A partir del 14 de enero, en Bogotá comenzará a operar el nuevo precio del pasaje de TransMilenio que quedó en 3.550 pesos, según informó la Alcaldía. Decisión tomada, dicen, tras el aumento del 23 % del salario mínimo que obligó a hacer este ajuste ya que suben los costos de operación del servicio.Muchos ciudadanos se quejaron tras conocer la noticia, pues consideran que "es demasiado costoso". Sin embargo, el transporte público de Bogotá no quedó como el más caro en Colombia en este 2026, sino que otra ciudad lo supera.Así quedó TransMilenio en el ranking de precios de transporte público en ColombiaMedellín se posicionó como la ciudad con el transporte público más costoso para este 2026. El metro de la ciudad tendrá un costo de $3.820 en tarifa frecuente, es decir, alrededor de 300 pesos más que en Bogotá, incluso de $4.400 al portador. Pero la capital quedó en tercera posición, pues encima también apareció Barranquilla con el Transmetro en 3.600 pesos de lunes a sábado y festivos en $3.700.Los pasajes subieron en todas las ciudades principales del país y, según un informe de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales, esto se debe directamente al hecho del incremento del salario mínimo y el aumento de los costos de operación."Los sistemas de transporte público masivo presentan una alta dependencia de los costos laborales, razón por la cual los ajustes tarifarios obedecen a ejercicios de análisis fiscal, financiero y operativo adelantados por cada ciudad, orientados a equilibrar la sostenibilidad del sistema y la protección del usuario", explicaron.Estas son las ciudades con el transporte más caroMedellín (Metro): $4.400.Barranquilla (Transmetro): $3.600 - $3.700.Bogotá (TransMilenio y SITP): $3.550.Cali (MIO): $3.500.Pereira (Megabús): $3.250.Bucaramanga (Metrolínea): $3.000."Desde las ciudades capitales se ha hecho un esfuerzo por no trasladar de manera automática ni total estos incrementos al usuario final. Cada decisión tarifaria incorpora variables operativas, financieras y sociales propias de cada territorio", explicó Andrés Santamaría, director de Asocapitales.
En 3.700 pesos quedaría el pasaje de bus en el área metropolitana de Barranquilla para los días ordinarios y 3.800 para domingos y festivos, si la autoridad de transporte accede a la propuesta que presentaron las empresas transportadoras de subirle 400 pesos al valor actual del pasaje.Todavía no hay decisión de cuánto será el incremento, pero la sola idea ya preocupa a los usuarios."Imagínate, serían 7.400 pesos diarios para los que toman dos buses al día, pero en mi caso es todavía más, porque yo vivo en un municipio cerca de Barranquilla, que es Galapa, y entonces son cuatro pasajes diarios, o sea, ¿dónde quedará ese beneficio del aumento del salario mínimo si solamente en transporte se nos va una parte?", expresó Juan Trujillo, usuario."No encuentro realmente beneficio en cuanto a subir el salario, si sube el tema de la canasta familiar y sube el transporte, que es el el el diario vivir", cuestionó también Carlos Miranda, usuario en Barranquilla.Y es que en principio los transportadores y el Área Metropolitana de Barranquilla habían acordado un aumento de 200 pesos en los pasajes de bus a partir del primero de enero, pero una vez se conoció el incremento del salario mínimo, hubo un reversazo por parte de las empresas, que pidieron una tarifa todavía mayor."Ya los costos están corriendo y hay que dejar algo claro: de pronto se piensa que el único impacto es el salario que uno le paga a sus empleados y pues no es el único impacto. Son todos los servicios que a nosotros nos prestan, los cuales suben la misma proporción. Por ejemplo, la empresa de vigilancia seguramente va a subir el 23.7% del salario mínimo también", expresó Giovanny Ramos, presidente de la Asociación Regional de Transporte Urbano del Atlántico.El director del Área Metropolitana de Barranquilla, Libardo García, aseguró a Blu Radio que la nueva tarifa se anunciará en los próximos días cuando, justamente, terminen de estudiar los costos del sector transporte con el incremento del salario mínimo.
Hasta Barranquilla arribaron los 20 nuevos articulados de Transmetro que apoyarán el servicio troncal y alimentador de este sistema de transporte masivo en la ciudad, enfrentando así las dificultades de movilidad para los barranquilleros.La gerente de ciudad, Ana María Aljure, habla de un grupo total de 40 buses. Sin embargo, los otros 20 llegarán entre finales del presente mes y enero de 2026.“Contamos con cámaras de reconocimiento facial y de seguridad que tienen la capacidad de detectar cualquier fatiga que pueda tener el conductor. Algo muy importante es que vienen con disponibilidad para internet, lo que permitirá trabajar o ir resolviendo cosas de la casa con el Wi-Fi. Los usuarios podrán conectar todo lo que es cargadores, entre otros”, declaró ante los medios de comunicación.Con esta entrega, Transmetro completa 60 buses nuevos vinculados en 2025, distribuidos entre la operación troncal y alimentadora, “reafirmando el compromiso con una ciudad que apuesta por un transporte más seguro y alineado con el desarrollo urbano que lidera la Alcaldía Distrital de Barranquilla”.Del mismo modo, manifestó Aljure que para la compra de estos articulados se necesitó una inversión de 65 mil millones de pesos, teniendo en cuenta que son vehículos con capacidad para 160 pasajeros y seis puertas que agilizarán el flujo.Además, con la entrada en operación de estos vehículos, la flota blanca de buses articulados salió definitivamente del servicio troncal, dando paso a una operación 100% renovada, más moderna y equipada con tecnología de última generación.Características de nuevos buses del Transmetro en BarranquillaLos nuevos buses incorporan tecnología de última generación que mejora la seguridad, optimiza la experiencia de viaje y fortalece la operación troncal.Cuentan con seguridad inteligente, cámara frontal con alerta de colisión, cámara orientada al operador, que detecta fatiga o distracción y envía alertas al Centro de Control, cámaras internas y trasera para monitoreo continuo; y sistema de conteo de pasajeros.Al tiempo, tienen botón de pánico que activa alertas inmediatas al Centro de Control, tecnología limpia a gas Euro 6, espacio exclusivo para usuarios con silla de ruedas, con área delimitada y segura, espacio destinado para usuarios con perro guía (lazarillo), garantizando independencia y accesibilidad durante el viaje; e iluminación y señalización renovadas.
El Sistema Masivo de Transporte de Barranquilla volvió a ser blanco de la intolerancia por parte de un usuario que vandalizó el portal Joe Arroyo, solo porque no estaba conforme con el nuevo horario que implementó Transmetro para los fines de semana.La noche del pasado domingo, tal como quedó estipulado recientemente, el último despacho se realizó a las 8:30 de la noche, pero el usuario pretendió ingresar después de esta hora a la estación para tomar un bus y, al ver que no se le autorizó el paso, empezó a causar destrozos.Transmetro informó que el ataque dejó afectado un validador y la barrera de acceso para personas con discapacidad en la estación Joe Arroyo, por lo que “la persona involucrada fue puesta a disposición de las autoridades y la entidad adelantó las acciones legales correspondientes, conforme a los protocolos establecidos”.Transmetro rechazó lo sucedido por cuanto “afectan la operación del Sistema y comprometen la movilidad de miles de ciudadanos de Barranquilla y su área metropolitana”.“De acuerdo a lo establecido por el Ministerio de Transporte de Colombia, la afectación a los bienes físicos de los sistemas de transporte público generan riesgos para la seguridad de los usuarios, incrementa los costos de mantenimiento y altera la continuidad del servicio”, recordó el sistema.Transmetro reitera a sus usuarios que en adelante, los domingos y festivos, el servicio troncal S1 con destino al Portal de Soledad tendrá su último despacho a las 8:30 de la noche, mientras que el primero saldrá a las 5:43 de la mañana.El inicio general de la operación se mantiene sin cambios, a las 5:30 de la mañana, con los primeros despachos de las rutas R1 hacia Joe Arroyo y B1 hacia Parque Cultural del Caribe.De igual forma, los días hábiles el Sistema mantendrá su horario habitual: de 5:00 de la mañana a 10:00 de la noche, y los sábados de 5:00 de la mañana a 9:30 de la noche.
A partir de este lunes, 6 de octubre, Transmetro hará modificaciones en la ruta piloto A4-1 Malambo para mejorar la cobertura dentro del municipio, ingresando al casco urbano de esta población.De acuerdo con el sistema masivo de transporte, “este ajuste responde a las necesidades de la comunidad y hace parte del laboratorio que realiza Transmetro con esta ruta piloto”, por lo que el nuevo recorrido del servicio alimentador incluye varias calles y carreras del municipio.Transmetro informó que el nuevo recorrido del servicio alimentador es el siguiente:Portal de Soledad – Avenida Murillo – Vía Caracolí Malambo – diagonal 18 Malambo – calle 10 - carrera 8 - calle 12 - carrera 1B - calle 11E - carrera 1A1 - carrera 3 sur - carrera 3Asur - calle 10 - carrera 3 sur - calle 5A - carrera 1C sur - Troncal de Occidente – retorno ubicado entre Centro Logístico Olímpica y PIMSA – Troncal de Occidente – diagonal 18 Malambo - Vía Caracolí Malambo – Avenida Murillo – Portal de Soledad. Los paraderos en donde los usuarios pueden abordar o descender de los vehículos están ubicados en Portal de Soledad, avenida Murillo Ciudad Caribe Real, lado occidente; avenida Murillo Vía Caracolí-Malambo, lado occidente; Diagonal 18 # 13-11 EDS Zeus Malambo, Diagonal 18 con carrera 17 frente CC Plaza Malambo; ascenso y descenso libre: dentro del casco urbano (temporalmente).Asimismo, en la Troncal de Occidente habrá varios paraderos ubicados en la carrera 1D lado oriente, en el Centro Logístico Olímpica, en la carrera 7 lado oriente; en la carrera 18A lado oriente; Diagonal 18 # 17-51 CC Plaza Malambo; Diagonal 18 con carrera 13 Frente EDS Zeus Malambo.Transmetro también explica que "al ingresar al casco urbano del municipio por la calle 10 hasta su salida a la Troncal de Occidente por la carrera 1C sur, los usuarios podrán realizar ascenso y descenso libre mientras se establecen puntos de parada específicos en el nuevo tramo"."En ese sentido, la ruta A4-1 Malambo quedará con un único recorrido en su horario de operación habitual: de lunes a viernes de 4:30 a.m. a 8:00 p.m. y los sábados de 4:30 a.m. a 7:00 p.m.", indicó.
Nuevos buses de Transmetro llegaron a Barranquilla para fortalecer el sistema de transporte masivo, con el fin de garantizar la movilización de más de 100 mil pasajeros. Se trata de 25 nuevos vehículos que se suman a los 15 que recientemente ingresaron al sistema, los cuales fueron recibidos por el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, el pasado viernes, con el objetivo de garantizar mejores condiciones para la movilidad de los barranquilleros. “¡Arrancamos la semana con buenas noticias! Ya están en funcionamiento los 25 nuevos articulados de @transmetrobaq. Con esto, completamos 40 buses rodando por la ciudad, con más capacidad, más comodidad y mejor servicio para los barranquilleros. ¡Esto es de ustedes, disfrútenlos! Ahora a cuidarlos entre todos", comentó el mandatario en su cuenta de X. De acuerdo con la explicación que entrega Ana María Aljure, gerente de Ciudad, estos vehículos cuentan con servicio de wifi, conector para celulares, cámara de reconocimiento facial, cámara con alarma para cuando el conductor tiene algún micro sueño. "Queremos que la gente viva una experiencia al subir al bus. Que no sienta que es angustioso. Los costos de desplazamiento van a disminuir. Que la gente se sienta feliz porque cuando un servicio público se presta con confort, la gente se sube a vivir un momento agradable", contó la funcionaria.Estos son los primeros 40 buses de los 80 que prometió el alcalde Char que entregará antes de terminar su mandato para modernizar el sistema. Cada uno tiene capacidad para 160 pasajeros, cuentan con seis puertas de acceso y presentan un flujo ágil y seguro en las estaciones. "Cabe recordar que los nuevos buses articulados, fabricados por la empresa Marcopolo, son los primeros de su tipo en llegar a Colombia con especificaciones de última generación", indica la Alcaldía a través de un comunicado.
La significativa reducción de la flota de Transmetro, derivada de los daños en los buses y falta de mantenimiento, no solo ha venido afectando la movilidad de los usuarios en el área metropolitana de Barranquilla, sino también a los trabajadores del sistema, quienes poco a poco se están quedando sin empleo por esta operación reducida.Varios conductores, guías y hasta trabajadores que laboraban en las taquillas de Transmetro, han quedado desempleados recientemente, por la no renovación de sus contratos por parte de Metrocaribe, uno de los operadores del sistema.Algunos de estos extrabajadores se preguntan si la decisión de no renovar sus contrataciones tiene que ver con represalias por las protestas y cese de actividades que ellos han realizado para exigir algunos pagos pendientes; sin embargo, el operador niega rotundamente y rechaza estos cuestionamientos, insistiendo en que es la reducción de la flota de buses lo que ha llevado a una disminución del personal."No, eso es mentira, pues a nadie se echa ilegalmente. Eso no es cierto. Los que ya no trabajan en la compañía tienen cada uno una situación laboral, pero normalmente son vencimientos de contrato que no hemos renovado, porque obviamente hemos tenido menos flota trabajando", explicó Juan Carlos Calderón, gerente de Metrocaribe. "Primero, a ninguno de los trabajadores se les debe ningún tipo de liquidación y, segundo, a nadie se ha despedido, porque nosotros no tenemos ningún proceso laboral por despido injusto o despido injustificado", agregó.Para recuperar la flota de Transmetro y mejorar la movilidad de sus usuarios, la Alcaldía de Barranquilla empezó este año un proceso de modernización del 100% de los buses, con lo cual 15 nuevos vehículos ya están circulando en la ciudad y otros 25 articulados, con capacidad para transportar a 160 pasajeros cada uno, se incorporarán al sistema este mes.
Esta misma semana deberán quedar al día los pagos de salud y pensión que hace tres meses les adeudan a los conductores de Transmetro, concretamente a los trabajadores del concesionario Metrocaribe que este lunes paralizaron por más de una hora la operación del sistema masivo de Barranquilla para exigir sus prestaciones sociales.Lea también: Los conductores, además, piden que el Sistema les pague las bonificaciones que suelen reconocerles por su labor, por lo que estas también se empezarían a girar desde el próximo jueves como parte de los acuerdos llegados en las últimas horas entre las directivas de Transmetro y Metrocaribe.Camilo Escalante, conductor de Transmetro, asegura que tanto él como sus compañeros solo esperan que los compromisos se cumplan para no afectar el transporte en el área metropolitana de Barranquilla, teniendo en cuenta que a diario son más de 60.000 personas las que se movilizan en Transmetro."Los directivos se comprometieron a que de aquí al jueves ya todo estará saldado. Llegamos al acuerdo de que nos van a pagar ocho bonos el jueves y los otros nos los cancelan dentro de dos meses, pero cedimos porque sabemos que la comunidad necesita el servicio, aún con toda la injusticia que está pasando con nosotros", expresó.Si bien el Distrito empezó a reforzar el parque automotor de Transmetro, la flota de buses del sistema aún sigue reducida y ello, a su vez, está desencadenando una reducción del personal. Solo entre diciembre y enero no fue posible renovarles el contrato a ocho conductores y la cifra podría aumentar, teniendo en cuenta que la situación financiera tampoco es la mejor.Juan Carlos Calderón, miembro de la junta directiva de Metrocaribe, informó que a duras penas han podido conseguir recursos para garantizar el pago de salarios y la operación de Transmetro, pues cada vez son más los inconvenientes con los bancos y la DIAN."Hemos venido tratando de que Bancolombia, Davivienda y Banco de Occidente nos renegocien las cuotas de los leasing de los buses, pero ha sido imposible, nos retuvieron los recursos de todo el mes de diciembre y de todo enero", explicó."También estábamos con una situación con la DIAN, que nos retuvo unos recursos y no teníamos con qué fondearnos para poder cumplir a los conductores con estas situaciones, por eso los accionistas nos ayudaron con recursos para poder estar al día con los salarios y operar sin ningún inconveniente", agregó.
La operación del sistema de transporte masivo de Barranquilla fue suspendida en el arranque de actividad este lunes 3 de febrero, luego de que cuarenta conductores decidieran bloquear, desde antes de las 5 de la mañana, la salida de buses desde el portal de Soledad, para reclamar por varios pagos pendientes. De acuerdo con Camilo Escalante, líder de la manifestación y que hace parte del operador Metrocaribe, desde hace 11 meses no reciben pagos de bonificaciones y desde hace no les pagan las prestaciones sociales de salud y pensión. Además, afirman que se han presentado varios despidos, para lo que incluso hay retrasos en los pagos de la liquidación. “Hay compañeros que han tenido que esperar hasta cuatro meses por el pago de la liquidación. No nos han dado dotación desde hace un año. Incluso un compañero tuvo que esperar dos años por el pago total de su liquidación. Entendemos que hay una situación económica, pero necesitamos soluciones y garantías”, explicó el manifestante.Entre tanto, el gerente de Transmetro, Carlos Andrés López, se trasladó al punto de la protesta para buscar un acuerdo con los conductores, los cuales pertenecen únicamente al operador Metrocaribe. "En estos momentos, el gerente de Transmetro se encuentra en diálogo con los operadores de Metrocaribe con el propósito de llegar a un acuerdo que permita restablecer la operación lo antes posible. Somos conscientes del impacto que esta situación tiene en nuestros usuarios y, por ello, estamos trabajando en la implementación de nuestro plan de contingencia para mitigar las afectaciones. Seguiremos informando a través de nuestros canales oficiales", indicó la entidad en un breve comunicado. Escalante señaló que lamentan las afectaciones que está generando esta protesta, teniendo en cuenta que este sistema de transporte masivo moviliza por día entre 60 mil y 90 mil personas; siendo que este lunes hay un incremento en la demanda del servicio por el inicio de clases en todos los colegios y varias universidades.
Miles de personas se encuentran sin posibilidades de transportarse desde las 5:30 de la mañana de este viernes 6 de septiembre en Barranquilla y Soledad, a partir de la protesta adelantada por conductores de las empresas Coosoatlan y Lolaya, luego del asesinato de un chofer por una posible retaliación ante la exigencia de cobros extorsivos. La manifestación ha sido adelantada con bloqueos viales sobre la avenilla Murillo, la avenida Circunvalar, la entrada a Soledad 2000, la salida de Granabastos y la zona de acceso a la Terminal de Transporte. En consecuencia, se están sosteniendo los efectos del paro camionero que recién fue levantado, pues no se está permitiendo la salida o llegada de viajeros a través de la terminal, ni el ingreso de alimentos a la central de abastos. Los conductores solicitan mayores condiciones de seguridad, pues dicen que a pesar de las reuniones sostenidas con la Policía, no ha sido posible alejar las amenazas de grupos como el Clan del Golfo, siendo que hace una semana un desconocido le entregó un panfleto a un trabajador de transportes Coosoatlan, en el que le señalaban que la empresa debía realizar pagos por extorsión, lo que conectan como la causa del homicidio del chofer José Luis Chávez, contra el que pistoleros abrieron fuego mientras iba al volante en la noche del jueves. Sin embargo, los ciudadanos están preocupados por las difíciles condiciones de movilidad que afectan a la ciudad este viernes, por lo que piden apoyo a la Policía para que se usen vías alternas. "Nos cerraron muy temprano. Estamos caminando y nada", manifiestan las personas afectadas. Entre tanto, rutas de empresas como Coolitoral, Sobusa, Alianza Sodis, Coochofal, Transmetro, entre otras, no han podido trabajar debido a que los bloqueos también afectan los puntos de salida de sus vehículos. Algunas líneas lograron salir con un 20% de su flota a las calles, las cuales están contando con acompañamiento de la Policía para movilizarse por algunas vías y brindar una solución de movilidad.
Desde Santander fue desplegado hacia Cali el USAR COL-28, un grupo especializado en búsqueda y rescate urbano, para apoyar las labores de atención de la emergencia provocada por el fuerte terremoto que sacudió este lunes 10 de agosto a varias zonas del occidente del país.La Defensa Civil Santander participa en el despliegue del equipo USAR COL-28, especializado en búsqueda y rescate urbano, que fue enviado hacia Cali para apoyar las labores de atención de la emergencia. El grupo cuenta con capacidades para intervenir en escenarios donde puedan existir personas atrapadas o afectaciones en estructuras tras el movimiento telúrico.Eduard Sánchez, director de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres de Santander, explicó que el departamento activó sus capacidades de respuesta y mantiene comunicación permanente con las autoridades nacionales.“En coordinación con la Defensa Civil Santander, hoy sale un grupo USAR 28 especializado para la ciudad de Cali, con capacidades de respuesta para búsqueda y rescate”, señaló Sánchez.El funcionario agregó que desde Santander permanecerán atentos a la evolución de la emergencia y en comunicación permanente con la Sala de Crisis Nacional en Bogotá, con el propósito de coordinar las acciones que sean necesarias.El equipo enviado desde Santander se suma a los organismos de socorro que trabajan en las zonas afectadas por el movimiento telúrico, mientras avanzan las labores de evaluación de daños y atención a las personas que puedan resultar afectadas.
Tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes diferentes zonas del centro y oeste de Colombia y que, según el último balance del Gobierno, deja al menos 132 personas fallecidas, la preparación para responder ante una emergencia vuelve a cobrar relevancia. En este contexto, contar con una maleta o mochila de emergencia puede facilitar la atención de las necesidades básicas durante los momentos posteriores a un sismo.Uno de los elementos fundamentales es una radio con pilas, que puede permitir mantenerse informado sobre las indicaciones de las autoridades cuando no sea posible utilizar otros medios de comunicación. También se recomienda tener en la mochila una linterna y un silbato, este último especialmente útil para pedir ayuda o facilitar la ubicación de una persona que pueda quedar atrapada entre los escombros.La mochila también debe incluir elementos de protección personal, como mascarillas y guantes, además de suministros básicos de alimentación. Entre ellos se encuentran alimentos no perecederos y agua embotellada, que pueden ser necesarios mientras se restablecen las condiciones normales después de una emergencia.El abrigo y al menos dos mudas de ropa adicionales son otros objetos recomendados para protegerse de las condiciones climáticas. A esto se suma un botiquín básico, así como jabón y alcohol para mantener condiciones de higiene y realizar labores de desinfección cuando sea necesario.Hay otros elementos que pueden resultar determinantes y que suelen quedar por fuera de este tipo de preparativos. La mochila debería tener un cargador portátil para dispositivos móviles, un duplicado de las llaves de la vivienda o del vehículo y dinero en efectivo, preferiblemente en billetes de baja denominación, para afrontar situaciones en las que no sea posible utilizar medios electrónicos de pago.Pero preparar la maleta no es suficiente. Esta debe permanecer en un lugar de fácil acceso, preferiblemente cerca de la puerta de salida, para poder tomarla rápidamente durante una eventual evacuación. Además, se recomienda revisarla cada seis meses, especialmente para comprobar el estado y las fechas de vencimiento de alimentos y medicamentos, así como reemplazar los elementos que ya no se encuentren en condiciones adecuadas.La importancia de contar con estos elementos también queda reflejada en la respuesta desplegada tras el terremoto. El Ejército colombiano informó del despliegue de más de 180 rescatistas para apoyar la búsqueda de personas que pudieran haber quedado atrapadas bajo los escombros de las edificaciones afectadas. Ante eventos de esta magnitud, tener preparada una mochila de emergencia permite disponer rápidamente de artículos esenciales mientras avanzan las labores de rescate y atención.
El alcalde de Cali, Alejandro Éder, anunció un toque de queda en la ciudad tras el fuerte sismo registrado este lunes 10 de agosto. La medida comenzará a las 8 de la noche y se extenderá hasta las 6 de la mañana.La decisión fue tomada ante las amenazas de saqueo reportadas en diferentes sectores de la capital del Valle del Cauca. Éder pidió a los ciudadanos permanecer en sus viviendas y reportar oportunamente cualquier intento de saqueo o hecho de inseguridad.“Tenemos amenazas de saqueo, por eso he ordenado el toque de queda y la militarización de Cali”, afirmó el alcalde, quien pidió a los caleños estar en sus casas desde las 8 de la noche.El mandatario también confirmó la militarización de distintos puntos de Cali, especialmente en las comunas 19 y 17, además de otros sectores que resultaron afectados por el sismo de esta mañana.Según Éder, la Policía y el Ejército realizarán patrullajes en diferentes zonas de la ciudad para reforzar la seguridad durante la emergencia. La medida busca prevenir saqueos y garantizar condiciones para el trabajo de los organismos de socorro.El alcalde informó además que 92 rescatistas adicionales llegarán a Cali para apoyar las labores de búsqueda y rescate. De ese grupo, 60 serán enviados desde Bogotá y otros 32 corresponden a integrantes de las Fuerzas Militares.Éder señaló que las primeras 48 horas después del terremoto son críticas para encontrar con vida a las personas que puedan permanecer atrapadas en edificios colapsados. Por eso, pidió a la ciudadanía facilitar el trabajo de los equipos de emergencia.“Le pedimos a la ciudadanía mucha colaboración en materia de dar el apoyo a los rescatistas y darles el espacio para que puedan trabajar”, manifestó el alcalde de Cali.En medio de la emergencia, la Alcaldía también mantiene habilitados puntos para recibir donaciones y ayudas humanitarias destinadas a las personas afectadas. Uno de los principales centros de acopio está ubicado en la plazoleta Jairo Varela, además de los canales dispuestos por la Cruz Roja.La emergencia también ha provocado afectaciones en el suministro de energía eléctrica y agua en algunos sectores de Cali. Frente a esta situación, Éder aseguró que ya se trabaja con Emcali para avanzar en el restablecimiento de los servicios públicos.El alcalde confirmó además que fue declarada la alerta roja hospitalaria en Cali, con el objetivo de concentrar la capacidad médica en la atención de las personas afectadas por el sismo.“Todas las cirugías que no sean urgentes puedan ser reprogramadas y que la capacidad hospitalaria esté destinada a atender la emergencia”, explicó Éder sobre la medida adoptada en los centros asistenciales.Finalmente, el mandatario envió un mensaje de unidad a los caleños y aseguró que la ciudad cuenta con las capacidades necesarias para enfrentar la emergencia. “Esta prueba la vamos a superar unidos, la vamos a superar juntos y saldremos más fuertes de ella”, concluyó.
La Asociación Colombiana de Sociedades Científicas (ACSC) habilitó 16 puntos de acopio en diferentes ciudades del país para recibir donaciones destinadas a las comunidades afectadas por el terremoto registrado este lunes en el occidente colombiano.Los centros funcionan en sedes de la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación ubicadas en Medellín, Barranquilla, Bogotá, Cartagena, Tunja, Popayán, Valledupar, Montería, Riohacha, Neiva, Santa Marta, Villavicencio, Pasto, Cúcuta, Bucaramanga y Sincelejo.La organización recibe insumos médicos nuevos, empacados, en buen estado y con fecha de vencimiento vigente, entre ellos líquidos endovenosos, tubos endotraqueales, jeringas, agujas, guantes, tapabocas, gasas estériles, antisépticos, apósitos, vendajes, yesos y otros elementos médico-quirúrgicos.También se pueden entregar alimentos no perecederos y productos de higiene personal. La lista incluye arroz, pasta, harina, avena, granos secos, alimentos enlatados, leche, aceite, agua, bebidas de rehidratación, galletas, barras de cereal, jabón, crema dental, cepillos de dientes, toallas higiénicas, pañales para adultos y toallas húmedas.Para el personal médico que continúa trabajando en jornadas prolongadas también se solicitan productos de consumo rápido, como agua, bebidas de rehidratación, café o chocolate, barras de cereal, galletas, frutos secos y suplementos nutricionales.La ACSC hizo un llamado a realizar las donaciones de manera organizada y a responder exclusivamente a las necesidades que sean comunicadas oficialmente, con el propósito de evitar el envío de elementos que no sean requeridos durante la atención de la emergencia.
Incertidumbre y dolor en Colombia tras el fuerte terremoto de magnitud de 7.4, que, hasta ahora, deja más de 100 muertos y heridos. Una de las ciudades más afectadas fue Cali, en donde, según el alcalde Alejandro Eder, se han reportado varios cuerpos sin vida debajo de los escombros, dejando una zozobra en toda la capital del Valle.Desde el 9 de agosto la ciudad estaba de fiesta con el inicio del Festival Petronio Álvarez, sin embargo, el desarrollo del evento quedó en veremos, incluso, Blu Radio le consultó al alcalde sobre la situación y dijo que “era muy apresurado tomar una decisión”.“Se le insinuó la pregunta al alcalde esta tarde cuando se les está, cuando estaban haciendo uno de esos balances preliminares. Sin embargo, él dijo que era muy apresurado tomar esa decisión. (…) La ciudadanía está en estos momentos más volcada a ayudar a las demás personas que están aquí en medio de esta tragedia”, indicó la corresponsal Stephany Toledo.No obstante, de acuerdo con información de Noticias Caracol, el Personero Distrital de Santiago de Cali, Gerardo Mendoza, solicitó a la Administración Distrital evaluar el aplazamiento del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, por lo que podría pronto darse una decisión final en torno al desarrollo de esta actividad y apuntaría a la suspensión definitiva de esta edición del 2026.“Reconocemos profundamente la importancia cultural, social y económica del Festival Petronio Álvarez para Cali y para las comunidades del Pacífico. Sin embargo, ante una situación de emergencia como la que enfrentamos, debemos priorizar la vida, la integridad y la atención de quienes hoy necesitan del Estado. Por ello, solicitamos que el Festival sea aplazado y se establezca una nueva fecha para su realización”, dijo.Cali se encuentra en emergencia para ubicar a las personas desaparecidas tras este fuerte terremoto, que tuvo como epicentro el Chocó. Estas son las líneas para reportar a las autoridades oficiales:123: Línea única de emergencias.119: Bomberos de Cali – llamadas ordinarias.132: Cruz Roja Colombiana.144: Defensa Civil Colombiana.117: Policía – llamadas ordinarias.165: ICBF – 24 horas.Punto de Atención a Víctimas en la Alcaldía de Cali, Secretaría de Paz y Cultura Ciudadana.