La deforestación en Colombia incrementó durante 2025, según el más reciente balance del Sistema de Monitoreo de Bosques y Carbono del Ideam. El país perdió 119.483 hectáreas de bosque natural, lo que representa un aumento del 5,2 % frente a las 113.608 hectáreas registradas en 2024.Pese a ese aumento, el instituto señala que la cifra continúa un 18,1 % por debajo del promedio histórico de los últimos 25 años, estimado en 145.802 hectáreas anuales, y sostiene que Colombia mantiene una tendencia de reducción de la deforestación si se observa el comportamiento de los últimos cinco años.Además, el país sigue cumpliendo la meta de conservar al menos el 50 % de su territorio cubierto por bosques, con una superficie de 58,9 millones de hectáreas, equivalente al 51,6 % del territorio nacional.La Amazonía, donde se concentró el 65 % de la deforestación nacional, con 77.805 hectáreas de bosque perdidas durante 2025, continúa siendo la región más afectada por este fenómeno. Le siguió la región Andina, con 16.395 hectáreas deforestadas.A nivel departamental, Caquetá, Meta, Guaviare, Putumayo y Antioquia concentraron cerca del 71 % de toda la deforestación registrada en el país. Caquetá fue el departamento con mayor pérdida de bosque, al pasar de 25.263 a 30.414 hectáreas, un incremento del 20,4 %.Por su parte, Putumayo registró el mayor aumento porcentual entre los departamentos más afectados, con un crecimiento del 64,6 %. En contraste, Meta redujo la deforestación en un 16,8 %, al pasar de 27.107 a 22.554 hectáreas.El informe también muestra que 567 municipios registraron al menos una hectárea deforestada durante el año, aunque el 69 % de la pérdida de bosque se concentró en apenas 25 municipios. Cartagena del Chairá, en Caquetá, encabeza la lista con 16.983 hectáreas deforestadas, seguido por Mapiripán, San Vicente del Caguán, Calamar y La Macarena.En cuanto a las áreas protegidas, el Ideam reportó una reducción de la deforestación dentro del Sistema de Parques Nacionales Naturales. Durante 2025 se perdieron 9.388 hectáreas, un 18,7 % menos que en 2024. Sin embargo, la presión continúa concentrándose en parques amazónicos como Sierra de la Macarena, Tinigua y Serranía de Chiribiquete.Entre las principales causas de la deforestación están la praderización para el acaparamiento de tierras, las prácticas no sostenibles de ganadería extensiva, el desarrollo de infraestructura de transporte no planificada, los cultivos de uso ilícito, la expansión de la frontera agrícola, la tala ilegal, la extracción ilícita de minerales y algunos fenómenos naturales.Además, el monitoreo encontró que diez Núcleos Activos de Deforestación concentraron el 54 % de toda la pérdida de bosque registrada en el país. Los principales fueron Sabanas del Yarí-Caguán, Llanos del Yarí-Marginal de la Selva y Guaviare.Según el comportamiento registrado por el Ideam, durante 2025 hubo una tendencia general de aceleración de la deforestación en varias regiones del país, especialmente en sectores de Putumayo, Caquetá y Guaviare, mientras que en el sur del Meta se observaron señales de desaceleración. En las regiones Caribe y Pacífico también se registró un aumento del ritmo de pérdida de bosque.
Ya no hay más dónde deforestar en amplias zonas de la Amazonía colombiana. Tras años de tala, quema de bosque y expansión de actividades productivas, grandes extensiones del territorio han sido transformadas, lo que explica en parte la reducción reciente en las cifras anuales de deforestación.Así se evidenció durante un sobrevuelo que realizamos cerca de siete horas a 2.500 pies de altura, realizado sobre distintos sectores de la región amazónica, donde se observaron extensas áreas convertidas en potreros y terrenos intervenidos. El recorrido permitió identificar grandes vacíos de bosque en zonas que antes estaban cubiertas por selva.Datos recopilados por la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS) muestran que uno de los factores asociados a esta transformación es el crecimiento del hato ganadero en municipios del llamado arco de deforestación. Entre 2018 y 2024, el número de animales aumentó de forma considerable en varias zonas.En el municipio de La Macarena el hato ganadero pasó de 84.893 a 289.069 animales, un incremento de 204.176 cabezas. En Cartagena del Chairá el aumento fue de 287.895 animales, al pasar de 160.465 a 448.360. En San Vicente del Caguán el crecimiento fue de 267.530 cabezas, alcanzando un total de 955.534 animales.Solo durante 2023, la venta de ganado en estos tres municipios se estimó en 428 millones de dólares, cerca de 1,75 billones de pesos. Según el informe, La Macarena es uno de los territorios más golpeados por la deforestación en Colombia.La investigación también señala que la pérdida de bosque está relacionada con un contexto complejo de gobernabilidad territorial. En varias zonas confluyen la presencia de grupos armados ilegales, economías ilícitas y procesos de apropiación irregular de tierras que limitan la acción institucional y facilitan la transformación del territorio.A este escenario se suman actividades económicas desarrolladas dentro del marco legal que también han incidido en el cambio del uso del suelo. De acuerdo con el análisis, algunos incentivos definidos en políticas públicas, junto con inversiones estatales orientadas a usos no forestales y la baja presencia del Estado en áreas rurales, han contribuido a acelerar la transformación de ecosistemas amazónicos.Las consecuencias ambientales incluyen el aumento de emisiones de dióxido de carbono, la degradación de suelos, la reducción de la capacidad de regulación hídrica, la contaminación de aguas superficiales y la fragmentación de ecosistemas que afectan la conectividad ecológica de la región.El informe también advierte un crecimiento de los cultivos de coca en la Amazonía. De acuerdo con el monitoreo de UNODC-SIMCI, en 2023 Colombia registró 252.571 hectáreas sembradas con coca, de las cuales el 25,6 % se encontraba en esta región, equivalente a 64.532 hectáreas.El departamento de Putumayo concentró cerca del 20 % de los cultivos a nivel nacional con 50.342 hectáreas, lo que representa el 78 % del total en la Amazonía. Guaviare y Meta también registraron presencia de estos cultivos con 4.970 y 2.164 hectáreas, respectivamente.En los municipios del arco noroccidental amazónico la superficie sembrada con coca pasó de 7.147 hectáreas en 2019 a 13.500 en 2023, lo que representa un aumento del 88,9 %. Los mayores incrementos se registraron en Mapiripán, Solano, Puerto Concordia y Puerto Leguízamo.Durante sobrevuelos realizados en 2025, la FCDS también identificó nuevos cultivos de coca en zonas como las sabanas del Yarí, el norte del Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete, Calamar, El Retorno y Miraflores, en áreas donde también se ha registrado pérdida reciente de bosque.El director de la FCDS, Rodrigo Botero, señaló que durante los recorridos aéreos se pudo observar cómo se está formando un vacío cada vez mayor de bosque entre la planicie amazónica y la cordillera de los Andes, lo que afecta procesos ambientales clave como el ciclo del agua.Según explicó, la deforestación acumulada continúa creciendo debido a la limitada capacidad de recuperar bosques y tierras públicas, por lo que la situación debe analizarse no solo como un problema ambiental, sino también como un desafío de Estado frente a la gobernanza y protección de la Amazonía.
Desde este fin de semana, Villavicencio y el departamento del Meta se convierten en el epicentro de una de las ferias agroindustriales más relevantes de Colombia con la realización de Expomalocas 2026, un evento que reúne los sectores bovino, equino, agroindustrial y turístico, y que proyecta la capacidad productiva de la región a nivel nacional.La feria, que se desarrolla en un escenario de 35 hectáreas con nueve pabellones, espera la llegada de más de 250.000 visitantes, lo que representa una importante dinamización económica para el departamento. De acuerdo con la gobernadora del Meta, Rafaela Cortés, el impacto económico estimado oscila entre 90.000 y 110.000 millones de pesos, derivados de actividades como la gastronomía, la hotelería, el turismo, la logística, el comercio y los conciertos programados durante los cinco días del evento.“Esta es la feria agroindustrial, bovina, equina y turística más importante del país. Aquí le estamos mostrando a Colombia cómo el Meta, como hermano mayor de la Amazonía y la Orinoquía, viene creciendo en productividad y generación de riqueza”, señaló la mandataria, al destacar el tránsito del departamento de una economía basada en los hidrocarburos hacia la agroindustria y la producción de alimentos.Expomalocas también se presenta como una vitrina para el desarrollo sostenible, con espacios académicos, muestras de ganadería sostenible, extensión agropecuaria y políticas departamentales orientadas a una producción amigable con el medio ambiente. A esto se suma una agenda cultural y musical que, según la Gobernación, fortalece el consumo y la actividad turística en la región.En el marco del evento, la gobernadora confirmó, además, la articulación entre 32 regiones del país, destacando la visita del gobernador de Antioquia y la firma de acuerdos de entendimiento en materia de seguridad, infraestructura y fortalecimiento de la fuerza pública. Según Cortés, esta cooperación interregional busca generar condiciones que incentiven la inversión y reduzcan las brechas de desigualdad.
La Amazonía colombiana presentó una reducción del 25 % en la deforestación estimada durante los primeros nueve meses de 2025, según datos consolidados entre enero y septiembre. En ese periodo, la pérdida de cobertura boscosa pasó de cerca de 48.500 hectáreas registradas en 2024 a aproximadamente 36.280 hectáreas en 2025, lo que evidencia un descenso sostenido en comparación con el año anterior.De acuerdo con la información oficial, este comportamiento está asociado a la articulación entre el Gobierno nacional y las comunidades locales, mediante acciones orientadas a la restauración ecológica, la implementación de acuerdos voluntarios de conservación, el fortalecimiento de cadenas productivas sostenibles y el manejo forestal en distintos territorios amazónicos. Estas estrategias buscan reducir la presión sobre los bosques y promover alternativas económicas compatibles con la conservación ambiental.No obstante, los reportes advierten que persisten focos de alerta temprana en el arco noroccidental de la Amazonía, donde se concentran los principales núcleos de deforestación. Los departamentos de Meta, Caquetá, Guaviare y Putumayo continúan siendo las zonas con mayor atención por parte de las autoridades ambientales, debido a la recurrencia de eventos asociados a la pérdida de cobertura forestal.Las entidades encargadas del monitoreo señalaron que, aunque la tendencia general muestra una disminución, el seguimiento permanente y la continuidad de las acciones territoriales siguen siendo necesarios para mantener los resultados y atender las áreas donde se presentan mayores riesgos.
La selva amazónica está pasando lentamente a un nuevo clima ‘hipertropical’, más cálido y con sequías más frecuentes e intensas, unas condiciones que no se habían visto en la Tierra desde hace decenas de millones de años y que exponen a los árboles a un estrés mortal.Un estudio encabezado por la Universidad de California en Berkeley (EE. UU.) prevé que si se siguen emitiendo altos niveles de gases de efecto invernadero, las condiciones de ‘sequía cálida’ podrían volverse más frecuentes en toda la Amazonía para 2100, hasta 150 días al año, incluso en la temporada húmeda.¿Qué pasaría si la Amazonía se vuelve hipertropical?Esta nueva situación podría provocar la muerte generalizada de árboles y afectar a la capacidad de la Tierra para hacer frente al aumento de los niveles de dióxido de carbono atmosférico, ya que los bosques tropicales de todo el mundo absorben más emisiones de carbono humanas que cualquier otro bioma.Informes recientes han detectado un aumento del dióxido de carbono atmosférico tras las graves sequías en la Amazonía, lo que demuestra que el clima en los trópicos tiene un impacto cuantificable en el balance de carbono del planeta.Los científicos se refieren al nuevo régimen climático, o bioma, como los hipertrópicos, que está surgiendo debido al calentamiento global, el cual prolonga la típica estación seca de julio a septiembre, puesto que origina temperaturas más altas de lo normal.“Cuando se producen estas sequías cálidas, ese es el clima que asociamos con un bosque hipertropical, porque supera los límites de lo que consideramos actualmente un bosque tropical”, señaló el director del estudio, Jeff Chambers, en un comunicado de la Universidad de California en Berkeley.El estudio que publica Nature documenta que las condiciones de sequía y calor estresan a los árboles y aumentan su tasa normal de mortalidad.Los investigadores descubrieron por qué los árboles mueren en condiciones hipertropicales, que ahora solo se producen durante unos pocos días o semanas durante sequías extremas.Una vez que el contenido de humedad del suelo por volumen disminuye a aproximadamente un tercio, los árboles dejan de capturar carbono, mueren de inanición o desarrollan burbujas de aire en su savia.“Demostramos que los árboles de crecimiento rápido y baja densidad de madera eran más vulnerables y morían en mayor número que los árboles de alta densidad de madera”, precisó el investigador, que investiga sobre la Amazonía desde 1993 y en buena parte con el Instituto Nacional de Pesquisas da Amazônia (INPA) en Manaos.Además, es probable que las condiciones hipertropicales aparezcan fuera de la Amazonía, en las selvas tropicales del África occidental y en todo el sudeste asiático.El investigador hizo hincapié en que se prevé el peor de los resultados si la sociedad hace muy poco para reducir las emisiones de dióxido de carbono que provocan el cambio climático.“Depende de nosotros hasta qué punto vamos a crear realmente este clima hipertropical”, indicó Chambers, y advirtió de que si se sigue emitiendo gases de efecto invernadero sin control: “Entonces crearemos este clima hipertropical antes”.
La Fiscalía General de la Nación logró obtener elementos materiales probatorios que condujeron a la judicialización y captura de Carlos Alberto López Simonds, profesor de primaria de un colegio en Leticia, capital del departamento del Amazonas, por el presunto delito de actos sexuales con menor de 14 años agravado. Las víctimas serían cuatro niñas y un niño de entre los 6 y 9 años.Los hechos fueron puestos en conocimiento de las autoridades después de que los menores relataran las presuntas agresiones sufridas durante los meses de septiembre y octubre de este año, en el marco de una jornada de prevención de delitos sexuales organizada por el centro educativo.Según los relatos, López habría aprovechado su condición de profesor y la autoridad que ejercía sobre sus alumnos para realizar actos en contra de su formación sexual. En respuesta a las denuncias recibidas, servidores del CTI y de la Policía Nacional capturaron al implicado.Una fiscal de la Unidad de Niños, Niñas y Adolescentes presentó al procesado ante un juez de control de garantías. A pesar de las pruebas, el procesado no aceptó los cargos y se determinó que deberá cumplir medida de aseguramiento en un centro carcelario.
La Procuraduría General de la Nación formuló un pliego de cargos contra el contralor departamental del Amazonas, Gustavo García Torres, por presunto ‘constreñimiento ilegal’, una falta que, según la ley, es considerada como un delito y una falta disciplinaria gravísima.Según contó el contratista, García Torres lo habría obligado, con amenazas, la terminación de un contrato de prestación de servicios, además de poner a su disposición un documento que no se ajustaba a la realidad.De acuerdo a lo que dice el ente investigador, el contratista se habría negado a firmar, lo que generó que García Peña ejecutara esta falta disciplinaria contra él y a un familiar suyo para obligarlo a aceptar lo consignado en el documento entregado por el contralor.Conforme a lo expuesto por la Procuraduría, el contralor usó presuntamente su cargo de manera indebida “al aprovecharse del poder que le daba su condición de máxima autoridad en dicha entidad y constreñir ilegalmente a un contratista”. Por esto, la conducta fue calificada como una ‘falta gravísima a título de dolo’.
Los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, encabezarán este viernes en Bogotá la V Cumbre de Países Amazónicos en la que las ocho naciones suramericanas que comparten esa cuenca discutirán compromisos concretos para la protección del llamado "pulmón del mundo" que luego llevarán a la COP30."La Amazonía nos convoca en un momento crítico para el planeta", indicó el Gobierno colombiano, organizador de la cumbre, al destacar la necesidad de construir "una nueva identidad panamazónica".Según el Gobierno, en esta cumbre se busca "pasar de las palabras a la acción" y "consensuar una declaración conjunta que consolide acuerdos regionales, refleje las prioridades compartidas y oriente acciones concretas para enfrentar los desafíos climáticos, ambientales, económicos, de seguridad y sociales de la Amazonía".Esos compromisos serán llevados como una posición común de los países miembros de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) a la COP30 que se celebrará del 10 al 21 de noviembre en la ciudad brasileña de Belem do Pará.La OTCA, creada en 1978, está formada por Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela.Lula, que será el presidente anfitrión de la COP30, reafirmará en Bogotá "el compromiso de Brasil en favor de una nueva agenda estratégica para la Amazonía", manifestó el jefe para Suramérica de la Cancillería brasileña, João Marcelo Queiroz.Por su parte, el jefe del departamento de Biodiversidad de la misma Cancillería, Patrick Luna, explicó que otro objetivo de Lula en la Cumbre Amazónica es garantizar el apoyo regional a un fondo de financiación para los países en desarrollo que se comprometan con la preservación de las selvas tropicales, iniciativa que presentará en la COP30.La delegación brasileña, además de Lula, y su canciller, Mauro Vieira, incluye a la ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, y al presidente de la COP30, André Correa do Lago.Los demás países que hacen parte de la OTCA estarán representados por vicepresidentes, cancilleres y otros ministros, según el Gobierno colombiano.Las amenazas a la AmazoníaLas reuniones técnicas de la Cumbre Amazónica comenzaron el lunes y en ellas se han abordado, tanto a nivel oficial como de organizaciones indígenas y sociales, asuntos como el cambio climático, la deforestación, los combustibles fósiles y las amenazas trasnacionales como la minería ilegal, además del intercambio de buenas prácticas entre los países amazónicos."Todos compartimos el mismo sentido de proteger la Amazonía como pulmón del mundo y corazón de nuestras vidas. Entender que no se trata solo del Amazonas, se trata de la protección de la vida en el planeta Tierra. Por eso, debemos actuar unidos, porque el futuro de la región y del planeta dependen de lo que hagamos hoy", manifestó la canciller encargada de Colombia, Rosa Villavicencio.Los cancilleres de los países miembros se reunirán este jueves en privado, encuentro que fue precedido el miércoles por una reunión extraordinaria del Consejo de Cooperación Amazónica (CCA).En la reunión del CCA, Colombia, como anfitrión, llamó la atención sobre el bioma amazónico no solo por su biodiversidad y su papel en la regulación climática con los denominados ríos voladores sino por las decisiones que deben adoptar los gobiernos que integran la OTCA."Hemos avanzado con la mirada puesta en la COP30, que representa un momento clave de visibilidad para la OTCA. Será la oportunidad de presentarnos al mundo como una organización sólida, con resultados concretos y con la voluntad política de los ocho países amazónicos", manifestó el secretario general de esa organización, Martín von Hildebrand.En la cumbre de este viernes, los presidentes se encontrarán con autoridades indígenas y representantes de la sociedad Civil y luego se reunirán en privado, encuentro en el que aprobarán la Declaración de Bogotá, y cerrarán la jornada con declaraciones a la prensa.
La Amazonía colombiana enfrenta un incremento alarmante en sus niveles de deforestación, motivado por una convergencia de economías ilegales que operan con creciente capacidad y coordinación en la región. Según el Instituto de Recursos Mundiales (WRI), en 2024 Colombia se posicionó entre los países más afectados por la pérdida de bosque tropical primario, en gran parte debido a incendios forestales provocados por actores criminales.Aunque Brasil concentró el 42 % de la deforestación global de bosques tropicales primarios, el fenómeno también impactó severamente a países vecinos como Colombia, Perú y Bolivia. La pérdida de cobertura boscosa no se limita a los incendios: actividades como la tala ilegal, el despeje de tierras para agricultura extensiva, y la apropiación de terrenos colectivos también explican una parte significativa de la transformación del paisaje amazónico.Alejandra Laina, directora del Programa Alimentos, Suelo y Agua del WRI Colombia, explicó que los motores principales de esta deforestación en Colombia están estrechamente ligados a la ilegalidad. “Se identifican procesos relacionados con la explotación minera sin control, la apropiación ilegal de tierras para pastos o cultivos ilícitos, así como la apertura de vías no autorizadas que expanden aún más el acceso a zonas protegidas”, detalló. Además, recalcó que la presencia de grupos armados ilegales ha facilitado el establecimiento de nuevas rutas logísticas para el tránsito de mercancías ilícitas y la explotación de recursos naturales.La deforestación no solo representa una pérdida ambiental: tiene también consecuencias sociales y económicas. Las áreas más afectadas incluyen territorios colectivos como parques nacionales, resguardos indígenas y reservas forestales, que son ocupadas de forma irregular por actores armados, quienes contaminan los ríos con metales pesados utilizados en la minería como el mercurio y destruyen el suelo con actividades extractivas no reguladas.En este contexto, las ciudades de Leticia (Colombia) y Tabatinga (Brasil) juegan un papel central. Ubicadas estratégicamente en la frontera amazónica, estas urbes actúan como nodos para el tránsito de madera, fauna silvestre, oro y drogas, muchas veces con destino a mercados internacionales. Según el WRI, su ubicación fluvial y aérea, sumada a la limitada capacidad estatal de control, ha favorecido la consolidación de economías ilegales.“La Amazonía es una región de difícil acceso, con fronteras extensas que se mueven principalmente por vía fluvial. Esto complica significativamente las labores de vigilancia y control, tanto del lado colombiano como brasileño”, señaló Laina. La falta de presencia sostenida del Estado en estos territorios ha facilitado que los grupos ilegales asuman roles de poder local, controlando las dinámicas económicas, sociales y geopolíticas de la región.Frente a este escenario, el WRI Colombia hace un llamado urgente a fortalecer la articulación entre las agencias ambientales, las fuerzas de seguridad y las comunidades locales. La organización subraya que la lucha contra la deforestación no puede darse de forma aislada: requiere acciones integradas que incluyan el fortalecimiento de la gobernanza territorial, la protección de los líderes sociales y ambientales, y el monitoreo constante de los ecosistemas afectados.La selva amazónica, considerada uno de los principales reguladores climáticos del planeta, enfrenta una amenaza creciente. Su degradación no solo compromete la biodiversidad, sino que también pone en riesgo los modos de vida de miles de comunidades que dependen de su equilibrio ecológico. La respuesta, según los expertos, debe ser estructural, sostenida y multilateral.
El pronunciamiento de la Corte Constitucional surge tras el caso de una adolescente indígena de 17 años, quien intentó quitarse la vida por segunda vez mientras residía en una institución educativa alejada de su comunidad.A pesar de que su padre solicitó que la atención médica se realizara dentro del tratamiento tradicional de su etnia, las autoridades escolares y de salud decidieron remitirla a un centro especializado en otra ciudad, sin considerar el impacto en su identidad cultural.La Corte protegió los derechos fundamentales de la joven y recordó que el derecho a la salud mental no puede estar desligado de la identidad cultural, además, ordenó a las entidades de salud y a las autoridades regionales adoptar políticas públicas que aborden esta problemática con respeto a los saberes ancestrales, garantizando un enfoque diferencial, culturalmente aceptable y preventivo.Según cifras conocidas por la Corte, el departamento del Amazonas reportó 68 suicidios en 2023, de los cuales 35 correspondían a niños y adolescentes entre los 10 y 19 años.La tasa de suicidios en esta región (29.8 por cada 100.000 habitantes) es la más alta del país, siendo seis veces mayor que el promedio nacional.La Corte advirtió que este fenómeno no puede ser atendido únicamente desde una visión médica occidental, sino que requiere reconocer las causas estructurales del sufrimiento indígena, como el desarraigo, la pobreza, la pérdida de territorio y la imposición de modelos ajenos a sus cosmovisiones.
Tras las afectaciones generadas por el terremoto registrado este lunes 10 de agosto en regiones como Risaralda, Chocó y el Valle del Cauca, se habilitaron opciones de movilidad gratuita y tarifas con descuento para apoyar la atención de la emergencia.Según informó Yango Colombia a través de un comunicado, las medidas buscan facilitar el traslado de personas hacia centros de salud en la capital del Valle del Cauca y dinamizar la entrega de suministros a los puntos de acopio oficiales.Las iniciativas estarán disponibles en la plataforma digital hasta el 14 de agosto de 2026.Viajes sin costo hacia centros de salud en CaliPara atender las necesidades de traslado en Cali, la plataforma activó hasta dos trayectos gratuitos por cuenta hacia centros asistenciales autorizados.Los hospitales e instituciones de salud habilitados para acceder a esta opción son:Clínica Valle del LiliClínica ImbanacoHospital Universitario del ValleClínica de OccidenteClínica VersallesFundación Clínica Infantil Club NoelEnvíos de donaciones con el 99 % de descuentoLos ciudadanos que deseen enviar artículos de primera necesidad a los centros de recolección de Bogotá y Cali podrán utilizar el servicio de domicilios con una rebaja del 99 %.Bajo este esquema, los usuarios asumen únicamente un cobro simbólico por el trayecto en las tarifas Moto y Cargo (aplicable a una entrega por cuenta en cada modalidad).Los puntos de acopio autorizados para recibir los suministros son:Bogotá: Calle 19 # 32 - 50 (ABACO).Cali: Fundación Arquidiocesana Banco de Alimentos (Calle 24 # 6-103), Plazoleta Jairo Varela, Calle 10 con Carrera 72, Carrera 44 entre Calles 5 y 9, y Carrera 27 # 6A-28.En alianza con el Banco de Alimentos, la plataforma integró un acceso directo dentro de la aplicación para efectuar contribuciones monetarias voluntarias sin exigencia de un monto mínimo.Según la empresa, con el objetivo de priorizar el flujo hacia las zonas más golpeadas, se desactivaron los incrementos por tarifa dinámica y las penalizaciones a los conductores para mantener la continuidad del servicio durante la coyuntura.
La Conmebol oficializó la suspensión de los partidos en Colombia de la Copa Libertadores y de la Copa Sudamericana que estaban programados para esta semana. Deportes Tolima e Independiente Santa Fe no jugarán esta semana por los torneos internacionales por el terremoto que afectó a varias ciudades del país."En estos momentos tan difíciles, la Conmebol hace llegar el afecto y cercanía a toda Colombia y, especialmente, a la gran familia del fútbol colombiano. En atención a esta situación excepcional, y para preservar la seguridad de todos, y el respeto por las víctimas, quedan suspendidos temporalmente los partidos", se lee en el comunicado del ente del fútbol sudamericano.
El municipio de San José del Palmar en el departamento del Chocó fue el epicentro del fuerte terremoto hoy lunes, 10 de agosto, en Colombia, que, hasta ahora, deja más de 100 muertos. Sin embargo, el fuerte movimiento telúrico se sintió en todo el territorio, incluso, en otros países, pese a la distancia.No obstante, esto tiene una explicación científica la cual ha dado a conocer el Servicio Geológico Colombiano (SGC) a través de sus canales oficiales y todo va de la mano a la zona en la cual se encuentra ubicado el territorio nacional que influye en esta situación.“Este sismo fue sentido ampliamente en todo el territorio nacional y, a pesar de que no fue superficial, lo que debemos tener claro es: una magnitud tan alta como esta de 7.4 hace que la energía, así sea profundo, no se disipe totalmente en el viaje a la superficie. Gran parte de esta energía llega a la corteza superficial y eso es lo que se traslada a lo largo de todo el territorio nacional”, explicaron.Es decir, la liberación de energía no se concentra en el epicentro, sino que expande su radio dependiendo la magnitud de este y este al ser tan algo, tiene un mayor alcance de expansión en todo el territorio.¿Por qué el terremoto se sintió también en otros países?El terremoto se sintió en otros países porque la magnitud de 7,4 y la profundidad de 88 kilómetros hicieron que la energía liberada alcanzara una mayor extensión. Según explicó el geólogo Santiago Castellanos, en Blu Radio, la profundidad del sismo permitió que las ondas sísmicas alcanzaran una mayor extensión. Lo comparó con las ondas que se forman cuando una piedra cae en un lago: la energía se va expandiendo por el subsuelo.“Entonces abajo también es lo mismo, en el subsuelo funciona igual. Lo que pasa es que este, a comparación del terremoto que hubo en Venezuela, como es profundo, llega a más extensión. Entonces por eso lo sintieron en Ecuador, lo sintieron en Venezuela, y pues desafortunadamente los terrenos que tenemos nosotros en Colombia no nos colaboran mucho para poder detener esas ondas sísmicas que llegan a superficie y causan bastantes daños”, dijo.
Luego del terremoto de 7.4 registrado en Colombia, los ciudadanos realizaron diversas preguntas al Servicio Geológico Colombiano (SGC) sobre el movimiento telúrico que dañó cientos de edificaciones, dejó decenas de heridos y muertos.Una de las principales dudas estuvo relacionada con la frecuencia de los sismos en la región Pacífica. El SGC explicó que Colombia es un país sísmicamente activo y que, particularmente en esta zona, interactúan las placas tectónicas de Nazca y Suramericana. Allí ocurre un proceso de subducción, en el que una placa se hunde debajo de la otra, generando fricción y acumulación de energía que finalmente se libera en forma de sismos.Otra de las preguntas fue por qué el terremoto se sintió con tanta intensidad en diferentes regiones del país, pese a que no fue superficial. De acuerdo con el SGC, la magnitud de 7.4 permitió que una cantidad importante de energía alcanzara la superficie. Aunque el movimiento ocurrió a una profundidad cercana a los 103 kilómetros, la energía no se disipó completamente durante su recorrido y pudo ser percibida ampliamente en el territorio nacional.Los colombianos también preguntaron si es posible anticipar las réplicas de un terremoto. El SGC señaló que, actualmente, la ciencia no cuenta con un método que permita predecir los sismos ni sus réplicas. Sin embargo, Colombia dispone de una Red Sismológica Nacional con más de 200 estaciones, que realiza un monitoreo permanente de la actividad sísmica para informar oportunamente al Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres cuando ocurre un evento.¿Por qué tiembla tanto en Colombia? Según explicó el organismo, el país se encuentra en una zona geológicamente compleja, con placas tectónicas y fallas activas que generan procesos de deformación y acumulación de energía. Por esta razón, se registran movimientos sísmicos todos los días. El SGC indicó que en un mes puede detectar alrededor de 2.500 eventos, aunque la mayoría no son percibidos por la población debido a su baja magnitud.Finalmente, una de las inquietudes estuvo relacionada con una posible conexión entre el terremoto ocurrido en San José del Palmar, Chocó, y las recientes emisiones de ceniza del volcán Puracé. El SGC aclaró que se trata de dos procesos geológicos diferentes. Mientras la actividad del Puracé está relacionada con el edificio volcánico y una sismicidad localizada aproximadamente entre uno y dos kilómetros de profundidad, el terremoto tuvo una profundidad cercana a los 103 kilómetros y estuvo asociado al proceso de subducción de una placa tectónica. Por ello, el organismo indicó que, en este momento, no existe una relación directa entre ambos fenómenos.
La Administradora Colombiana de Pensiones (Colpensiones) anunció el cierre temporal y preventivo de varios Puntos de Atención en distintas regiones del país, tras el terremoto registrado en las últimas horas.Según informó la entidad a través de un comunicado oficial, la medida busca revisar las condiciones de seguridad en la infraestructura y resguardar a los usuarios y trabajadores.Puntos de Atención presencial suspendidosEl cierre preventivo aplica para oficinas distribuidas en cinco regionales del territorio nacional:Regional Antioquia-Chocó: Quibdó.Regional Eje Cafetero: Pereira, Armenia y Manizales.Regional Santander: Barrancabermeja.Regional Sur: Ibagué.Regional Occidente: Cali, Buenaventura, Buga, Palmira, Tuluá, Tumaco, Popayán, Pasto e Ipiales.Alternativas para realizar trámites de pensionesPara los afiliados, pensionados y beneficiarios BEPS en estas zonas, la entidad precisó que los trámites y consultas se mantienen de forma virtual y telefónica.Los canales habilitados son los siguientes:Portal institucional: www.colpensiones.gov.coLínea gratuita nacional: 018000 41 09 09Atención en Bogotá: (601) 489 09 09Atención en Medellín: (604) 283 60 90Colpensiones recomendó a los usuarios consultar únicamente los canales oficiales para verificar la reapertura de las sedes.