Diez años después del hallazgo del pecio del galeón español San José, una expedición científica del Gobierno retiró los primeros cinco objetos y fragmentos del navío que reposa en el mar Caribe, a unos 600 metros de profundidad, cerca de Cartagena de Indias, informó el Ministerio de las Culturas.La operación se llevó a cabo entre los pasados 16 y 18 de noviembre y entre los objetos extraídos del San José, que fue construido en 1698 en Guipúzcoa (España), está un cañón en el que, en las fotografías divulgadas por la Presidencia colombiana, se alcanza a leer la palabra "Sevilla", ciudad en la que funcionó desde 1565 la Real Fábrica de Artillería."Las piezas recolectadas a bordo de buques de la Armada de Colombia fueron un cañón, una taza de porcelana y tres macuquinas (monedas), así como dos fragmentos de porcelana y restos de sedimento asociados a estos objetos", señaló el Ministerio en un comunicado.El San José, que pertenecía a la Armada española, fue hundido por una flota de corsarios ingleses el 8 de junio de 1708 cuando se dirigía a Cartagena de Indias cargado, según crónicas de la época, con cerca de 11 millones de monedas de ocho escudos en oro y plata que había recogido en la feria de Portobelo (Panamá).En diálogo con Mañanas Blu, la ministra de Cultura, Yannai Kadamani, confirmó que la recolección de los objetos arqueológicos se realizó hace pocos días, luego de que el buque ARC Caribe zarpara para iniciar la segunda fase de investigación.Este hito ocurre después de casi tres años en una primera fase de investigación no intrusiva, centrada en la observación y protección del patrimonio que yace a más de 612 metros bajo el agua. La investigación es un procedimiento científico y marítimo sin precedentes llevado a cabo entre el Ministerio de las Culturas, la Dirección de Patrimonio, el Instituto Colombiano de Antropología de Historia (ICANH), la Dimar y la Armada.La primera recuperación intrusivaEn la primera recolección intrusiva se extrajeron cinco objetos clave. Entre ellos se encuentra un cañón grande de más de 2 toneladas, el cual presenta sus marcas intactas, permitiendo determinar detalles sobre la calidad de los materiales.También se recuperaron una taza de porcelana y tres macuquinas. Las macuquinas son una denominación que se le da a las monedas toscamente grabadas a mano y acuñadas en ciertos territorios. Estas monedas datan de alrededor de 1600 o 1700, vinculadas al siglo XVI. Inicialmente se iba a recolectar solo una macuquina, pero salieron tres porque se encontraban pegadas. La ministra Yannai Kadamani señaló que el ver estos materiales después de 300 años es impresionante y representa una movilización emocional.Soberanía científica y nuevas hipótesis de naufragioLa recuperación de estos objetos fortalece las capacidades del Estado colombiano para ejercer soberanía sobre su patrimonio y para investigar su historia y memoria. Colombia se está posicionando como pionera en la región, ya que cuenta con el primer plan especial de manejo y protección de patrimonio arqueológico sumergido.La investigación también está arrojando luz sobre los verdaderos sucesos alrededor del galeón. Una hipótesis inicial señalaba que el barco pudo haber sido interceptado por una escuadra inglesa o haber explotado. No obstante, los procesos de investigación propios del Estado sugieren ahora que lo más probable es que se haya tratado de un naufragio por un mal arreglo de la cubierta o por sobrecarga. Esta nueva conclusión se ve reforzada por el hallazgo de cientos de vajillas chinas intactas en el sitio.Escuche aquí la entrevista:
La recolección de objetos arqueológicos del Área Arqueológica Protegida del galeón San José continúa para la Armada Nacional, quienes desarrollaron una segunda operación, denominada Poseidón, para dar con nuevos elementos que permitan avanzar en el registro y la verificación del patrimonio que está en torno a la embarcación. Entre los elementos recuperados hay un cañón, una taza de cerámica y tres macuquinas, estas últimas equivalen a monedas hechas a golpes de martillo que solían utilizarse durante el siglo XVI. La extracción fue posible a través del uso de equipos robóticos que eran manejados de manera remota desde la superficie. La operación fue acompañada con especialistas en operaciones subacuáticas, quienes supervisaron el transporte adecuado hacia la superficie desde el fondo marino. "El despliegue contó con la participación de los Buzos de Buceo y Salvamento de la Armada Nacional, especialistas en operaciones subacuáticas complejas, quienes ejecutaron las maniobras de observación, registro y verificación del contexto arqueológico y, además, fueron los encargados de realizar la extracción de los objetos mediante técnicas seguras y controladas", indicó la institución a través de un comunicado. Estos objetos serán sometidos a análisis arqueológicos y arqueométricos, para conocer sobre la historia en torno al uso que se realizó de los mismos, la procedencia y tener mayor proximidad al estado en el que se encuentra el Galeón San José. "El proyecto es liderado de manera conjunta por el Ministerio de Defensa Nacional, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, la Armada de Nacional, la Dirección General Marítima y el Instituto Colombiano de Antropología e Historia –ICANH-. Con estas acciones, la Armada Nacional reafirma su compromiso con la protección, estudio y difusión del Patrimonio Cultural Sumergido, contribuyendo desde sus capacidades navales, científicas y humanas a la preservación de uno de los tesoros históricos más importantes del país", expresó la Armada.
El hallazgo y estudio reciente de las monedas del galeón San José, considerado uno de los mayores tesoros sumergidos del mundo, ha arrojado resultados sin precedentes para la arqueología subacuática en Colombia. Gracias a una investigación conjunta de la Armada Nacional, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y la Dirección General Marítima (DIMAR), se ha logrado determinar con precisión el origen y la ruta de las monedas de oro resguardadas en el fondo del mar Caribe.El contralmirante Germán León, jefe de Intereses Marítimos y Fluviales de la Armada Nacional, explicó que el análisis se realizó sin tocar el yacimiento, utilizando tecnología de exploración no intrusiva: “El yacimiento no ha sido tocado porque el método de investigación que estamos utilizando es no intrusivo. Las preguntas científicas son las que nos van a dar los siguientes pasos”, afirmó.Las monedas fueron acuñadas en Lima, sede de la seca del Virreinato del Perú, y llevaban impreso un sello distintivo: la cruz de Jerusalén, olas debajo del símbolo y letras artesanales que permiten fecharlas alrededor del año 1708, coincidiendo con el naufragio del galeón. Según el estudio, las monedas tenían como destino final España, donde se integrarían al tesoro real.Rutas comerciales coloniales: del Perú a CartagenaLa arqueóloga Daniela Vargas, del ICANH y parte del equipo de investigación, detalló la ruta comercial trazada a partir del análisis de las monedas: “Fueron acuñadas en Lima, y esto nos indica que las minas de oro de donde proceden están en Huamanga y Puno. Luego, probablemente pasaron por la feria de Portobelo y de allí a Cartagena, para finalmente dirigirse a España”, explicó.Esta información es clave para reconstruir el contexto del naufragio y para dar validez histórica a la identificación del Galeón San José como la embarcación que naufragó cerca de Cartagena durante la guerra de sucesión española. Vargas también enfatizó que se trata de un contexto arqueológico único, ya que se cuenta con objetos casi intactos: “Normalmente trabajamos con fragmentos, pero aquí tenemos objetos arqueológicos completos. Eso es valiosísimo”.Tecnología de exploración no intrusiva: precisión a 600 metros de profundidadLa proeza tecnológica detrás del estudio fue descrita en detalle por el contralmirante León, quien resaltó la capacidad nacional: “Tenemos los buques, la capacidad robótica, el satélite, y lo más importante: todo el equipo está conformado por jóvenes colombianos”.El sistema operado permite obtener imágenes de alta resolución a 600 metros de profundidad, en un entorno completamente oscuro y de temperaturas extremas. “Cuando se prenden las lámparas del robot, aparece el yacimiento arqueológico... es un ambiente parecido a un paisaje lunar”, dijo León.Patrimonio cultural, no tesoro comercialUno de los puntos centrales del debate en torno al Galeón San José ha sido su tratamiento legal y cultural. Mientras algunos sectores han planteado su comercialización, tanto la Armada como el ICANH han sido enfáticos en declarar el pecio como bien de interés cultural de la Nación. “Nos pertenece a todos los colombianos y no se puede vender”, afirmó León.Esta posición también está en línea con los tratados internacionales sobre patrimonio cultural sumergido, como los acuerdos de la UNESCO, que buscan preservar el valor histórico antes que el económico.Homenajes y legado históricoDurante la entrevista también se rindió homenaje al historiador Rodolfo Segovia, fallecido recientemente y considerado uno de los mayores conocedores del galeón y las fortificaciones de Cartagena. “Era un historiador extraordinario, y su legado ha inspirado a quienes trabajamos hoy en la protección del patrimonio sumergido”, agregó el contralmirante.La conversación evocó referencias culturales como “El amor en los tiempos del cólera” de Gabriel García Márquez, donde se alude al mito del galeón como parte del imaginario colectivo.Próximos pasos: identificar más objetos y reconstruir la historiaDaniela Vargas explicó que el estudio está apenas en una etapa inicial: “Hemos identificado solo una parte de los 1138 objetos registrados. Lo que viene es estudiar el 100% del contexto antes de tomar decisiones sobre una posible extracción”.El objetivo es lograr una reconstrucción completa del naufragio, entendiendo no solo la carga, sino también las condiciones de vida a bordo, la estructura del buque y las causas del hundimiento.
El Estado colombiano presentó una sólida defensa en el caso del Galeón San José, en el que Sea Search Armada, LLC reclamó derechos sobre este patrimonio cultural. La Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, junto con las firmas GBS Disputes y Xtrategy LLP, presentó el memorial de defensa el 23 de diciembre de 2024 ante la Corte Permanente de Arbitraje, como respuesta a la demanda reformada presentada en junio por la compañía estadounidense.En un documento de 439 páginas, Colombia argumentó que Sea Search Armada y su antecesora, Glocca Morra Company, jamás encontraron el Galeón San José ni estuvieron cerca de hacerlo. Además, se destacó que la Corte Suprema de Justicia nunca reconoció derechos a esta empresa sobre el galeón, desvirtuando las alegaciones de la parte demandante. Según el director de la Agencia, César Palomino Cortés, “la estrategia de defensa del Estado colombiano en este caso consiste en demostrar la verdad que Sea Search Armada siempre se ha negado a aceptar: que nunca encontraron el Galeón San José”.La defensa se respaldó en nueve dictámenes periciales y cinco testimonios clave. Entre los expertos se incluyeron arqueólogos subacuáticos, historiadores y científicos especializados en magnetometría, geodesia y oceanografía. También participó Woods Hole Oceanographic Institution, una de las instituciones líderes en investigación marina, que aportó pruebas concluyentes sobre la inexistencia de hallazgos por parte de Sea Search Armada.Con el apoyo de la Armada Nacional y la Dirección General Marítima, se levantaron datos del fondo marino en zonas estratégicas, confirmando que ni Sea Search Armada ni sus predecesores descubrieron el galeón.En los próximos días, el equipo de defensa evaluará nuevos pasos a seguir para garantizar que el Galeón San José siga siendo un tesoro de Colombia.
Vasijas, astrolabios, puntillas de hierro e incluso algunas anclas son algunas de las 1.138 piezas arqueológicas que, hasta el momento, han sido plenamente identificadas en las expediciones al patrimonio sumergido del Galeón San José, a unos 600 metros de profundidad en el mar Caribe.Desde Cartagena, la directora del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), Alena Caicedo, explicó que, desde febrero de 2024, fecha en que se inició la investigación, se han llevado a cabo dos misiones científicas en campo a los vestigios del galeón sumergido hace 300 años.“Los análisis nos están demostrando que hay evidencias de más de seis mil piezas arqueológicas en el fondo marino a 600 metros de profundidad. De esas seis mil y pico de piezas, más o menos mil ciento algo ya han sido identificadas plenamente como objetos. Entre estas encontramos, entre otras cosas, vasijas, astrolabios, algunas puntillas de hierro y tentativamente lo que podría ser considerado un ancla. Es decir, una identificación plena de esos objetos que están en análisis y que están siendo trabajados por parte de los historiadores para identificar, entre otras cosas, dónde fueron fabricados, en qué momento llegaron a territorio americano, de dónde provenían y qué tipo de tecnología nos están revelando las fotografías obtenidas hasta este momento”, señaló Caicedo.A su vez, la directora del ICANH detalló que en el primer semestre de 2025 se revelarán los primeros resultados de esta investigación.“Los resultados tienen que ver con los análisis que se vienen haciendo desde junio de este año, una vez llegó la primera expedición. Son análisis que toman mucho tiempo porque es demasiada información, y los equipos de investigación los trabajan de manera rigurosa. Por eso, los resultados y las conclusiones parciales a las que se pueda llegar no estarán completas sino hasta el primer semestre de 2025. En ese momento podremos dar a conocer resultados más contundentes de esa primera expedición”, indicó.La funcionaria también reiteró que el propósito de estas expediciones no es “extraer nada”. Precisamente, uno de los objetivos de estos análisis es determinar cuál sería el comportamiento de las piezas al tener contacto con el oxígeno.“Es un proyecto que está dirigido a investigar el Galeón San José y garantizar su conservación. Ahora, ¿qué implica eso? Conocer, entre otras cosas, el comportamiento de los materiales que hoy están a 600 metros de profundidad, que llevan 300 años allá abajo y cuyo comportamiento al entrar en contacto con el oxígeno desconocemos. Para ello, necesitamos tomar algunas muestras del fondo marino y así establecer qué tipo de protocolo de conservación sería necesario si, en algún momento, queremos extraer algunas de esas piezas del mar”, sostuvo.Además, explicó la directora del ICANH, el cierre del proyecto en 2024 será con una exposición sobre el Galeón San José: “Se han desarrollado una serie de talleres en instituciones educativas en Cartagena, así como un colaboratorio organizado por el ICANH y estímulos de creación artística dirigidos específicamente a artistas de Cartagena. Tenemos previsto cerrar el año con una gran exposición que será llevada a cabo por el Ministerio de las Artes, las Culturas y los Saberes”.
La Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado (ANDJE) seleccionó a las firmas internacionales Gaillard Banifatemi Shelbaya Disputes (GBS Disputes) y Xtrategy LLP (Xtrategy) para que lideren la defensa de Colombia en el litigio arbitral iniciado por la compañía cazatesoros estadounidense Sea Search Armada. El proceso de selección incluyó la invitación de 55 firmas de todo el mundo.Cabe recordar que esa empresa está reclamando alrededor de $10.000 millones de dólares, lo que equivale a $40 billones colombianos, correspondientes al 50 % del tesoro del Galeón San José. El argumento de los estadounidenses es que el Estado colombiano los habría expropiado, pues afirman que ellos encontraron el Galeón antes de que lo hiciera el Gobierno nacional.Por un lado, el equipo de GBS Disputes estará encabezado por las abogadas Yas Banifatemi y la colombiana Ximena Herrera, miembro de la lista de árbitros del país ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI). Herrera también lideró la defensa del Estado colombiano en el caso Meritage. Por otro lado, el trabajo de Xtrategy LLP estará bajo la dirección del colombiano José Antonio Rivas, quien hizo parte de las victorias previas de Colombia en los litigios contra Sea Search Armada en 2010 y 2011.“Este equipo externo colaborará estrechamente con la agencia bajo un modelo híbrido de participación, trabajando en conjunto con los abogados internos de la agencia y equipos técnicos especializados de entidades como el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes; el Instituto Colombiano de Arqueología e Historia (ICANH), la Dirección General Marítima y la Armada Nacional”, concluyó la ANDJE en su comunicado.
El director de la Agencia Nacional Jurídica del Estado, John Camargo, anunció en primicia a Blu Radio que este viernes, 14 de junio, Sea Search Armada (SSA) presentará una demanda contra Colombia, reclamando 10.000 millones de dólares. La demanda, vinculada al Galeón de San José, es considerada por Camargo como "completamente absurda" y "temeraria". Según Camargo, Sea Search Armada es “un inversor temerario que nunca encontró el Galeón de San José", al tener intenciones de quedarse con el patrimonio histórico invaluable por el Estado colombiano.Camargo expresó su descontento con la implicación de peritos legales colombianos en la demanda, mencionando que le parece "muy triste" que un colombiano apoye la posición de una multinacional contra los intereses del país. Esta situación surge mientras el Ministerio de Culturas organiza una expedición para investigar el Galeón.El proceso judicial tomó forma en diciembre con las primeras audiencias, y ahora SSA formaliza su intención de disputa con el memorial de demanda. Colombia tiene hasta octubre para responder, y Camargo asegura que su equipo está "armando y articulando toda la estrategia" para defender el patrimonio histórico nacional."Más allá de la mentira que creo que van a decir, quiero saber quién es el colombiano que se va a lanzar como perito legal de ellos", dijo Camargo. "Porque me parece extremadamente triste que un colombiano esté apoyando la posición de una multinacional o de un inversor extranjero de carácter temerario que está exponiendo los recursos de todo un país".El Ministerio de Culturas, por su parte, ha organizado una expedición para investigar el Galeón de San José, buscando proteger y valorar este patrimonio histórico. Entre abril y junio de este año, y descartó que se tenga contemplado extraer la embarcación.Asimismo, la cartera aseguró que esta será una investigación de naturaleza completamente científica y que lo que se va a recuperar "no son tesoros", sino pecios arqueológicos.El Gobierno estipuló para esta primera fase 18.000 millones de pesos, ya garantizados. A medida que avance esta etapa preliminar, se podrán ir apropiando recursos para las fases en las que se requerirá mayor tecnología.La demanda de SSA se sustenta en que la compañía afirma haber solicitado a la Dirección General Marítima (Dimar), permiso para explorar con fines investigativos las aguas de la Costa Caribe, haciendo énfasis en que estos nunca especificaron que se encontraban particularmente en búsqueda del Galeón. En un informe confidencial de la compañía del año 1982, confirmaron que habían encontrado naufragios, sin nombrar al San José directamente.
Desde el ARC Simón Bolívar, uno de los buques de la Armada Nacional que participan en la fase de exploración del Galeón San José, el ministro de cultura Juan David Correa, anunció que la zona donde se encuentra este patrimonio sumergido fue declarada Área Arqueológica Protegida de la Nación.El ministro señaló que este es un hecho histórico para el país y para Latinoamérica: “Es la primera vez que se declara un área de patrimonio arqueológico sumergido a tal profundidad, es histórico en América Latina. Ya contamos con el plan especial de manejo arqueológico submarino, no se había hecho a tal profundidad”, sostuvo.A su vez, el jefe de la cartera de cultura, enfatizó en que “violar” este lugar ubicado a 600 metros de profundidad sería considerado un delito.“Al considerarla como un área arqueológica protegida, violarla, intrometerse en ella, como algunos piratas internacional en otros lugares, equivaldría a los mismo que en cualquier otro patrimonio en las Pirámides de México, en Cusco, en Machupichu, en la Sierra Nevada de Santa Marta, o en cualquier otra lugar sagrado de Egipto llegarán a arrancar, violar, profanar un lugar que es considerado protegido, eso quiero que quede claro”, puntualizó.El ministro Correa además detalló, además, que en los próximos días saldrán las embarcaciones que llevarán a cabo este fase exploratoria, que reiteró, será no intrusiva.“Son alrededor de 40 investigadores, entre arqueólogos, antropólogos, patrimonialistas, del Ministerio de la Cultura y las Artes, del Instituto Colombiano de Antropología e Historia, y muchos marinos de la Armada, que han sido graduados y formados en el tema patrimonial; es una tripulación de gente experta, de gente que sabe lo que está haciendo, que entiende de tecnología”, señaló.Por su parte, la directora del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icahn), Alhena Caicedo, explicó que esta declaratoria implica una hoja ruta de lo que puede y no hacer en esta área.“Toda Área Arqueológica Protegida tiene asociado un plan de manejo arqueológico, creo que también esto hace parte de la pedagogía que hay que tener porque un plan de manejo arqueológico, es fundamentalmente, una hoja de ruta, de gestión mediante el cual se determina qué se puede y que no se puede hacer”, explicó.La inversión de fase exploratoria del Galeón San José es de 16 mil millones de pesos.
El Gobierno nacional aclaró este martes, 19 de marzo, que no existen evidencias sobre un presunto saqueo de los restos del galeón San José.Según el Ministerio de Cultura, “la totalidad del hallazgo y sus evidencias arqueológicas se encuentran depositadas sin variación alguna, distinta a la producida por la dinámica marina misma (corrientes y fauna), sin que se evidencien intervenciones externas”.Esa es la respuesta que entregó el Gobierno nacional en relación con la denuncia que interpuso en 2021 la Veeduría Nacional del Patrimonio Cultural Sumergido de Colombia (VNPCS) ante la Fiscalía “por la intrusión y presunto saqueo del contexto arqueológico de los restos del naufragio del galeón San José” en 2016 y que involucra a funcionarios del Gobierno del expresidente Juan Manuel Santos.Por eso, la cartera de Cultura insiste que, ante las denuncias de presuntas intervenciones indebidas, “las entidades comprometidas en la investigación del naufragio no permiten inferir ninguna clase de intervención humana” sobre las riquezas del galeón que se hundió en 1708.Se presume que esa embarcación transportaba al menos 11 millones de monedas acuñadas en América, barras de oro, plata, joyas y piedras preciosas que a la fecha podrían costar más de 20.000 millones de dólares.De acuerdo con un documento publicado por el denunciante, Francisco Hernando Muñoz, además del expresidente Santos, que es investigado de manera preliminar por la comisión de acusación de la Cámara, también fueron mencionadas otras cinco personas entre ellas a la exministra de Cultura Mariana Garcés Córdoba y al antropólogo Ernesto Montenegro Pérez, quien asesora el proyecto de intervención al galeón San José del Gobierno del presidente Gustavo Petro.El ministerio agregó que “durante el desarrollo del proyecto de investigación que se adelantará en el 2024, se revisarán los parámetros analíticos y de control sobre el área del bien de interés cultural galeón San José, a efectos de determinar el estado de evolución hidrográfica, oceanográfica y biológica de este sitio arqueológico” como avance hacia una intervención directa a los hallazgos arqueológicos.
La secretaría de esa corporación notificó al historiador y escritor Francisco Hernando Muñoz sobre la apertura de investigación preliminar contra el expresidente Juan Manuel Santos por hechos ocurridos hace ocho años durante el proceso de exploración que llevó a la localización de los restos del galeón.Asimismo, la Fiscalía fue notificada de esta denuncia que menciona a otras cinco personas entre ellas a la exministra de Cultura Mariana Garcés Córdoba y al antropólogo Ernesto Montenegro Pérez, quien asesora el proyecto de intervención al galeón San José del Gobierno del presidente Gustavo Petro.La denuncia interpuesta en 2021 por la la Veeduría Nacional del Patrimonio Cultural Sumergido de Colombia (VNPCS) ante la Fiscalía, pero al parecer el proceso se embolató y no prosperó ni en la Comisión de Investigación y Acusación ni en el ente acusador, según el denunciante.Los hechos relacionados y por los cuales se abre investigación preliminar contra el expresidente Santos es “por la intrusión y presunto saqueo del contexto arqueológico de los restos del naufragio del galeón San José” en 2016 y que involucra a funcionarios del Gobierno de ese entonces.Según Muñoz Atuesta, el naufragio “daba muestras de haber sido objeto de intrusión por evidente acción humana” demostrado por arqueólogos invitados por la Universidad del Norte de Barranquilla. En ese contexto se habría dado el saqueo de las riquezas del galeón sobre las cuales pesa una protección constitucional reforzada porque hace parte del interés de la Nación.La denuncia señala de manera directa, además de la exministra Garcés Córdoba, a un asesor legal de ese ministerio identificado como Juan Manuel Vargas Ayala.También al entonces director del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), Ernesto Montenegro Pérez, y quien hoy asesora, según la denuncia, el proyecto de intervención al galeón San José que fue anunciado por el Gobierno Petro.Otras personas mencionadas son el arqueólogo Carlos del Cairo Hurtado, y al entonces director de la Dirección General Marítima (Dimar), vicealmirante Pablo Emilio Romero Rojas.El 18 de abril habrá ampliación de la denuncia que interpuso el historiador Francisco Hernando Muñoz con presencia de la Fiscalía General de la Nación.
Descubra las recomendaciones más destacadas para disfrutar de una vida plena y equilibrada con Encuentros Blu, este domingo, 24 de mayo de 2026.Camilo Borras,desarrollador de proyectosPara profesionales que no quieren operar inmuebles explicó que son las rentas aceleradas y cómo funcionan.Iván Gonzalez, escritorSus obras dialogan constantemente con la memoria, la identidad y la vida cultural del Caribe. Autor de varios libros de narrativa, afro y gestor de amplia trayectoria.Monica Viviana Álvarez, trapeuta profesional de danzaHabló sobre el movimiento expresivo consciente y contó su camino de transformación en el que la danza cambió su vida.Eugenia de Molina, escritora del libro ‘Un amor para la historia’Su obra se presentó recientemente en la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2026. Su obra destaca en el panorama literario actual por explorar narrativas contemporáneas.Escuche el programa completo acá:
La seguridad en los establecimientos comerciales es cada vez más sofisticada, pues cuentan con cámaras, alarmas, sensores de movimiento que buscan impedir cualquier intento de robo.Sin embargo, los delincuentes también evolucionan, estudian los sistemas, detectan puntos vulnerables y ejecutan planes meticulosos que, en algunos casos, parecen sacados de una película.Eso fue precisamente lo que ocurrió en un supermercado de la urbanización San Eduardo, en Piura, Perú, donde un grupo de ladrones logró burlar todas las medidas de seguridad para llevarse un botín considerable.Delincuentes rompieron paredes y se llevaron el dinero de un supermercadoLas cámaras de seguridad captaron cada movimiento. Los delincuentes usaron martillos y cargas explosivas de pequeña carga para hacer huecos en las paredes del establecimiento.Según las investigaciones, aprovecharon una vivienda deshabitada contigua para trepar y acceder sin levantar sospechas.Una vez dentro, avanzaron arrastrándose por el suelo para evitar activar las alarmas, lo que indicó que los delincuentes ya tenían conocimiento previo del sistema de seguridad, pero sin saberlo, toda su operación estaba siendo registrada.“Han aprovechado una vivienda vacía, se han trepado la pared y posteriormente han ingresado con equipos sofisticados para hacer un forado por donde cabía una persona”, relató la administradora del local.El objetivo, la bóvedaYa en el interior, los sujetos violentaron la bóveda del supermercado, donde se almacenaba el dinero en efectivo. Como resultado, hurtaron aproximadamente 200 mil soles, además de diversos productos del establecimiento.La Policía encontró múltiples evidencias del ingreso y escape, agujeros en paredes, uno de ellos en la zona de panadería, otros en la parte posterior, una ventana de vidrio rota y la puerta trasera abierta, lo que habría facilitado la huida.Según medios locales, el caso está en manos de las autoridades de Piura, que analizan las imágenes de seguridad y las pruebas recogidas para identificar y capturar a los responsables.*Con información de la Alianza Informativa Latinoamericana.
El derrumbe de un edificio en construcción deja tres muertos, y se cree que al menos 17 personas están desaparecidas, informaron las autoridades el lunes.Dos obreros atrapados bajo los escombros, en Ángeles, al norte de la capital Manila (Filipinas), fueron hallados con vida después de que la estructura de nueve pisos cediera el domingo, golpeara un hotel cercano y matara a un huésped de origen malasio.Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de rescate, ambos murieron."El primero de los dos fue sacado con vida, pero lamentablemente su cuerpo no resistió y no sobrevivió. Los médicos no pudieron reanimarlo", declaró a la AFP la portavoz regional de la oficina de bomberos, Maria Leah Sajili."El otro sufrió un paro cardíaco alrededor de las 3:00 de la madrugada (19H00 GMT del domingo). Los médicos no pudieron atenderlo porque seguía atrapado", añadió.Otras 17 personas, en su mayoría obreros de la construcción que dormían en la obra cuando ocurrió el desastre, seguían desaparecidas, dijo Sajili.Se desconoce la causa del derrumbe.Las autoridades señalaron que hasta 70 personas trabajaban en la obra, aunque la mayoría se había ido a sus casas por el fin de semana.Sajili, la portavoz de la oficina de bomberos, señaló que "el rescate en un derrumbe de edificio es muy complicado, ya que cualquier movimiento brusco provocado por las acciones de nuestros rescatistas puede hacer que algunas zonas se desplacen y las personas que están debajo queden aplastadas".Ahora los rescatistas usarán escáneres térmicos "para comprobar si hay posibles señales de vida", dijo.Si no se encuentran más supervivientes, se utilizarán excavadoras mecánicas y otra maquinaria pesada para retirar los escombros y recuperar los cuerpos, añadió, sin dar un plazo.
El pago del impuesto predial en Colombia atraviesa una transformación que está cambiando la relación entre los ciudadanos y las administraciones locales. Lo que durante años estuvo marcado por largas filas, procesos presenciales y demoras en los trámites, hoy comienza a consolidarse como un servicio más ágil gracias al avance de la digitalización en los municipios.Durante el primer trimestre de 2026, varias alcaldías reportaron incrementos históricos en el recaudo del impuesto predial, impulsados principalmente por la implementación de plataformas digitales, sedes electrónicas y nuevos mecanismos de pago en línea. La tendencia, además de fortalecer las finanzas territoriales, está facilitando el cumplimiento tributario de miles de contribuyentes.De acuerdo con un análisis realizado por la compañía tecnológica Nexura, algunos municipios del país registraron aumentos significativos frente al mismo periodo de 2025. Uno de los casos más destacados es el de Zipaquirá, donde el recaudo creció más del 300%, alcanzando cerca de $6.740 millones durante los primeros meses del año.A este comportamiento se suman otros municipios que también reflejan un fuerte avance en materia de recaudo digital. En Bello, los ingresos por predial aumentaron más del 65%, superando los $12.600 millones, mientras que en Puerto Colombia el crecimiento se acercó al 50%, con más de $20.900 millones recaudados.El fenómeno también se replicó en municipios intermedios. Piedecuesta pasó de recaudar $9.049 millones en 2025 a más de $23.375 millones este año. En Coveñas el recaudo se duplicó al pasar de $1.088 millones a $2.556 millones, mientras que San José del Guaviare registró uno de los saltos más notorios: pasó de menos de un millón de pesos a superar los $370 millones en 2026.Según expertos del sector, detrás de este crecimiento existe un factor común: la facilidad para pagar desde canales digitales. Las administraciones locales han fortalecido sus herramientas tecnológicas permitiendo que los ciudadanos realicen pagos desde celulares o computadores, sin necesidad de desplazarse hasta oficinas físicas.La modernización también ha sido posible gracias a la articulación entre entidades territoriales, bancos y empresas tecnológicas. En este proceso han participado organizaciones como Bancolombia, Banco de Occidente y Nexura, que han contribuido a consolidar plataformas de pago más seguras y eficientes.No obstante, el aumento en el recaudo también coincide con la implementación del catastro multipropósito y la actualización de avalúos catastrales en distintas regiones del país. Aunque estas medidas buscan modernizar la información de los predios y fortalecer los ingresos municipales, también han generado inquietud entre algunos propietarios debido al incremento en el valor del impuesto.Ante este panorama, varios municipios han comenzado a implementar alternativas como descuentos por pronto pago, acuerdos de financiación y alivios tributarios para reducir el impacto económico sobre los hogares. Además, los ciudadanos tienen la posibilidad de solicitar revisiones del avalúo catastral o interponer recursos de reposición y apelación cuando consideren que el valor asignado a su inmueble no corresponde a la realidad.Jheferson Imbachi, director de proyectos de Nexura, aseguró que los resultados evidencian cómo la transformación digital se ha convertido en una herramienta clave para fortalecer la gestión pública. “Las entidades territoriales que priorizan la digitalización están logrando ser más eficientes, transparentes y cercanas al ciudadano”, señaló.El comportamiento del impuesto predial durante 2026 deja en evidencia una tendencia cada vez más clara en Colombia: los municipios que simplifican los procesos y facilitan el pago están logrando mayores niveles de recaudo. En medio de los desafíos históricos del cumplimiento tributario, la tecnología comienza a consolidarse como una de las estrategias más efectivas para fortalecer las finanzas públicas y mejorar la experiencia de los contribuyentes.
Con una apuesta centrada en el bienestar, la información y el acceso oportuno a los servicios de salud, Profamilia y el Mecanismo Coordinador de País presentaron oficialmente “Hágale! El placer del cuidado”, una iniciativa que buscará reforzar la respuesta frente al VIH en Colombia durante los próximos tres años.El programa, financiado por Fondo Mundial, llegará a varias ciudades priorizadas del país y estará enfocado especialmente en comunidades que históricamente han enfrentado barreras para acceder a servicios de salud sexual y reproductiva.La estrategia surge en medio de un panorama que sigue generando preocupación entre las autoridades sanitarias. Según cifras recientes de la Cuenta de Alto Costo, con corte a enero de 2025, en Colombia se reportaron 14.169 nuevos casos de VIH durante el último año. A esto se suma que, de acuerdo con estimaciones de ONUSIDA, cerca del 17 % de las personas que viven con el virus desconocen su diagnóstico.Sin embargo, uno de los datos más alarmantes está relacionado con la detección tardía de la enfermedad. El informe señala que el 73 % de los casos fueron identificados en etapas avanzadas, mientras que un 34 % de las personas ya se encontraba en fase sida al momento del diagnóstico.Frente a este escenario, Marta Royo, CEO de Profamilia, explicó que el propósito de “Hágale!” es cambiar la manera en que se habla de prevención y salud sexual en el país.“Queremos que las personas vivan su sexualidad con más confianza, bienestar e información, entendiendo que el diagnóstico oportuno puede marcar una gran diferencia en su calidad de vida”, señaló.La iniciativa plantea un enfoque distinto al de campañas tradicionales basadas en el miedo. En esta ocasión, el mensaje gira alrededor del placer, el autocuidado y el derecho a tomar decisiones informadas sobre la vida sexual.Entre las principales acciones contempladas está el fortalecimiento del liderazgo comunitario, la promoción del uso de preservativos y lubricantes, así como la difusión de herramientas de prevención como la PrEP y la PEP, tratamientos utilizados antes o después de una posible exposición al VIH.Además, se impulsará la realización de pruebas duales para detectar VIH y sífilis de manera temprana, junto con mecanismos que permitan agilizar el ingreso de los pacientes al sistema de salud para recibir tratamiento oportuno.Otro de los componentes clave será la atención dirigida a población migrante en condición irregular, un sector que frecuentemente enfrenta mayores dificultades para acceder a servicios médicos.La articulación del proyecto estará liderada por Profamilia y el MCP, en coordinación con organizaciones de base comunitaria y diferentes actores del sector salud. Para Hanna Henao, presidenta del MCP, el trabajo conjunto con las comunidades será fundamental para lograr resultados sostenibles.Dentro de las metas trazadas hasta diciembre de 2028, la estrategia contempla la entrega gratuita de más de 800.000 kits de prevención y más de 3.000 kits especializados para reducción de riesgos en personas que se inyectan drogas. También se proyecta la realización de 700.000 pruebas duales de VIH y sífilis, además del desarrollo de herramientas digitales para brindar información confiable y orientación.“Hágale!” tendrá presencia en 14 territorios del país, entre ellos Bogotá, Cartagena, Barranquilla, Medellín, Cali y Cúcuta, entre otras ciudades priorizadas.La estrategia estará enfocada en hombres que tienen sexo con hombres, personas trans, trabajadores sexuales, migrantes y personas que se inyectan drogas, poblaciones que han sido impactadas por el estigma y la discriminación alrededor del VIH.Con este proyecto, las organizaciones buscan abrir una nueva conversación sobre salud sexual en Colombia: una basada menos en el temor y más en el acceso a la información, el cuidado y el derecho al disfrute pleno de la sexualidad.