Una tragedia en Pasto el pasado 23 de julio dejó una menor fallecida y otra gravemente herida tras un incendio en una distribuidora de perfumes. La víctima, Stefanie Cardona, de 15 años, murió luego de nueve días en la UCI, mientras que Sara Juliana, amiga cercana de otro joven presente, permanece hospitalizada tras más de 60 cirugías y trasplantes de piel.Según Camilo Moreno, padrastro de Stefanie en entrevista con Más Allá del Silencio Podcast, los menores estaban etiquetando mercancía para ganar dinero extra: “Nuestros hijos Stefhanie y Brian habían pedido esa tarea para ellos ganar algo... les pagábamos 15,000 pesos por cada caja etiquetada”. Por su parte, Brian contó que Sara se unió a la actividad después del gimnasio porque quería “la plata para los regalos de los hermanos de ella y uno para la mamá”.El incendio se produjo alrededor de las 6:00 p. m. en el segundo piso de la vivienda, donde funcionaba la bodega. Según Sandra Botina, propietaria del lugar y madre de la menor, el fuego se habría originado por un juego imprudente con alcohol. “Nos pusimos a jugar con una mechera de alcohol. Uno tenía una jarra de alcohol y el otro un briket y le hacía chispa, por ende se alcanzó a prender la jarra y el muchacho se asustó por no quemarse y la soltó”, afirmó que le dijeron los jóvenes. La explosión se propagó rápidamente: “Cayó a la caneca y eso hizo una explosión porque se mira por la ventana la explosión y de pronto eso fue lo que prendió toda la habitación”.El orden de los hechos y la responsabilidad de los jóvenes presentes es motivo de disputa judicial y social. Los propietarios del negocio consideran que se trató de un accidente, mientras que la madre de Sara, Johana, asegura que otros jóvenes provocaron intencionalmente el incendio y denuncia que “tiraron la fosforera, la prendieron y los demás las encerraron”. Los propietarios de la distribuidora denuncian además un clima de hostilidad y amenazas tras el incidente, incluyendo el hallazgo de “una muñeca quemada en la cara y en las manos” frente a su casa y mensajes intimidantes que advertían: La van a estar esperando afuera, para quemarla y sienta el dolor que sintió la niña”.La Fiscalía continúa la investigación para determinar si el hecho fue un accidente o un ataque intencional.
Un menor de tan solo 13 años de edad, con quemadura de segundo grado en miembros inferiores y genitales por manipulación de papeletas, es el más reciente caso de las víctimas de la pirotecnia en Medellín, parte de los 65 que acumula el departamento en esta temporada que aunque terminará de medirse el próximo domingo, desde el inicio ha registrado incremento.Para la secretaria de Salud del departamento, Marta Ramírez, aunque falta camino por recorrer en el tema de la pedagogía, hay que insistir con las campañas desde el inicio del año, solicitando apoyo de parroquias, equipos de fútbol y organizadores de eventos que usan pólvora. En contraste, admitió que las sanciones para los padres de familia no están siendo suficientes."Los padres que descuidan el cuidado y la potestad que tienen ellos, nos hemos enterado que, a pesar de que la policía coloca los comparendos, la gente no los cumple, no los paga. Yo creo que esto debería tener unas medidas distintas. Quizá prisión de no sé cuántas horas, porque probablemente la gente va aprendiendo más de esa manera", aseguró Ramírez.Para la capital antioqueña el panorama tampoco es alentador. De los 28 quemados menores de edad en Medellín, seis tienen entre 0 y 5 años, cuatro son mayores de 6 y 18 más están en el rango de entre 12 y 17 años, motivo por el que el alcalde Federico Gutiérrez calificó como un desastre el balance de esta temporada."Que eso es un completo desastre, porque estamos hablando de ochenta y dos personas que matan. Hay enfermedades que llegan, pero hay enfermedades y problemas buscados. Uno de ellos es la pólvora. Un mayor de edad que manipula pólvora sabe el riesgo. A mí lo que me duele profundamente es cuando aparecen también niños quemados por la irresponsabilidad de los padres o de los vecinos o quienes están manipulando pólvora", indicó el mandatario.En Antioquia la ocupación en las unidades de quemados de adultos y niños hoy, como estuvo en la mayoría del periodo de vigilancia intensificada, se encuentra al 100 % de su ocupación. El departamento acumula 203 casos, 35,3% más que el año anterior fueron 150 a esta misma fecha.
El número de personas lesionadas por el uso de pólvora en Colombia tuvo un aumento significativo durante la temporada decembrina y superó el total de casos registrados en 2024, cuando se reportaron 1.354 afectados.De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud, hasta el martes 13 de enero, a las 2:00 de la tarde, después del puente festivo que marcó el cierre de la temporada, se reportaron 1.678 personas lesionadas en el país.Del total de casos reportados en Colombia, 503 corresponden a menores de edad, lo que representa el 29,97 % de los lesionados, mientras que 537 adultos resultaron heridos bajo los efectos del alcohol, una combinación que las autoridades advirtieron como peligrosa durante las celebraciones de fin de año.Los departamentos y ciudades con mayor número de casos fueron Antioquia, que encabeza la lista con 203 personas lesionadas, seguido por Nariño con 148 casos, Bogotá con 131, Norte de Santander con 97, Cauca con 94 y Cundinamarca con 92. En el listado también aparecen Santander con 71 lesionados, Córdoba con 69 y Atlántico con 65.En el caso de Bogotá, la Secretaría Distrital de Salud informó que, con corte a las 2:00 de la tarde del 13 de enero, la cifra de personas lesionadas por pólvora en esta temporada llegó a 131. Este es uno de los cinco territorios del país que presentó una disminución en la incidencia, con una reducción del 10,3 %. Bolívar, Quindío, Chocó y San Andrés también reportaron menos heridos de este tipo.Del total de casos registrados en Bogotá, 32 corresponden a menores de edad. En varios de estos casos, los niños y adolescentes resultaron lesionados mientras observaban la manipulación de pólvora por parte de adultos o en contextos donde no existía una supervisión adecuada.El reporte entregado por el Instituto Nacional de Salud también reveló que los principales elementos pirotécnicos que generaron los accidentes fueron totes, voladores, cohetes y volcanes, los cuales ocasionaron quemaduras de primer grado (45,5 %), segundo grado (44,8 %) y, en menor proporción, de tercer grado (9,7 %).Pese a que en el 90 % de los accidentes se presentaron quemaduras, la manipulación de pólvora también dejó lesiones como laceraciones (58 %), contusiones (22 %), amputaciones (8 %), fracturas (7 %), daños oculares (7 %) y daños auditivos (2 %).
El número de quemados a causa de la manipulación de pólvora sigue en ascenso en el departamento de Antioquia. El último caso reportado corresponde a un menor de edad en Medellín.Tras los primeros siete días del mes de enero y todo lo que ha traído consigo, los lesionados por uso de pirotecnia siguen siendo un dolor de cabeza para las autoridades en el departamento Antioqueño.A pesar de las campañas anti pólvora y los diferentes controles preventivos y campañas de sensibilización y concientización para evitar la quema de estos artefactos, el último reporte entregado por la Gobernación de Antioquia arroja una preocupante cifra con un total de 200 personas lesionadas.El más reciente caso del departamento se presentó en la ciudad de Medellín durante el 6 de enero donde un menor de 14 años que no manipulaba pólvora resultó con daño ocular ocasionado por un volador que entró a su vivienda.De los 200 quemados que indica el último reporte, 135 casos corresponden a adultos mientras que los restantes 65 obedecen a menores de edad, esto representa un poco más del 30%, dato que prende las alertas y hace un llamado a la prevención y cuidado de los niños, adolescentes y jóvenes.Los municipios con mayor cantidad de quemados con pólvora está encabezado por Medellín con un total de 79 lesionados, continúa Itagüí con 10 casos, seguido por el municipio de Bello con 8 personas quemadas, Girardota reporta 6 y finalmente Sonsón con 5 personas lesionadas.Entre tanto las unidades de quemados de adultos y niños del departamento continúan abarrotadas, el reporte a la fecha indica una preocupante ocupación al 100%, tanto por quemados con pólvora como por líquidos calientes.
Según cifras del Instituto Nacional de Salud (INS), el cierre de la temporada decembrina dejó un total de 1.637 personas lesionadas por el uso de pólvora en Colombia, lo que representa un aumento del 22,4 % en comparación con el mismo periodo de 2024, cuando se reportaron 1.337 casos.Del total de personas afectadas, 490 son menores de edad. El informe del INS detalla que en 55 de estos casos los niños y adolescentes se encontraban en compañía de adultos bajo los efectos del alcohol, un factor que se mantiene como una constante en este tipo de incidentes durante las celebraciones de fin de año.A diferencia de la temporada anterior, en este periodo no se registraron fallecimientos asociados al uso de pólvora. No obstante, el día con mayor número de lesionados fue el primero de enero, jornada en la que se reportaron 408 casos a nivel nacional, concentrando el pico más alto de atenciones por este tipo de eventos.Por departamentos y ciudades, Antioquia encabeza la lista de territorios con mayor número de personas lesionadas, al registrar 199 casos. Le siguen Nariño, con 148, y Bogotá, con 123 casos reportados durante la temporada.En cuanto al tipo de lesiones, el 90 % de los casos correspondió a quemaduras, seguidas por laceraciones, que estuvieron presentes en el 58 % de los reportes; contusiones, con un 23 %, y amputaciones, que representaron el 8 % de los casos. De acuerdo con el INS, la mayoría de las quemaduras fueron de primer grado, con un 46,1 % del total.El análisis por tipo de artefacto señala que los totes fueron los elementos con mayor número de lesiones, seguidos por otros artefactos pirotécnicos y los voladores.Adicionalmente, durante esta temporada se reportaron siete casos de intoxicación por fósforo blanco. Cuatro de estos correspondieron a menores de cinco años. Barranquilla fue la ciudad con mayor número de casos, al registrar tres episodios de este tipo.
Un lamentable accidente mantiene en una unidad de cuidados intensivos de una clínica en Barranquilla a un niño de 8 años que terminó con quemaduras de segundo y tercer grado en la espalda, glúteos, piernas y un brazo.El hecho ocurrió la tarde del domingo en el barrio Alto de la Metro, de Soledad, en la Calle 56A con la carrera 6C. La versión que entregaron familiares del niño a la Policía es que la madre del menor usó gasolina para quemar unos gusanos que estaban en un palo de mango y que el niño, al estar cerca, fue alcanzado por el fuego que prendió rápidamente su ropa."Yo me encontraba haciéndole mecánica al carro junto con mi papá y estábamos manipulando la gasolina para limpiar los respuestos y donde estábamos un palo de mango tenía gusano y comenzamos a quemarlos para que el niño jugara tranquilo. En un momento mi hermana, que también se encuentra en en el hospital con una quemadura en una mano, le dio por encender el el fuego. El niño se encontraba a espaldas de ella jugando y en el momento en que arroja el pote con la gasolina, la candela corrió y sufrió la si el incidente", detalló Wilder Romero, tío del niño. Edison Barrera, secretario de Salud de Soledad, indicó que el menor tiene comprometido gran parte de su cuerpo y que el caso está en manos de las autoridades para aclarar los hechos."Recibimos el centro de solución de la Metropolitana un niño con quemaduras graves en el 95% de su cuerpo. El niño bajo unas circunstancias que son materia de investigación por parte de las autoridades competentes, resultó quemado y fue atendido en nuestra institución. La verdad es que las versiones son muy confusas y en ese orden de ideas, conjuntamente con la Secretaría de Gobierno, hemos decidido dejar en poder de las autoridades competentes la investigación del caso que permita esclarecer exactamente qué fue lo que ocurrió con con este niño", detalló el funcionario. El niño, que según las autoridades vive en el corregimiento de Palermo, Magdalena, llegó a Soledad junto a su madre para visitar a sus abuelos, cuando ocurrió el incidente.
Las fiestas decembrinas y la llegada del nuevo año se vieron empañadas por el aumento en los casos de quemados con pólvora en el Caribe, siendo que en el lapso que comprende del 1 de diciembre al 1 de enero del presente año, esta región sumó 313 lesionados por la manipulación de elementos pirotécnicos, lo que representa 44 casos más que los registrados en 2024.El Atlántico es el departamento que acumula la mayor cantidad de quemados en la costa norte colombiana con 98 casos, según los datos oficiales del Instituto Nacional de Salud, de los cuales 42 tuvieron lugar en Barranquilla y 56 en los municipios, reflejando un aumento del 40% en comparación con el año inmediatamente anterior.La peligrosa combinación de la manipulación de pólvora y el consumo excesivo de alcohol marcó la tendencia en este departamento, teniendo en cuenta que 39 de las personas quemadas con pólvora se encontraban bajo efectos del alcohol cuando sufrieron sus lesiones. Allí también hay casos de lesiones accidentales por el uso de personas desconocidas.A esto se suma que 28 de las víctimas son menores de edad, por lo que la secretaria de Salud encargada del Atlántico, Leonor Pérez Blanco, reiteró el llamado a las familias a cuidar a los pequeños.“Queremos hacer un llamado desde la Secretaría de Salud del Departamento y la gobernación del Atlántico a las familias para que eviten la manipulación de la pólvora y de esta manera disminuir las personas lesionadas por las mismas”, dijo a través de medios oficiales.Asimismo, la secretaria (e) subrayó la importancia del autocuidado en la población adulta, teniendo en cuenta que la mayoría de los casos registrados están asociados al consumo de alcohol. “Mezclar bebidas alcohólicas con la manipulación de pólvora multiplica el riesgo de accidentes. La gran mayoría de los adultos lesionados estaban bajo los efectos del alcohol y hoy reciben atención médica. El llamado es claro: no manipular pólvora y celebrar de manera responsable”, indicó.Por otro lado, en el departamento de Córdoba se registran 58 quemados con pólvora esta temporada, le siguen Bolívar, con 43 casos; Magdalena, con 40; Cesar, con 38; Sucre, con 20, y La Guajira, con 16 lesionados.
El más reciente informe entregado por las autoridades de salud, entre la noche de 31 de diciembre y durante la celebración de Año Nuevo se reportaron 13 personas quemadas con pólvora en varios municipios del Huila, en su mayoría adultos, donde también resultó afectado un menor de edad.El secretario de salud departamental, el médico César Germán Roa, confirmó que entre el primero de diciembre y en lo que va de la temporada de fiestas, la cifra es de 41 personas lesionadas por la manipulación de elementos pirotécnicos, entre los afectados hay siete menores de edad.“Entre la noche del 31 y el 1 de enero de Año Nuevo se presentaron 13 casos en el Huila, un caso en Algeciras, El Agrado, La Plata, dos casos en Aipe, dos en Pitalito y seis quemados en Neiva, de los seis lesionados en Neiva, uno de ellos es un menor de 13 años de edad. En total se consolidan 41 personas afectadas por pólvora de las cales siete son menores de edad en lo que va de la temporada de fiestas”, anotó el médico Roa Trujillo.Le puede interesar: Aumenta a 1.419 los quemados por pólvora en Colombia; más de 400 casos son menores de edadAgregó el funcionario de la Gobernación del Huila que la mayoría de las personas lesionadas por el uso irresponsable de pólvora, al parecer, se encontraban bajo los efectos del alcohol, mientras que los menores afectados están bajo vigilancia del Bienestar Familiar.“Los municipios donde se han presentado eventos de lesionados por pólvora son El Agrado, Gigante, La Argentina, Algeciras, Suaza, Tarqui, Timaná, Acevedo, Aipe, Guadalupe, La Plata, Oporapa, entre tanto, Pitalito y Neiva son los municipios que más registran casos de quemados, solo Neiva tiene 17 casos” añadió el secretario de salud César Roa.A propósito, el funcionario de salud departamental hizo un fuerte llamado a los ciudadanos en el Huila a evitar la manipulación de estos elementos pirotécnicos, teniendo en cuenta que falta la celebración de Reyes Magos.
Lo que debía ser una celebración de esperanza y unión familiar se transformó en dolor para decenas de hogares en el departamento. A pesar de los esfuerzos institucionales y las campañas de prevención, Santander cerró las festividades de año nuevo con un balance preocupante: 16 personas resultaron lesionadas con pólvora entre el 31 de diciembre y el 1 de enero de 2026.Con estos nuevos reportes, el departamento alcanzó un total acumulado de 53 casos durante la temporada decembrina, superando los 51 registros de la anualidad anterior. Este incremento del 3.9% rompe la tendencia de reducción que las autoridades locales esperaban consolidar.Según el Sistema de Vigilancia en Salud Pública (Sivigila), el comportamiento de la accidentalidad muestra que el 31 de diciembre se presentaron dos casos de personas quemadas con pólvora y el primer día del año 2026 se registraron 14 más.El informe técnico revela consecuencias físicas irreversibles para los afectados. Del total de 53 lesionados en la temporada, el 35% sufrió quemaduras de Grado 2. Sin embargo, las cifras de daños específicos son aún más alarmantes: 62% presentaron laceraciones, 9% sufrieron daños oculares y 6% terminaron en amputaciones, marcando de por vida a los ciudadanos involucrados.Dos datos generan especial alarma entre los expertos en salud pública. Primero, la persistencia de 18 menores de edad lesionados, una cifra idéntica a la del año pasado que demuestra que el mensaje de protección hacia la infancia no está calando lo suficiente.Segundo, el reporte destaca que 14 adultos resultaron quemados bajo la influencia del alcohol, confirmando que la mezcla de bebidas embriagantes y pirotecnia sigue siendo la principal causa de imprudencias.Afortunadamente, Santander registra cero fallecidos hasta la fecha, un dato positivo en medio de este panorama.La situación en Santander es un reflejo de lo que ocurre en el resto del país. En Colombia, el corte al 1 de enero arroja un saldo de 1.419 lesionados, lo que representa un incremento nacional del 10.4% respecto al periodo anterior.
El uso de pólvora durante las celebraciones de Fin de Año volvió a dejar un saldo preocupante en Colombia. De acuerdo con el más reciente reporte preliminar del Instituto Nacional de Salud (INS), entre el 1 de diciembre de 2025 y el 1 de enero de 2026, con corte a las 2:00 de la tarde, se han registrado 1.419 personas lesionadas por artefactos pirotécnicos en todo el país, lo que representa un incremento del 10,4 % frente al mismo periodo del año anterior.Las cifras evidencian que el mayor número de casos se presentó durante las horas de mayor celebración. Solo entre la tarde del 31 de diciembre y la tarde del 1 de enero se reportaron 391 nuevos lesionados, lo que confirma que la noche de Año Nuevo sigue siendo uno de los momentos de mayor riesgo por la manipulación inadecuada de pólvora.Preocupación con los menores de edadUno de los datos que más alarma a las autoridades sanitarias es la afectación a niños y adolescentes. Del total de casos reportados, 428 corresponden a menores de 18 años, es decir, cerca del 30 % de los lesionados. Además, el informe señala que 52 de estos menores se encontraban acompañados por adultos bajo los efectos del alcohol, un factor que incrementa el riesgo de accidentes graves.Por regiones, Antioquia lidera el número de casos con 182 lesionados, seguida por Nariño (131), Bogotá (104), Norte de Santander (84) y Cauca (81). En el listado también figuran Cundinamarca, Córdoba, Tolima, Atlántico y Santander, entre otros departamentos. En cuanto a ciudades, Medellín encabeza el registro con 72 casos, seguida de Pasto, Cúcuta y Neiva, lo que refleja una dispersión del problema en todo el territorio nacional.El INS indicó que los totes continúan siendo el artefacto más peligroso, al estar involucrados en el 30,7 % de las lesiones, seguidos por otros elementos pirotécnicos no especificados y los voladores. Estas cifras reafirman las advertencias de las autoridades sobre el alto riesgo que implica el uso de pólvora, especialmente cuando no se cuenta con medidas de seguridad ni supervisión adecuada.Pese a la gravedad del panorama, el reporte preliminar señala que no se han registrado fallecimientos asociados a lesiones por pólvora pirotécnica en este periodo. Sin embargo, las autoridades mantienen el llamado a la prevención, especialmente para proteger a los menores de edad, y recordaron que también se han notificado siete casos de intoxicación por fósforo blanco, lo que refuerza la necesidad de evitar la manipulación de estos elementos durante las celebraciones.
El apego es una parte natural del desarrollo humano y está presente en todas las personas. Sin embargo, cuando se desarrolla de forma insegura puede influir en la manera en que se viven las relaciones de pareja, familiares o de amistad. Uno de los estilos más comunes es el apego ansioso, un patrón que, según la psicóloga chilena Soledad Grunert, suele manifestarse con una necesidad constante de seguridad emocional y miedo a que el otro se aleje.Durante una entrevista en En Blu Jeans, la especialista en vínculos adultos explicó qué es el apego ansioso, cómo reconocerlo y qué herramientas pueden ayudar a modificar este patrón en la adultez.¿Cómo identificar si tiene apego ansioso?Grunert aclaró que el apego no es algo negativo por sí mismo, ya que se trata de una necesidad biológica con la que nacen todos los seres humanos."El apego es una necesidad biológica innata absolutamente básica con la que estamos cableados todos los seres humanos", explicó.No obstante, señaló que existen variantes inseguras del apego, entre ellas el apego ansioso, que suele desarrollarse cuando durante la infancia las respuestas emocionales de los cuidadores fueron inconsistentes.Según la especialista, algunas señales que pueden indicar un apego ansioso son:Estar muy pendiente de las acciones o respuestas de la otra persona.Sentir ansiedad cuando la pareja o un ser querido tarda en responder.Buscar constantemente confirmaciones de afecto.Temor frecuente a que el otro se aleje o abandone la relación.Tendencia a insistir, perseguir o aferrarse cuando siente distancia emocional.La psicóloga explicó que estas conductas aparecen porque la persona desarrolla una fuerte necesidad de asegurarse de que el otro seguirá disponible emocionalmente.¿Por qué se desarrolla el apego ansioso?De acuerdo con Grunert, este patrón suele originarse cuando, durante la infancia, las figuras de cuidado respondían de forma inconsistente ante las necesidades emocionales del niño.La especialista hizo énfasis en que esto no significa necesariamente que los padres no hayan querido a sus hijos."No tiene que ver con cuánto me quisieron, tiene que ver con la calidad de las respuestas emocionales", afirmó.Explicó que cuando un niño recibe apoyo algunas veces, pero en otras no encuentra esa respuesta emocional, su sistema nervioso aprende que no puede tener la certeza de que alguien estará disponible cuando lo necesite.Como consecuencia, desarrolla estrategias para intentar garantizar esa cercanía, lo que más adelante puede traducirse en hipervigilancia, necesidad constante de reafirmación y miedo a la distancia emocional.¿Se puede cambiar el apego ansioso?Una de las principales dudas sobre este tema es si este estilo de apego permanece durante toda la vida. Frente a ello, la psicóloga fue enfática en señalar que sí es posible modificarlo."Absolutamente. No es una enfermedad, es una forma aprendida de funcionar y de protegernos", aseguró.Añadió que el sistema de apego puede cambiar mediante nuevas experiencias emocionales y relaciones más seguras.Durante la entrevista, Soledad Grunert explicó que el primer paso consiste en desarrollar conciencia sobre el origen de esas reacciones antes de actuar impulsivamente.Entre las recomendaciones que mencionó están:Identificar cuándo aparece la ansiedad en la relación.Preguntarse si el temor responde a una situación real del presente o a experiencias del pasado.Cuestionar las interpretaciones automáticas que surgen en momentos de estrés.Aprender herramientas de autorregulación emocional, sin depender exclusivamente de otra persona para recuperar la calma.Construir vínculos donde exista una mayor consistencia y disponibilidad emocional.La especialista explicó que muchas personas con apego ansioso buscan regular su ansiedad únicamente a través de la pareja, por lo que aprender a gestionar las propias emociones también hace parte del proceso de cambio.
El cabildante, más conocido en la capital de Antioquia como 'El Gury' Rodríguez elevó la petición ante el alto tribunal de lo contencioso, al argumentar cuestionamientos sobre la legitimidad de las curules del sector opositor asociadas a los resultados electorales, más exactamente al llamado Voto fusil.Hay que recordar que semanas atrás la Misión Colombia Transparente denunció costreñimiento en las elecciones presidenciales, más en la segunda vuelta, y en donde el candidato Iván cepeda habría obtenido cuatro millones de votos gracias a la presión d ellos grupos armados ilegales y estructuras criminales que derivaron en el voto fusil.A través de un trino en su cuenta de X, el cabildante de Medellín, 'El Gury' Rodríguez señaló:“Hemos presentado demanda de nulidad ante el Consejo de Estado en contra de la elección de Iván Cepeda y Aida Quilque, por la votación irregular y atípica gracias al ya comprobado voto fusil. Hemos analizado mesa a mesa, punto de votación a punto de votación, municipio por municipio, departamento por departamento: son casi 4 millones de votos irregulares y ya están probados”.Le puede interesar: Dos quejas ante Procuraduría denuncian que Andrés, "El Gury" Rodríguez, no debería ejercer curulA renglón seguido, el concejal de subraya que el Pacto Histórico y otros, se aliaron con todos los grupos delincuenciales, socios de Gustavo Petro, jugando a los congelados y obligando a la población a votar por la izquierda.Las irregularidades se concentran principalmente en regiones con alta influencia de economías ilegales (narcotráfico y minería ilegal) y fuerte control territorial de grupos armados como las disidencias de las Farc, el ELN y el Clan del Golfo. Entre los departamentos más afectados se mencionan Nariño, Cauca, Chocó, Putumayo, Caquetá y la subregión del Catatumbo.
La Fiscalía condenó a Yarleny Muñoz Franco a 55 años de prisión por su participación en un caso de ejecuciones extrajudiciales ocurrido el 3 de julio de 2009 en el Cauca. El ente acusador demostró que la mujer engañó a tres jóvenes con falsas promesas de trabajo para llevarlos al lugar donde fueron asesinados y posteriormente presentados como integrantes de las Farc muertos en combate.La condenada contactó a las víctimas, dedicadas a labores de construcción y pertenecientes a una población vulnerable, y las convenció de trasladarse hasta la vereda Campamento, en zona rural de Puracé, con la promesa de un empleo. Según las pruebas presentadas en el juicio, una vez llegaron al lugar, fueron interceptados por tropas del Batallón de Alta Montaña Número 4 del Ejército Nacional, asesinados y reportados falsamente como guerrilleros muertos en combate.La Fiscalía confirmó que los jóvenes estaban desarmados, que no existió ningún enfrentamiento y que no pertenecían a ningún grupo armado ilegal. Además, al día siguiente de los hechos, Muñoz acudió a una unidad militar, donde afirmó falsamente que pertenecía a las Farc y que las víctimas eran sus compañeros. Con esa versión obtuvo una certificación como desmovilizada, la cual le fue retirada meses después al comprobarse que nunca hizo parte de esa organización.El juzgado la declaró responsable de los delitos de homicidio en persona protegida y fraude procesal. Además de la pena de prisión, fue condenada al pago de una multa equivalente a 4.074 salarios mínimos legales mensuales vigentes, quedó inhabilitada para ejercer funciones públicas durante 20 años y el juez ordenó su captura inmediata para que cumpla la condena.
A pocas horas de la posesión de Abelardo De La Espriella como presidente de Colombia, líderes del sector empresarial expresaron su respaldo al inicio del nuevo Gobierno y manifestaron su disposición para trabajar de manera conjunta en la búsqueda de soluciones a los principales desafíos del país.Desde Cali, donde asistirá a la ceremonia de posesión, la presidenta del Consejo Gremial Nacional, Natalia Gutiérrez, aseguró que el empresariado quiere ser un aliado del nuevo Gobierno y contribuir a la reconstrucción del país. Además, entregó la Agenda del Sector Privado 2026-2030, una propuesta con nueve prioridades, entre ellas recuperar la seguridad, fortalecer las instituciones e impulsar el crecimiento económico.Gutiérrez afirmó que el nuevo Gobierno recibe un país con retos como el deterioro de la seguridad, el debilitamiento de las finanzas públicas, la caída de la inversión, los rezagos en infraestructura, la alta informalidad y los riesgos para la seguridad minero-energética. También le deseó éxitos al presidente y reiteró la disposición del sector privado para trabajar de manera articulada.Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), Bruce Mac Master, publicó un mensaje en su cuenta de X en el que afirmó que la posesión presidencial marca el cierre de un ciclo y el comienzo de otro para el país. Señaló que, más allá de las diferencias ideológicas, los colombianos comparten el objetivo de construir un mejor futuro y sostuvo que los grandes desafíos nacionales requieren la participación de todos.“Somos 52 millones de colombianos que mediante procesos democráticos escogemos a las personas que van a liderar el Estado durante períodos relativamente cortos de cuatro años. Pero seguimos siendo 52 millones de colombianos en donde no se espera que unos dominen a los otros sino que haya un liderazgo de la comunidad de acuerdo con las reglas que tenemos en nuestra Constitución”, afirmó Bruce Mac Master.Finalmente, el presidente de la Andi hizo un llamado a mirar el futuro con optimismo y a construir soluciones de manera colectiva, respetando las reglas democráticas y buscando el beneficio general. Afirmó que el liderazgo del nuevo Gobierno debe ejercerse con la participación de todos los colombianos y pensando en las próximas generaciones.
La Defensoría del Pueblo destacó, a través de un comunicado, la expedición de los decretos 0980, 0968, 1028 y 1029 de 2026, con los que el Gobierno nacional busca fortalecer las garantías para las personas defensoras de derechos humanos en Colombia. La entidad señaló que este paquete normativo representa un avance significativo en materia de protección, aunque advirtió que el desafío principal estará en su implementación efectiva en los territorios más afectados por la violencia.Según el pronunciamiento, uno de los pilares de estos decretos es la adopción de una política pública integral de protección para líderes y lideresas sociales, que reconoce los riesgos diferenciados que enfrentan distintos sectores de la población. En particular, se incorpora un enfoque de género que busca responder a las amenazas específicas contra mujeres defensoras, quienes han sido víctimas de violencia, estigmatización y persecución en múltiples regiones del país.La Defensoría también resaltó que este paquete normativo fortalece la implementación del Acuerdo de Escazú en Colombia, un instrumento clave para garantizar derechos en materia ambiental. En este sentido, se establecen medidas para asegurar el acceso a la información, la participación ciudadana en decisiones que afectan el entorno y el acceso a la justicia ambiental. Además, se contempla la creación de una comisión intersectorial que coordine las acciones del Estado y una hoja de ruta con lineamientos claros para su ejecución.No obstante, la entidad advirtió que el contexto en el que se aplicarán estas medidas sigue siendo complejo. Persisten factores de riesgo como la presencia de grupos armados ilegales, el control territorial en varias zonas del país, las economías ilícitas y la estigmatización contra quienes lideran procesos sociales y ambientales. A esto se suman debilidades institucionales en algunas regiones, que podrían limitar la capacidad de respuesta del Estado.Otro de los avances destacados en el comunicado es la inclusión, por primera vez, de una política integral para la búsqueda de personas dadas por desaparecidas en el contexto del conflicto armado. Esta problemática, que deja cerca de 137.000 víctimas en Colombia, será abordada con nuevas herramientas institucionales orientadas a la localización, identificación y dignificación de las víctimas y sus familias.Finalmente, la Defensoría del Pueblo hizo un llamado a las autoridades nacionales y territoriales para garantizar la correcta implementación de estos decretos, subrayando que su impacto dependerá de la articulación interinstitucional, la asignación de recursos suficientes y la presencia efectiva del Estado en las zonas más vulnerables. Asimismo, insistió en la necesidad de hacer seguimiento permanente a estas medidas para asegurar que se traduzcan en una protección real y efectiva de los derechos humanos en Colombia.