Colombia diversa y vital es el eslogan con el que la Feria del Libro de Madrid presentó al país como invitado de honor. Sin embargo, el grupo de autores que representan al país en la Feria deja varias preguntas sobre el criterio de selección y de nuevo, como en otros eventos literarios, vacíos en la paridad de representación.El primero en señalar la ausencia de nombres relevantes en las listas de invitados fue Winston Manrrique, periodista literario y director de W Magazine, medio en hacer público el tema. Manrrique señala la ausencia de escritores que engrandecieron el panorama literario en el país a finales del Siglo XX, además deja claro que, curiosamente, no fueron tenidos en cuenta aquellos que se han pronunciado críticamente sobre las formas de operar del gobierno actual.Frente a la publicación antes mencionada, Luis Guillermo Plata, embajador de Colombia en España, señaló en entrevista para Libertad Digital que el evento se ciñe a la literatura y no a las ideas políticas de los autores. “Uno no quisiera que una feria literaria se convirtiera en una feria política. Ni para un lado ni para el otro. Se ha tratado de tener cosas neutras donde prime el lado literario de la obra”, aseguró Plata luego de que se le preguntara cómo habían sido elegidos los escritores invitados.Autores como Piedad Bonnett, William Ospina, Laura Restrepo, Fernando Vallejo, Héctor Abad Faciolince, Pablo Montoya, Carolina Sanín, Santiago Gamboa y Pilar Quintana no fueron tenidos en cuenta para hacer parte de la Feria. Otros pocos autores se excusaron por no poder asistir a raíz de compromisos laborales, como es el caso de Tomás González, Juan Gabriel Vásquez y Evelio Rosero.Sin embargo, la forma de elegir a los escritores revela una visión por lo menos miope del panorama actual de la literatura en Colombia, un escenario especialmente liderado por mujeres que han ganado reconocimientos importantes en el campo editorial como es el caso de Pilar Quintana, Andrea Mejía, Diana Ospina y Margarita García Robayo, solo por nombrar algunas.El hecho de que varios de los autores que no han sido tenidos en cuenta para la celebración de esta Feria hayan opinado alguna vez sobre el Gobierno Nacional no es un dato menor. Este es un punto que también resalta Winston Manrrique en su artículo, pues se espera que, en un escenario político democrático, las ideas o reflexiones que plantean los artistas como ciudadanos no sean penalizadas y mucho menos, se conviertan en represalias en contra de su obra. Si bien, esa es apenas una hipótesis, la respuesta del embajador Plata amplía el espectro de la duda.Sobre la economía naranja y la neutralidad de las obrasLa idea de la neutralidad es peligrosa cuando se impone sobre ella un silencio que prohíbe y castiga la uniformidad. Mucho más, cuando parece tomar forma como política de gobierno. Además, parece irónico que este tipo de situaciones tengan lugar a la luz de la Economía Naranja, también llamada economía creativa, un modelo económico basado en la generación de riqueza a través de la conectividad, la herencia cultural y el talento.El presidente Iván Duque, junto al exministro de Cultura Felipe Buitrago, publicaron el libro La economía naranja: una oportunidad infinita, allí hablan de la importancia de “fortalecer las instituciones que están encargadas de estas industrias culturales, ya que estas durante muchos años han estado ausentes“ en los debates estratégicos sobre desarrollo económico y social”. Ahora, al contrastar el discurso oficial con los hechos, el abismo sigue siendo profundo a raíz del eco en el sector cultural que trajo la pandemia. Los escritores no están obligados a representar nada, su función es básicamente contar algo, pero tampoco puede reglamentarse la escritura para hacer parte de una delegación. Los procesos de reflexión de los autores implican una lectura contextual que puede o no enmarcarse en la realidad social y su decisión no tendría por qué calificarse desde una oficina estatal. Darío Jaramillo, Melba Escobar, Jorge Franco, Margarita García Robayo, Dasso Saldívar, Juan Esteban Constaín, Rómulo Bustos, Adelaida Fernández Ochoa, Andrea Cote, Ángela Becerra, Beatriz Helena Robledo, Juan Luis Mejía, son algunos de los represéntales del país en la Feria. Sin embargo, la lista está incompleta.
Cali, a finales de los años 70. Cualquier día. El mismo que para Claudia fue el fin del mundo. Hay una familia que parece sostenerse y permanecer unida por gracia de la gravedad, y el colchón verde que forman las plantas de la sala. Algunos días hay silencio, curvas y niebla; otros, menos fatales, la mamá, el papá y la hija van en un mismo carro y comen helado.Pero los días pasan y entonces, alguno cae.“Entonces el abismo, como no lograba hacer que me lanzara ni podía devorarme, se me metía por los ojos, una cosa deliciosa y horrible, una bolita saltarina en la barriga y la náusea asquerosa y pestilente, hasta quedar bien sepultado dentro de mí”. A menudo pienso en la infancia como la época de mayor dicha en la vida. Pero con el paso del tiempo, ha sido inevitable no verla como la raíz de mi historia, la caja negra de todos los pensamientos que rondan mi cabeza hasta chocar y convertirse en acción o verdad. Parece una obviedad decir que la edad determina la dimensión que tenemos sobre las cosas, pero cuando esa premisa se convierte en una certeza, la vida se sacude. Un día, mirando por la ventana, descubrí que era adulta y que de eso no había vuelta, y no significa que sea trágico o que le tema a las arrugas, es solo que se quiebra algo de manera definitiva. La inocencia, dirán algunos.En el último rincón de la risa genuina quedan muchos de esos días, de cuando nos acompañaban a dormir porque nos asustaba la oscuridad y nos esforzábamos por parecer lo suficientemente altos para timbrar en la casa o encender la luz. Un tiempo en el que solo importaba la risa. Entonces la infancia parece un bucle, un eterno retorno que nos permite explicarnos, ampliar el mapa de nuestra mente y el árbol de nuestra familia: mamá, papá, ausencia, abuela, abuelo, silencio, tía, tío, miedo, prima, primo, abandono. Aún siendo adulta, esa mano gigante que parece ser mi familia me alcanza para darme vuelta, golpea en la puerta de cualquier casa que he construido y me recuerda que es la herida definitiva y que se descose cada vez que pronuncio o escribo mi apellido.Soy como Claudia hija que es también Claudia madre y que en cierta medida, es una parte de la madre de su madre: cada una huyendo de la otra aunque la ame con fuerza porque la brutalidad del amor es así, implica la suavidad de una caricia y la ferocidad de una mirada. Sin embargo, todas se contienen, nos contenemos. Hay en mí una parte de todas las mujeres de mi familia, como si habitaran mi cuerpo desde diferentes formas y las encuentro en los gestos que alguna vez rechacé.En medio de la selva, la finca nublada y los guayacanes florecidos, Claudia aprendió a observar con la suficiente cautela para entender lo que pasa, para leer a su madre aún dormida y esperar en silencio a un padre que parece mucho. Remando las grietas de su corazón construye imágenes de la familia que quisiera tener y fija un espejo en su mente en el que es casi tan bella como su madre. Esa tensión solo conoce una tregua: el último momento del día en el que Claudia cierra los ojos y entonces, se apaga el mundo, el calor y Cali. Mientras duerme, Claudia hija es Claudia madre de Paulina, su muñeca, y a su lado observa el vacío de la montaña sin vértigo.Gran parte de mi vida del presente ha requerido rescatar —pero sobretodo honrar— la niña que fui y en esa búsqueda me he encontrado de frente con recuerdos bloqueados, con los afectos que ahora parecen imposibles para mi corazón. Nunca me gustó el miedo, ni el vértigo. Me parecía que el cielo era, después del mar, un lugar imposible, superior y me gustaba estirar los brazos y pensar que lo alcanzaba, que era suave y tibio y cercano desde la barda de ladrillos calientes de la terraza, y yo sentía que podía quedarme ahí. Entonces aparecía la voz de mi papá desde la cocina y me preguntaba: “¿tú me quieres?” y yo respondía: “hasta el cielo de la calle”.Por alguna razón, la flecha de la culpa ha estado afilada siempre solo hacia un lado, ha atravesado particularmente un cuerpo y ha minado nuestro lazo con la madre. Por si fuera poco, sobre sus hombros ha pesado siempre la responsabilidad, el amor y el cuidado como si de verdad fuera un instinto, como si se tratara de un botón que enciende y apaga la maternidad. Dar por sentado el amor es renunciar a la búsqueda y al encuentro de resignificar nuestros vínculos, implica ver a la madre solo con un ojo, como recordándole que ya no es una mujer, que ahora es solo la-mamá-de. Luego de ese juicio está el perdón.Como hijas somos implacables y aún sin ser madres, esperamos que al momento de serlo —si es que pasa— haya benevolencia hacia nosotras. No hay un hogar más seguro que la madre y nada más liberador que aprender a conocerlas fuera de ese rol. En un mundo que parece en contra de las mujeres, solo nos tenemos a nosotras mismas, solo nos queda agarrarnos de la mano con fuerza y sostenernos en el borde del abismo y en la caída.“Yo sé que no he sido la mejor mamá… Cuando la tristeza se me mete en el cuerpo yo trato de hacer que se vaya, te lo juro”.Una vez atravesado ese puente, hay otro hueco inmenso que se abre ante nosotros. Descubrimos que la mayoría de los abismos no son un lugar, sino que nos habitan, son los ojos convertidos en pozo, es la rinitis que deja a oscuras a Claudia y el resbalón de Gloria Inés. Puede ser la imposibilidad de responder un mensaje, el silencio que llega de golpe y nos roba hasta el disfrute de la música. Es también el recuerdo que está llegando ahora a su cabeza.El abismo como el silencio es una figura extendida. Incluso, en ocasiones, es otro familiar. Es, como su definición lo indica, una “parte profunda del pensamiento o del alma que resulta insondable o incomprensible”, como una capa oscura y densa que se adhiere con fuerza unos días más que otros, y requiere toda una red de afectos para quebrarse. A los abismos le hacemos ofrendas porque la tristeza también es un ritual: hacemos promesas de ya no pensar tanto en eso y tomamos duchas largas para que el agua se lleve todo. Le entregamos algo que amamos, lo dejamos caer como Claudia a Paulina. Y basta. Y siguen faltando cosas también.Pilar Quintana escribió una novela en la que una hija descubre a su madre, descifra a su padre y en medio de esos dos lenguajes construye un mundo propio, aún en medio de los derrumbes que todo el tiempo los desbordan. Es honesta y sutil, y por eso es fácil encontrar en esos personajes la piel de la gente que conocemos. Todos asistimos a la degradación de la familia: a través de una separación, cuando una enfermedad llega y se lleva a quien amamos. O, cuando simplemente y sin poder pararlo, el deterioro del tiempo lo consume todo y no podemos hacer nada, solo ver cómo pasa. Lo que amamos, a quienes amamos, se cae ante nosotros porque la gravedad es definitiva y aunque creamos saber qué les pasa, hay una marea indetectable que solo ellos dimensionan en su pecho. Hay casos en los que la rinitis y la migraña de Claudia los apaga. Otras veces, de tanto amor y tanto daño, los lanzamos por el abismo para ya no saber más de ellos, sin saber que una parte nuestra está ahora en el fondo y que desde cualquier presente, regresaremos al umbral para preguntarnos si hicimos bien en huir.
La escritora Pilar Quintana, ganadora del Premio Alfaguara de Novela por su libro ‘Los abismos’, que narra la historia de una niña que intenta comprender las revelaciones de su madre y el silencio de su padre en una relación fracturada, habló sobre su obra.“Nuestra sociedad tiene unos valores machistas y sexistas. Con el despertar del feminismo descubrí que yo también soy feminista”, afirmó."Tenía una idea bastante ridícula de que las feministas eran señoras amargadas que odiaban los hombres, pero descubrí que siempre he sido feminista. Ya no me dio pena enunciarme como feminista", agregó. Quintana se refirió, además, a los temas tabú que motivan su producción literaria. Escuche a Pilar Quintana en entrevista con Mañanas BLU:
Una de las voces más importantes de la literatura colombiana contemporánea es Pilar Quintana. La escritora caleña ha construido un universo literario en el que habita la ferocidad del amor, de la violencia, en medio de lugares particulares como el Pacífico Colombiano. Luego de ser nominada a varios premios por su novela "La Perra" y de la reedición de "Caperucita se come al lobo", Quintana recibe un nuevo reconocimiento. La autora ha sido anunciada como la ganadora del Premio Alfaguara 2021, en su XXIV edición, por su novela "Los Abismos", una obra inédita que estará al alcance de los lectores desde el próximo 25 de marzo, según anunció la editorial. El jurado premió esta novela que describe "la oscuridad del mundo de los adultos, a través del punto de vista de una niña que desde la memoria de su vida familiar intenta comprender la conflictiva relación entre sus padres", dijo el presidente del jurado, el escritor colombiano Héctor Abad Faciolince.
La escritora colombiana Pilar Quintana ganó la edición 24 del Premio Alfaguara de Novela con la obra 'Los abismos', que muestra muestra los inquietantes rasgos de oscuridad del mundo de los adultos a través de la mirada de una niña. La novela llegará a las librerías el 25 de marzo, anunció la editorial. Quintana es la segunda mujer colombiana en obtener el galardón, que obtuvieron también Laura Restrepo (2004) con 'Delirio', Juan Gabriel Vásquez (2011) con 'El ruido de las cosas al caer' y Jorge Franco (2014) con 'El mundo de afuera'. La escritora caleña, nacida en 1972, obtuvo 175.000 dólares (145.000 euros) que otorga el concurso. La novela tiene como telón de fondo el estrecho universo femenino formado por mujeres acomodadas a su vida que no pueden romper con una educación de otro tiempo."Yo venía hace años intentando hacer una novela sobre una niña", dijo Quintana al conocer el galardón."Se reflexiona sobre un miedo a la muerte y la orfandad. Creo que la emoción sobre la que trabajé es el miedo irracional que tenemos los niños a que se mueran nuestros padres", agregó. De los 2.428 manuscritos que se han presentado a esta edición de este premio, uno de los más importantes galardones literarios otorgados a una obra inédita escrita en español, 1.293 han sido remitidos desde España, 419 desde Argentina, 259 desde México, 187 desde Colombia, 74 desde Estados Unidos, 73 desde Chile, 88 desde Perú y 35 desde Uruguay.El jurado -compuesto también por las escritoras Ana Merino e Irene Vallejo; la directora internacional del Hay Festival, Cristina Fuentes La Roche; el periodista y escritor Xavi Ayén; el librero de Nollegiu (Barcelona), Xavier Vidal, y Pilar Reyes (con voz pero sin voto), directora editorial de Alfaguara- ha declarado ganadora la novela por mayoría.Quintana ha publicado cuatro novelas: "Cosquillas en la lengua" (2003), "Coleccionistas de polvos raros" (2007), "Conspiración iguana" (2009) y "La perra" (2017). Esta última, que se está traduciendo en 14 idiomas y de la que ya se han vendido los derechos audiovisuales, recibió el Premio de Narrativa Colombiana en 2018 y fue finalista de los National Book Award de EE.UU. en 2020 en la categoría de mejor traducción.Además, Pilar Quintana, que en 2007 fue seleccionada por el Hay Festival entre los 39 escritores menores de 39 años más destacados de Latinoamérica, es autora de la colección de cuentos "Caperucita se come al lobo". Escuche esta noticia en Mañanas BLU 10:30, cuando Colombia está al sire:
El huecoEstuvimos tres años en el hueco. Así lo llamábamos aunque en realidad no era un hueco. Era una estructura de paredes altísimas de concreto, sin techo. Mariángela estaba en una celda y yo, en otra. Las celdas eran contiguas.El único hueco era el que había en todo lo alto. Por ahí entraban el sol y la noche. Por ahí nos caían la lluvia y la comida. Nunca nos dieron un plato servido como a la gente. Nos tiraban el arroz lo mismo que la sopa. Había que hacer las necesidades en un rincón y había que esperar que la comida no cayera en ese rincón. Había que buscar los pedazos de comida esparcidos por toda la celda y, si era sopa, había que agacharse a lamer como los animales.Mientras estuvimos en el hueco, Mariángela se negó a aceptar la realidad. Según ella, el hueco sí tenía techo. El intenso calor que sentía durante el día y el frío de la noche se debían a un sistema de calefacción y aire acondicionado. La lluvia era un sistema de aspersores para cultivos que colgaba del techo y los truenos, efectos de sonido reproducidos por un equipo de sonido.Mariángela decía que Víctor había instalado todos esos sistemas con el propósito expreso de torturarnos suplementariamente. El encierro —y la pared que nos separaba, los daños físicos, las humillaciones— no eran suficientes para él. Mariángela decía que a Víctor le gustaba jugar a Dios.En cuanto a la comida, se imaginaba que la lanzaba un aparato parecido al que dispara pelotas de tenis. Mariángela se había procurado una explicación para todo.Para ella el hueco era hermético y estaba sumido en las tinieblas. Esa era la razón por la que no podía ver nada, no quería darse cuenta de que le habían arrancado los ojos. Yo no la desengañaba aunque a mí no me había ido mejor, a mí me habían arrancado los testículos.La mente de Víctor era ilimitadamente perversa, y había que reconocer que en la misma medida era una mente brillante. Nos había castigado a cada uno justo donde estaba la raíz de nuestro pecado, con un acierto y con una sevicia que solo pueden compararse con las atrocidades divinas de las que hace alarde la Biblia.En eso de que Víctor jugaba a Dios sí tenía razón MariángelaVíctor tenía una flotilla de aviones, una colección de coches antiguos y un equipo de carreras. Tenía tantas propiedades en tantas ciudades que ni él mismo sabía cuántas eran. Tenía una finca —la misma donde estaba el hueco— que era más grande que Suiza. En un arrebato de ostentación la había llamado País Víctor y, de hecho, ahí solo regían sus propias leyes.País Víctor tenía un ejército de quinientos hombres para custodiarla y no producía nada. Era una finca de recreo que nada más consumía. Tenía 77 nacimientos de agua, 77 caballos árabes y 77 habitaciones para invitados.A Víctor le gustaban esas coincidencias numéricas —siempre de tres en tres y siempre usando el número siete— y se jactaba de tener el poder de propiciarlas.Las pesebreras estaban alfombradas, las cerraduras de las puertas eran de oro, lo mismo que los grifos de los baños, y la pista de aterrizaje tenía capacidad para grandes aviones comerciales, aunque no llegaba ninguno.Víctor tenía fama de haber matado más de doscientas personas y hecho explotar siete bombas de alta potencia en siete centros comerciales de siete ciudades distintas. Así había doblegado al gobierno y conseguido sus favores.Yo solo era uno de sus pilotos y no tenía nada. La única razón por la que Mariángela podía haberse fijado en mí era porque yo era guapo.Víctor era bajito y rechoncho. La barriga le sobresalía por encima de los pantalones y a sus 39 parecía de cincuenta. Tenía la cara deformada por viejas marcas de acné y de vez en cuando le aparecían pústulas frescas que reventaban causando estropicio de pus y sangre.Por eso hizo que a Mariángela le sacaran los ojos.Mariángela era una muchacha de barrio. Una de tantas que Víctor compraba con joyas, con ropa o directamente con plata, una de esas que sacaba a pasear el fin de semana. Mariángela no era nadie. Pero tenía un culo precioso.Por eso, a mí, Víctor me hizo cortar el suministro de testosterona.Yo llevé a Mariángela a País Víctor. Nunca había montado en avión y estuvo muy preguntona. Cuando llegamos a la casona y vio los balcones, la piscina y la magnificencia de todo, soltó el maletín, que no había dejado que nadie le cargara, y dijo guau.Víctor no estaba.Nos sirvieron la cena en el comedor para veintidós personas, a ella en un extremo y a mí en el otro, y nos dejaron solos. Solos con la guacamaya de Víctor, que tenía las alas cortadas, y se movía de silla en silla. Mariángela estaba encantada de jugar a la gran dama. Afectaba los modales, se refería a la guacamaya como a su alteza real y le hacía una reverencia cada vez que alzaba la copa para tomar. Nos estuvimos riendo todo el tiempo.En cuanto terminó el postre dejó caer la servilleta con descuido sobre la mesa. Había vuelto a ser ella misma y, del modo más natural, me preguntó si me parecía que ella era muy puta por acostarse con un tipo como Víctor. Le respondí que no era más puta que yo. Ahí fue cuando nos perdimos. Lo vi en sus ojos y ella lo vio en los míos. Dejamos de reírnos.Vinieron a decirnos que Víctor no llegaría hasta el día siguiente y nos llevaron al segundo piso. Nos asignaron habitaciones contiguas con balcones que apenas se separaban con una baranda decorativa de madera. Estoy seguro de que Víctor me puso a Mariángela tan cerca a propósito.Hasta ese momento solo me había dado trabajos anodinos como llevar a sus amantes ocasionales de un lugar a otro. Ahora, quizás, estaba pensando hacerme su piloto personal o darme una ruta, que era lo que yo ambicionaba. Víctor no confiaba en nadie y quería probarme.Yo habría jurado que en mí sí podía confiar. Fui el primer sorprendido una vez se vio lo contrario. Cuando salí al balcón a fumarme un cigarrillo, ella estaba ahí. De pie junto a la baranda que separaba los cuartos. Hablamos de las montañas que se veían al frente, por hablar de alguna cosa, por disimular el nerviosismo. En cuanto tiré elcigarrillo, nos miramos y nos besamos. Cualquiera de los empleados de Víctor podía habernos visto. Se lo dije a Mariángela y ella se entró a su habitación sin decirme nada. No tuve un instante de vacilación. Salté la baranda y entré detrás de ella.No nos dijimos nada. Todo lo hicimos con desesperación y abandono, y no creo que fuera solo por el peligro o porque fuera nuestra primera vez, sino porque en el fondo sabíamos que también era la última. Pero fuimos felices, nos mirábamos a los ojos, más bien nos comíamos con los ojos, y sonreíamos.Yo me vine largamente, ella no lo consiguió.Le dije que después de un polvo imperfecto siempre hacía falta una buena conversación de cama. Ella se rio y me contó de su hijo de cuatro años. Yo, de los miedos que había pasado en mi profesión. Mariángela se fue quedando dormida en mi pecho.Antes de irme, contemplé su hermoso culo desnudo. Aún hoy, el recuerdo de ese culo desnudo me hace posible concebir el deseo.Yo había dejado la luz de la mesa de noche encendida y ahora estaba apagada. Me moví con cautela. A pesar de la oscuridad lo vi. Estaba sentado en el sillón. Se veía tranquilo, y hasta me pareció ver que sonreía. Tal vez ya tenía concebido su plan. No hizo nada, no dijo nada. Se levantó y se fue.Cuando abrió la puerta, entró un chorro de luz y pude ver que había dos hombres en las esquinas del cuarto. Estaban armados y me apuntaban. Oí que otros hombres entraban en la habitación de Mariángela.Oí sus gritos aterrados, oí cómo la sacaban, oí cómo se resistía, oí que le suplicaba a Víctor que no la matara y al final, cuando su voz era un hilo en el extremo más alejado del pasillo, oí que gritaba mi nombre.Quise ir por ella, pero los hombres me agarraron. Me tuvieron dos días encerrado en la habitación. Sin comida y sin agua. Sin saber qué había pasado con Mariángela. Luego me llevaron al primer piso, al comedor donde había cenado con ella y la guacamaya.Había varios hombres y estaban Víctor y Mariángela. Nos miramos, estaba tan bonita como el primer día, le sonreí. Uno de los hombres me pegó en la cabeza con la cacha de su revólver. Mariángela soltó un grito.Me desvistieron, me agarraron entre cuatro y me inmovilizaron sobre la mesa para veintidós personas. Entonces vi al hombre que se acercaba con el bisturí. Mariángela no paraba de llorar, Víctor le sujetaba la cara para asegurarse de que mirara. El hombre tomó mis testículos con la mano, como sopesándolos, los levantó y acercó el bisturí. Sentí el frío del acero y el calor de la sangre. Me desmayé.Cuando volví en mí, seguía sobre la mesa del comedor. Me habían puesto una manta encima y sentía frío. Mariángela estaba acostada a mi lado. Dormía. Por un momento pensé que seguíamos en la cama, que acabábamos de hacer el amor. La voz de Víctor me sacó del ensueño. Sentí su aliento en mi oreja. A ella le vamos a sacar los ojos, me dijo.El hombre del bisturí —debía ser un cirujano, Víctor siempre hacía las cosas bien— estaba al lado de Mariángela. Le pusieron un aparato que le abrió los párpados. Vi claramente sus ojos verdes, vi claramente cuando el bisturí entraba. Perdí la conciencia otra vez.A ratos la recuperaba y siempre percibía a Mariángela junto a mí. Pero todas las imágenes son borrosas y de pesadilla. Creo que vi las cuencas de sus ojos vacías. Sus ojos en las manos de Víctor. La guacamaya montada en el hombro de Víctor. Los párpados cosidos.Cuando me desperté del todo, ella no estaba a mi lado y estábamos en el hueco.Cortesía: Literatura Random House.
En un operativo adelantado este 22 de octubre de 2026, unidades de la SIJIN y SIPOL de la Policía, en el departamento de La Guajira, capturaron a Kevin David Moscote Redondo, conocido con el alias de “Kevin Masacre”, señalado como cabecilla de narcotráfico de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACS).De acuerdo con la información oficial, el capturado sería el sucesor de alias “Bendito Menor” y estaría vinculado con el manejo de rutas del narcotráfico, la adquisición de armas y municiones, y las disputas territoriales entre estructuras armadas ilegales en la región.Durante el procedimiento, las autoridades incautaron una granada de fragmentación, 120 cartuchos calibre 38, una camioneta y tres teléfonos celulares, elementos que quedaron a disposición de las autoridades competentes.Según los reportes de inteligencia, Moscote Redondo habría tenido anteriormente funciones de cabecilla de zona del Clan del Golfo en áreas rurales de Dibulla, donde presuntamente sostuvo enfrentamientos por el control territorial con integrantes de las ACS. Posteriormente, tras la muerte de Nain Andrés Pérez Toncel, habría establecido acuerdos criminales que le permitieron ingresar a esta organización y asumir responsabilidades relacionadas con las economías ilegales.Las autoridades también lo relacionan con la gestión de armas para integrantes de esta estructura y con diferentes hechos violentos ocurridos en la zona. Entre ellos, investigan su presunta relación con el ataque a tiros contra el exconcejal Edilbert Nicolás Moscote Freile, registrado el 3 de abril de 2026 en el corregimiento de La Punta de los Remedios, municipio de Dibulla.Tras conocerse la captura, el presidente Abelardo de la Espriella se pronunció sobre el resultado operativo y aseguró que la estrategia de seguridad continuará enfocada en perseguir a los cabecillas de las organizaciones criminales, sus estructuras y sus fuentes de financiación.El mandatario reiteró que su administración mantendrá acciones contra las redes dedicadas al narcotráfico y al tráfico de armas, con el propósito de reducir la violencia y recuperar la tranquilidad en los territorios afectados.
Estos fueron los temas tratados en Meridiano Blu este jueves, 22 de octubre de 2026:Argentina declaró organizaciones terroristas a las disidencias de las Farc y al ELN, junto con otros tres grupos criminales de América Latina. La decisión del gobierno de Javier Milei ordena incluirlos en el registro argentino de personas y entidades vinculadas con terrorismo y financiación terrorista. Según las autoridades de ese país, la medida busca fortalecer la prevención, detectar amenazas y facilitar el intercambio de información internacional.La JEP condenó al coronel retirado Juan Carlos Suárez Figueroa por su responsabilidad en 38 casos de falsos positivos. El oficial reconoció tardíamente su responsabilidad en 24 hechos y recibió una sanción de seis años y tres meses de privación de la libertad en un establecimiento especial. También deberá contribuir a la búsqueda de desaparecidos, dignificar a las víctimas y participar en actos de memoria, mientras las Fuerzas Militares deberán realizar una petición pública de perdón.Las autoridades encontraron 4.235 aletas de tiburón almacenadas en una vivienda de Tumaco y capturaron al presunto responsable de su tráfico. El material correspondería a por lo menos mil tiburones sacrificados en mares colombianos y habría sido transportado por trochas hacia Ecuador para posteriormente ser enviado en contenedores a China. Entre las especies identificadas hay tiburón zorro, cobrizo y sedoso.La crisis energética del Caribe volvió a encender las alertas por las altas tarifas, los cortes del servicio y las sanciones por sobreconsumo. Miguel Ángel Alzate Salcedo, personero distrital de Barranquilla, aseguró que la región requiere inversiones urgentes en infraestructura y pidió un tratamiento diferencial frente al programa de ahorro debido a las altas temperaturas. Señaló que más de 258.000 usuarios han sido sancionados y confirmó que las personerías adelantan acciones judiciales contra algunas medidas implementadas.Las dos menores de 13 y 16 años que habían desaparecido después de salir de un colegio de Kennedy fueron encontradas en Usme. Un hombre se había presentado como familiar y logró retirarlas de la institución sin que los padres fueran contactados para verificar la autorización. Las menores fueron trasladadas para valoración médica y restablecimiento de derechos, mientras la Secretaría de Educación investiga las posibles fallas en los protocolos de seguridad del colegio.Bogotá prepara nuevas reglas para disminuir la concentración de carreras atléticas en Teusaquillo y llevar parte de estos eventos a otras zonas de la ciudad. Gustavo Quintero, secretario de Gobierno, explicó que el borrador contempla reducir el número de competencias en el sector, aumentar las sanciones por incumplimientos y reorganizar los recorridos. Actualmente se realizan unas 26 carreras al año y la intención es combinar zonas y trayectos para reducir el impacto sobre los residentes.Escuche el programa completo aquí:
En dos operativos, las autoridades reportaron la incautación de estupefacientes, armas de fuego, munición y dinero en efectivo. Ocho de los procesados fueron enviados a prisión, mientras que dos afrontarán el proceso en libertad.Diez personas fueron capturadas y judicializadas por su presunta participación en actividades de tráfico de estupefacientes en los municipios de Floridablanca y Girón, Santander. Así lo informó la Fiscalía General de la Nación, que señaló que las investigaciones se iniciaron a partir de denuncias ciudadanas sobre la venta de drogas a domicilio y al menudeo.El primer procedimiento se realizó en la vereda Rosa Blanca, zona rural de Floridablanca, donde las autoridades adelantaron una diligencia de registro y allanamiento en un inmueble que, según la investigación, sería utilizado para almacenar sustancias ilícitas destinadas a su distribución en sectores urbanos.Durante el operativo fueron capturados en flagrancia cinco hombres, identificados como Simón Carvajal Hurtado, Carlos Juio Rodríguez, Julio César Mosquera Vargas, Giovanny Uribe Campos y Cristian Camilo Rodríguez Villamizar.De acuerdo con la Fiscalía, en el lugar fueron encontrados cerca de 3.500 gramos de estupefacientes, cuatro armas de fuego, munición y dinero en efectivo.Los procesados fueron imputados por los delitos de fabricación, tráfico y porte de armas y municiones de uso privativo o de defensa personal, según la denominación jurídica precisada por la autoridad competente, y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. Ninguno aceptó los cargos y, por decisión judicial, los cinco recibieron medida de aseguramiento en centro carcelario.Además, fiscales de extinción del derecho de dominio ocuparon el inmueble donde fueron halladas las sustancias ilícitas.Cinco capturados más en GirónEn un segundo caso, la Fiscalía informó sobre la captura de otras cinco personas señaladas de comercializar estupefacientes al menudeo en el barrio La Inmaculada, en Girón.Los detenidos fueron identificados como Yilberth Reynaldo Rodríguez, Elizabeth Aguilar, Willinton Rodríguez Rodríguez, Steven Arley Pérez Cuta y Daniel Esteban Landinez Murallas.Según el ente acusador, las capturas se efectuaron durante ocho diligencias de registro y allanamiento en inmuebles del sector. Las investigaciones se apoyaron en denuncias de la comunidad, entrevistas, compras controladas e interceptaciones de líneas telefónicas, elementos que habrían permitido establecer los presuntos roles de los investigados.La Fiscalía indicó que en los inmuebles fueron incautadas cerca de 3.000 dosis de marihuana, cocaína y bazuco, además de teléfonos celulares y dinero en efectivo.Los cinco fueron imputados por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. Sin embargo, las decisiones judiciales fueron diferentes: Steven Arley Pérez Cuta y Daniel Esteban Landinez Murallas afrontarán el proceso penal en libertad, mientras que los otros tres recibieron medida de aseguramiento en centro carcelario.Los dos procedimientos dejan un balance de diez personas capturadas, ocho de ellas cobijadas con medida de aseguramiento en prisión, y la incautación de sustancias estupefacientes en ambos municipios.
La denuncia, presentada por su presidente, Pablo Bustos Sánchez, pide investigar al exfuncionario por cuatro presuntos delitos: fraude al sufragante, constreñimiento al sufragante, fraude procesal en grado de tentativa y concierto para delinquir.Según la denuncia, De Currea-Lugo habría buscado influir en las elecciones presidenciales mediante contactos con el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso, entre el 23 de mayo y el 13 de junio de 2026, antes de la segunda vuelta del 21 de junio. La veeduría sostiene que la intención habría sido afectar la imagen de Abelardo de la Espriella y favorecer al candidato Iván Cepeda.Como pruebas, el documento menciona audios divulgados por la revista Semana, en los que De Currea-Lugo insiste a Mancuso en conceder una entrevista. En una de las grabaciones, de un minuto y trece segundos, afirma que se necesita "un golpe de opinión muy grande" y advierte que, sin eso, "vamos a perder, hermano".La denuncia también incluye capturas de conversaciones de WhatsApp con diez preguntas dirigidas a Mancuso relacionadas con De la Espriella, preguntando por presuntos vínculos del candidato con integrantes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y un eventual papel como intermediario entre sectores legales y esa organización.Por su parte, Mancuso confirmó que recibió los mensajes, pero aseguró que no respondió las preguntas, no concedió la entrevista ni filtró los audios. Según explicó a Semana, no tenía información que aportar y no estaba dispuesto a participar en señalamientos que no estuvieran respaldados por pruebas, especialmente en medio de una campaña electoral.Tras la divulgación del material, De Currea-Lugo reconoció que se comunicó con Mancuso en las fechas señaladas, pero aseguró que lo hizo por iniciativa personal para publicar contenido en su página web. Además, negó haber recibido instrucciones de terceros.El documento también menciona la trayectoria de De Currea-Lugo en el entorno gubernamental y su relación con la reunión realizada en Valledupar entre el 22 y el 24 de octubre de 2025, con antiguos comandantes de las AUC, el escándalo del 'pacto de Valledupar'que recordemos que también es objeto de investigaciones.Finalmente, la veeduría pidió a la Fiscalía establecer si los hechos constituyen los delitos que se encuentran estipulados en el Código Penal, además de evaluar un posible concierto para delinquir.
Nueve presuntos integrantes del ELN fueron abatidos en medio de un bombardeo realizado por las Fuerzas Militares en zona rural de El Tambo, Cauca. Entre los fallecidos estaría alias ‘Marcos Pacífico’, señalado como uno de los principales cabecillas de esa organización y cuya identidad está pendiente de confirmación mediante pruebas decadactilares.De acuerdo con la información entregada por el presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, el hombre sería el segundo cabecilla y responsable militar del Frente de Guerra Suroccidental del ELN, además de máximo jefe del frente José María Becerra.“Hicimos un bombardeo anoche en el Cauca y dimos de baja nueve bandidos. Ustedes saben que cuando este radio suena, es porque trae buenas noticias. Gracias a Dios y a nuestra fuerza pública, a nuestra Policía Nacional, a nuestro Ejército, a nuestra Armada, a nuestra Fuerza Aérea, a los verdaderos héroes de Colombia. Ya están sabiendo los narcoterroristas lo duro que muerde el tigre con su fuerza pública”, dijo el presidente.El cabecilla abatido también sería responsable de dirigir tres estructuras ilegales que delinquen en Cauca, Nariño y Valle del Cauca. A alias ‘Marcos Pacífico’ se le atribuye presunta participación en secuestros, atentados y ataques contra la Fuerza Pública en Cali y Buenaventura.Según las autoridades, también habría impartido órdenes a las milicias urbanas del ELN durante las protestas de 2022.