRU.Como consecuencia, la capacidad de importación en Spec se reduce de unos 465 millones de pies cúbicos por día a unos 400, sin embargo, la infraestructura continuará operando."La Sociedad Portuaria El Cayao S.A. E.S.P. (SPEC LNG) informa que, como resultado de una condición operativa imprevista en la unidad flotante de almacenamiento y regasificación (FSRU, por sus siglas en inglés), se realizan trabajos correctivos en uno de sus cuatro trenes para restablecer plenamente su capacidad en los próximos siete días", señaló la compañía en un comunicado.El daño coincide con un momento en el que el país tiene poco margen de maniobra para atender sus propias necesidades de gas natural y de generación de energía eléctrica en medio del fenómeno de El Niño, y Spec es por ahora la única planta de importación de gas de importancia en operación.La planta de importación de gas de Cartagena fue construida para importar gas ocasionalmente, durante momentos como el fenómeno de El Niño, y su objetivo inicial era atender únicamente a las plantas de generación de energía térmica. El problema es que la producción de gas nacional de Colombia ha caído con fuerza desde 2024. El país necesita importar gas natural para atender la demanda de hogares, pequeños comercios y vehículos.Según el Gestor del Mercado del Gas, durante septiembre el país importó a través de la planta de Spec el 39% de su consumo total de gas natural. Pero esta cifra podría crecer incluso más si continúa la sequía y debe aumentar la generación de energía con gas.El análisis indica que, si no entran a operar los 3 nuevos proyectos de importación de gas natural, el país podría tener un faltante de hasta 46 GBTUD en marzo próximo.Los proyectos en construcción en la actualidad son Puerto Bahía, la regasificadora del Pacífico y la ampliación de la capacidad de Spec.
La Corte Constitucional le puso límites a la forma en que el Gobierno podrá calcular los recursos de la salud para 2027. Mediante el Auto 1302 del 22 de septiembre de 2026, la Sala Especial de Seguimiento a la Sentencia T-760 de 2008, integrada por los magistrados Vladimir Fernández Andrade, Miguel Polo Rosero y presidida por Carlos Camargo Assis, fijó parámetros preventivos y obligatorios para determinar la Unidad de Pago por Capitación (UPC).Por un lado, el Ministerio de Salud deberá corregir las deficiencias de información que han sido utilizadas para calcular la UPC y demostrar técnicamente que el valor de la prima es suficiente para cubrir las necesidades del sistema. La Corte también reiteró que la UPC integral del régimen subsidiado deberá ser, como mínimo, equivalente al 95% de la UPC integral del régimen contributivo, mientras no exista evidencia técnica suficiente que justifique una diferencia mayor.Además, al definir la UPC correspondiente a 2027, el Ministerio de Salud tendrá que aplicar los parámetros establecidos por la Corte y comunicar oportunamente a Hacienda cuáles son las necesidades de financiación que técnicamente determine. La decisión busca que el cálculo de la prima parta de las necesidades reales que deben ser financiadas y que estas sean conocidas con anticipación por la cartera encargada de la programación presupuestal.La Corte también fijó una fecha concreta para que el Ministerio de Salud explique cómo realizó todo el proceso. A más tardar el 15 de enero de 2027, deberá entregar a la Sala de Seguimiento un informe consolidado con las medidas adoptadas y los resultados obtenidos en la definición de la UPC de ese año.Ese informe deberá ser detallado. La cartera de Salud tendrá que explicar la calidad de la información utilizada, anexar la metodología aplicada, justificar técnicamente por qué el valor establecido para la UPC es suficiente y presentar información sobre el proceso de participación adelantado. De esta manera, la Corte no solo exige conocer el resultado final, sino también las razones técnicas que llevaron al Gobierno a establecerlo.La responsabilidad también recae sobre el Ministerio de Hacienda y Crédito Público. La Corte reiteró la orden impartida en el Auto 007 de 2025 y posteriormente en el Auto 2049 de 2025 para garantizar los recursos necesarios destinados al cumplimiento de las órdenes vigésima primera y vigésima segunda de la Sentencia T-760 de 2008.Hacienda deberá, además, adoptar dentro de sus competencias las medidas presupuestales y financieras necesarias para garantizar la disponibilidad y el giro oportuno de los recursos requeridos para financiar la UPC de 2027. Para hacerlo, deberá tomar como fundamento las necesidades de financiación que sean determinadas técnicamente por el Ministerio de Salud.La Corte justificó su intervención por el deterioro en el acceso oportuno y continuo a los servicios de salud. La Sala registró un 18% de aumento en las tutelas de salud entre 2024 y 2025, de 265.000 a cerca de 312.500, con una concesión aproximada del 74,3% de los amparos.El proceso de definición de la UPC de 2027 queda así sometido a una ruta precisa de información, sustentación técnica, financiación y rendición de cuentas ante la Sala.
La retractación de David Murcia Guzmán ante la Fiscalía, en la que aseguró que sus señalamientos contra el presidente Abelardo De La Espriella estuvieron precedidos por expectativas relacionadas con una eventual designación como gestor de paz y la posibilidad de recuperar su libertad, abrió un nuevo capítulo sobre el uso de esta figura durante el anterior Gobierno.El tema fue analizado este jueves en Mañanas Blu, donde el periodista Felipe Zuleta aseguró que el caso de Murcia no sería, según su versión, un hecho aislado. Zuleta afirmó que durante el Gobierno de Gustavo Petro también se habría producido una gestión ante integrantes de grupos paramilitares con un propósito político.Felipe Zuleta habla de una supuesta gestión ante paramilitaresAl referirse a la carta enviada por Murcia a la Fiscalía, Zuleta dijo que no le sorprendía la retractación y recordó que el exdirector de DMG había manifestado que le ofrecieron la posibilidad de ser gestor de paz. A partir de ese episodio, el periodista aseguró que tenía conocimiento de otro caso que, según él, guardaría similitudes: “Sí señor, el presidente Petro también en su momento mandó a dos altos funcionarios del Gobierno a reunirse con los paramilitares”, afirmó Zuleta.Según su relato, esas reuniones se habrían producido en el contexto de lo que denominó el “cierre de Ralito” o cierre de las conversaciones con los paramilitares. Zuleta aseguró que la misión encomendada a esos funcionarios habría sido convencer a integrantes de esos grupos, a cambio de “prebendas”, para que hablaran del entonces candidato presidencial Abelardo De La Espriella y del expresidente Álvaro Uribe.El periodista agregó que tiene documentación relacionada con lo que estaba contando, aunque decidió reservar los nombres de las personas que, según su versión, habrían participado en esas gestiones.La relación con la figura de gestor de pazMurcia, quien permanece recluido en la cárcel de Palogordo, en Girón, Santander, envió una carta de cuatro páginas a la Fiscalía 63 Local de la Unidad de Conciliación Preprocesal. En ella se retractó de los señalamientos que había formulado en febrero contra De La Espriella, quien en ese momento era candidato presidencial. En el documento, Murcia explicó que sus declaraciones estuvieron precedidas por expectativas que, según afirmó, le fueron planteadas desde sectores cercanos al Gobierno nacional anterior y que estaban relacionadas con una eventual vinculación como gestor de paz y con la posibilidad de recuperar su libertad.En Mañanas Blu se planteó precisamente la pregunta sobre quién habría ofrecido esa posibilidad a Murcia y bajo qué condiciones. El periodista Felipe Zuleta sostuvo que el episodio debía analizarse dentro de un contexto más amplio y volvió a referirse a las supuestas reuniones con paramilitares.También mencionó a Angie Rodríguez, quien, según se recordó durante el programa, había hablado anteriormente sobre reuniones y gestiones relacionadas con este asunto. Zuleta afirmó que Rodríguez no se habría prestado para realizar la gestión que, según su versión, se buscaba adelantar.Zuleta también mencionó a Salvatore MancusoDurante la conversación, Zuleta y los periodistas de Mañanas Blu también hicieron referencia a Salvatore Mancuso. En particular, se mencionó una retractación relacionada con señalamientos contra Álvaro Uribe y con hechos como las masacres de El Aro y La Granja. El argumento planteado durante el programa fue que estos episodios tendrían elementos en común con la discusión sobre las declaraciones de Murcia y las gestiones que supuestamente se habrían realizado para obtener determinados testimonios.Zuleta afirmó que, según su versión, una de las razones por las que el Gobierno habría cuestionado a Angie Rodríguez estaría relacionada con que los paramilitares no terminaron hablando en contra de quienes se buscaba señalar. En ese punto, además de De La Espriella y Uribe, mencionó al exvicepresidente Germán Vargas Lleras como otro de los nombres que, según su relato, habría estado dentro de ese contexto.La carta de David Murcia está ahora en manos de la FiscalíaLa revelación de Zuleta se produce después de que Murcia presentara formalmente su retractación ante la Fiscalía. En el documento, el condenado por el caso DMG negó varias de las afirmaciones que había realizado en febrero contra De La Espriella. Entre ellas, aseguró que los honorarios pagados al entonces abogado correspondían a los servicios jurídicos prestados y negó que este se hubiera apropiado indebidamente de dinero.También negó haber recibido de De La Espriella propuestas para entregar dinero a congresistas o funcionarios públicos con el propósito de influir en un trámite legislativo. Murcia igualmente se retractó de la afirmación relacionada con unos supuestos 5.000 millones de pesos y negó que el padre de De La Espriella hubiera recibido beneficios o un nombramiento como notario a cambio de que el abogado abandonara su defensa.El caso se originó después de que De La Espriella presentara una querella por las declaraciones de Murcia en una entrevista del 12 de febrero de 2026. Ahora, la Fiscalía deberá establecer qué ocurrió y determinar el alcance de las afirmaciones contenidas en la nueva versión de Murcia.Detalles en el siguiente video: