Más del 60 % de los niños y niñas en Colombia no recibe lactancia materna exclusiva durante sus primeros seis meses de vida, de acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (ENSIN) 2015. Ante esta situación, Unicef hizo un llamado a fortalecer las políticas y acciones destinadas a proteger, promover y apoyar la lactancia materna en el país.La advertencia se conoce en el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2026, que este año tiene como lema “Lactancia materna para un comienzo sostenible en la vida: reforzar lo que funciona”. La campaña busca poner el foco en las medidas que han demostrado ser efectivas y en la necesidad de construir redes de apoyo alrededor de las madres lactantes.Para Unicef, garantizar la lactancia materna durante los primeros meses de vida no debe entenderse exclusivamente como una decisión individual. La organización considera que las familias, las comunidades, el sistema de salud, los empleadores y las instituciones públicas y privadas tienen responsabilidades para generar condiciones que permitan a las mujeres amamantar.Unicef pide fortalecer las redes de apoyoLa leche materna es considerada una fuente fundamental de alimentación durante los primeros meses de vida. Entre sus beneficios se encuentran la protección frente a enfermedades, el aporte al desarrollo cognitivo y la contribución a un crecimiento saludable. Además, la lactancia está relacionada con una menor probabilidad de sobrepeso y obesidad en etapas posteriores.Pero sus beneficios no se limitan a la salud infantil. Al tratarse de una forma de alimentación de bajo costo y disponible para las familias, la lactancia materna también puede contribuir a mejorar la seguridad alimentaria, reducir desigualdades y favorecer la disminución de la pobreza.“Fortalecer los sistemas de apoyo a la lactancia materna es una responsabilidad compartida”, señaló Tanya Chapuisat, representante de UNICEF en Colombia, quien insistió en la necesidad de que distintos sectores trabajen conjuntamente para crear condiciones sostenibles y equitativas para las madres.La organización considera que contar con apoyo en el hogar puede ser determinante, pero también resulta necesario que las mujeres encuentren condiciones adecuadas cuando regresan a sus trabajos o cuando acuden a los servicios de salud.Colombia tiene avances, pero aún enfrenta retosUnicef destacó que Colombia ha desarrollado durante los últimos años diferentes iniciativas para favorecer la lactancia materna. Entre ellas están las Salas Amigas de la Familia Lactante, tanto en espacios laborales como comunitarios, y la estrategia Instituciones Amigas de la Mujer y la Infancia Integral (IAMII).También resaltó el trabajo de las Madres FAMI del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), quienes hacen parte de las acciones de acompañamiento a las familias.Estos avances, sin embargo, requieren continuidad y mayores esfuerzos para que las medidas de protección y promoción de la lactancia lleguen de manera efectiva a las madres y sus hijos.Otro de los puntos señalados por Unicef es la necesidad de avanzar en la aplicación del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna. Esta herramienta busca proteger a las familias de prácticas comerciales que puedan interferir con la lactancia y garantizar que las decisiones sobre alimentación infantil se tomen con información adecuada.La lactancia materna también es una inversiónLa Semana Mundial de la Lactancia Materna 2026 plantea además la discusión sobre los recursos que destinan los países a proteger esta práctica. Unicef sostiene que invertir en lactancia materna puede generar importantes beneficios sociales y económicos, aunque su potencial continúa siendo subestimado.Según la información difundida por la organización, la falta de protección, promoción y apoyo a la lactancia materna representa pérdidas económicas significativas a nivel mundial, estimadas en 1.500 billones de dólares diarios, equivalentes aproximadamente a 4,84 billones de pesos colombianos al día.Por eso, el llamado de Unicef no se limita a incrementar las campañas de información. La organización plantea la necesidad de consolidar políticas públicas y entornos que permitan a las madres ejercer su derecho a amamantar con acompañamiento y sin barreras.En ese sentido, garantizar que madres, padres y cuidadores tengan acceso a información basada en evidencia científica, sin conflictos de interés ni presiones comerciales, es otro de los desafíos señalados.La cifra de la ENSIN 2015 continúa siendo un llamado de atención para Colombia: lograr que más niños reciban lactancia materna exclusiva durante sus primeros seis meses requiere una respuesta que vaya más allá de la voluntad individual. Para UNICEF, reforzar las estrategias que ya funcionan y ampliar los sistemas de apoyo será fundamental para que la lactancia materna contribuya a un comienzo de vida más saludable y a una sociedad con mayores condiciones de equidad.
La emergencia provocada por los dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron recientemente a Venezuela ha dejado una huella devastadora, afectando de manera desproporcionada a la población infantil. Roberto Benes, director de UNICEF para América Latina, quien encabeza las labores de asistencia en La Guaira, advirtió que cerca de 680.000 niños requieren ayuda humanitaria urgente. La cifra, alarmante, subraya la vulnerabilidad de un sector que representa el 28% de la población nacional y que hoy enfrenta la pérdida de sus hogares, el trauma del desastre y el riesgo de quedar desamparados.Desde el terreno, Benes explicó que la intervención de UNICEF se articula en tres ejes críticos para mitigar el impacto inmediato. "Primero, ofrecer suministros médicos de emergencia; segundo, acceso a agua potable; tercero, espacio seguro donde los niños puedan juntarse acompañados por profesionales, psicólogos y trabajadores sociales para que puedan recuperar un espacio de normalidad", señaló el directivo.El acceso al agua potable ha emergido como uno de los desafíos más complejos, dado que los terremotos destruyeron gran parte de la infraestructura de saneamiento. Ante este escenario, la organización ha movilizado 48 toneladas de suministros, incluyendo purificadores y tanques de almacenamiento, para abastecer a los campamentos transitorios donde se refugian las familias que perdieron sus viviendas.Prevención ante el riesgo de trata y explotaciónUno de los mayores temores tras una catástrofe de tal magnitud es el desamparo de los menores, lo cual los expone a riesgos de trata de personas y explotación, tal como ocurrió en el terremoto de Haití en 2010. Al respecto, Benes enfatizó que UNICEF trabaja en estrecha coordinación con las autoridades venezolanas. "Fundamental es prevenir cualquier acto criminal que pueda tomar ventaja de una situación en lo inmediato de gran complejidad. Tenemos este servicio, por lo menos hasta 15 de estos centros amigables que vamos a establecer por los servicios de protección del Estado venezolano", indicó.Hasta el momento, no se han recibido reportes sobre redes delictivas operando en las zonas afectadas, aunque el despliegue de protocolos de protección infantil busca blindar a los niños contra cualquier vulneración de sus derechos en medio del caos.Aunque los equipos de rescate mantienen la esperanza de hallar sobrevivientes, el enfoque de las agencias humanitarias comienza a desplazarse hacia la fase de rehabilitación. El director regional destacó que, si bien la fase de auxilio es prioritaria, "hay un proceso de reconstrucción, de rehabilitación y de recuperación que va a ser largo". Con una meta de atención fijada en 234.000 niños, UNICEF continúa coordinando acciones para garantizar que los menores tengan suministros médicos, salud y un entorno protector.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) lanzó un llamado urgente a los gobiernos del mundo para que amplíen las definiciones legales de material de abuso sexual infantil (MASI) con el fin de incluir el contenido generado o manipulado mediante IA y sancionar su creación, posesión y difusión como delito explícito, argumentando que el daño no es “ficticio” sino “abuso real”. En su declaración oficial, UNICEF subraya que las imágenes, videos o audios de menores creados mediante tecnologías de IA, conocidos como deepfakes, no solo son cada vez más frecuentes, sino que pueden ser generados sin consentimiento, sexualizando a niños incluso mediante procesos de “nudificación”, donde se altera digitalmente una imagen para que aparezca desnuda o en poses sexualizadas. “El abuso mediante deepfakes es abuso, y no hay nada ficticio sobre el daño que provoca”, advierte la agencia de la ONU, que insiste en que cuando se usa la imagen o identidad de un niño, ese menor se convierte en víctima, aunque no se identifique personalmente en la imagen. Un estudio conjunto liderado por UNICEF, ECPAT e INTERPOL en 11 países reveló que al menos 1,2 millones de niños y niñas reconocieron haber tenido sus imágenes manipuladas en deepfakes sexualmente explícitos durante el último año, lo que en algunos contextos equivale aproximadamente a uno de cada 25 menores. Estos resultados no solo muestran la magnitud del problema, sino también la preocupación de los propios niños, ya que, en varios lugares, hasta dos tercios de los menores encuestados expresaron temor a que sus imágenes pudieran usarse de esta manera. Además de la amenaza directa para las víctimas, UNICEF advierte que la circulación de este tipo de contenidos normaliza la explotación sexual infantil y alimenta la demanda de material abusivo, dificultando al mismo tiempo las labores de las fuerzas del orden para identificar y proteger a los menores que necesitan ayuda. La agencia insta a los países a actualizar sus marcos legales para criminalizar expresamente la creación, adquisición, posesión y difusión de contenido sexual infantil generado por IA, un vacío que en muchas jurisdicciones todavía persiste. También reclaman que los desarrolladores de IA adopten medidas de “seguridad desde el diseño” (safety by design) para prevenir que sus modelos sean usados con fines dañinos. Por su parte, las empresas tecnológicas están bajo presión para mejorar la moderación de contenidos e invertir en tecnologías de detección que permitan eliminar de inmediato este tipo de material, y no días después de una denuncia. Este enfoque responde a la necesidad de actuar antes de que el daño se propague o se consolide en plataformas digitales. Un ejemplo de reacción política es el plan anunciado por el gobierno del Reino Unido para prohibir el uso de herramientas de IA que generen imágenes de abuso sexual infantil, lo que lo convertiría en el primer país en incorporar medidas de este tipo en su legislación. Un reto que trasciende fronterasLa dificultad de rastrear y eliminar este tipo de material en un entorno digital globalizado hace que la cooperación internacional sea clave. Acuerdos previos entre INTERPOL y UNICEF para combatir la explotación y el abuso sexual de menores en línea evidencian que la colaboración entre entidades gubernamentales y organizaciones civiles será fundamental para enfrentar este desafío emergente. En definitiva, la alerta lanzada por UNICEF recalca que la sociedad, las leyes y la tecnología deben evolucionar de manera conjunta para proteger a la infancia frente a las nuevas amenazas digitales, porque, como afirman los expertos, “los niños no pueden esperar a que la legislación se ponga al día”.
El Hospital Infantil Universitario San José, está alertando que la ansiedad y la depresión en niños y adolescentes están mostrando formas de manifestación distintas a las tradicionalmente asociadas con tristeza o llanto persistente. Actualmente, estos trastornos se evidencian con mayor frecuencia a través de irritabilidad constante, dificultades en el desempeño escolar, aislamiento social y síntomas físicos recurrentes sin causa médica aparente, lo que puede retrasar su identificación temprana en el entorno familiar y educativo.De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, uno de cada siete niños y adolescentes entre los 10 y 19 años presenta algún trastorno de salud mental, siendo la ansiedad y la depresión los más comunes. En América Latina, cifras de Unicef indican que cerca del 20 % de los adolescentes reporta síntomas asociados a estas condiciones, una situación que incide en su desarrollo emocional, social y académico.Especialistas del Hospital Infantil Universitario de San José señalan que uno de los principales criterios para identificar estos trastornos es el cambio sostenido en el comportamiento del niño frente a su estado previo. Cuando la irritabilidad, el desinterés o el deterioro académico se mantienen en el tiempo y afectan la vida cotidiana, se hace necesaria una valoración especializada.Uno de los factores que se relaciona con la aparición o el aumento de síntomas es el uso prolongado de dispositivos electrónicos. Estudios recientes han establecido que pasar más de tres horas diarias frente a pantallas recreativas se asocia con mayor riesgo de ansiedad y depresión, especialmente cuando el uso se concentra en redes sociales y videojuegos durante la noche.En la población infantil, el malestar emocional suele expresarse a través de síntomas físicos como dolores abdominales, cefaleas, cansancio persistente o mareos, lo que conduce en muchos casos a consultas médicas repetidas antes de considerar una evaluación en salud mental.Los especialistas recomiendan prestar atención a señales como cambios prolongados en el estado de ánimo, dificultades para dormir, rechazo persistente a asistir al colegio, crisis de llanto o ansiedad y pérdida de interés por actividades habituales. Cuando estos síntomas se extienden por más de dos semanas o interfieren con la vida diaria, se sugiere acudir a una valoración profesional.La identificación oportuna de la ansiedad y la depresión en la infancia permite reducir su impacto a largo plazo y favorece el desarrollo de estrategias para afrontar el estrés y las exigencias propias de cada etapa del crecimiento, en un contexto cada vez más influenciado por la tecnología y los cambios en la dinámica social y familiar.
Unicef alertó que 14,1 millones de niños y niñas en América Latina y el Caribe necesitarán asistencia humanitaria en 2026 debido al aumento del desplazamiento forzado, la migración, la violencia armada y los desastres climáticos en la región. En su nuevo llamado de Acción Humanitaria para la Infancia, el organismo señala que estos factores continúan afectando de manera directa a países como Colombia, donde persisten múltiples desafíos humanitarios.Aunque el informe presenta un panorama regional, Colombia ocupa un lugar central por el impacto del conflicto armado interno y el aumento del desplazamiento de menores. Según los datos divulgados por Unicef, el país registró más de 450 casos de reclutamiento de niños por grupos armados durante el último año, una cifra que evidencia la continuidad de dinámicas de violencia que afectan gravemente a la niñez y a sus comunidades.Además, los movimientos migratorios que atraviesan la región también tienen implicaciones directas en el territorio colombiano. Reportes citados por Unicef indican que uno de cada cinco migrantes que transitan por Panamá rumbo a Colombia son niños y niñas, muchos de ellos expuestos a riesgos como trata de personas, explotación, abuso o ahogamiento durante la ruta. Esta situación presiona la capacidad de respuesta en zonas fronterizas, donde el acceso a servicios básicos es limitado.A estos retos se suman los efectos de los desastres relacionados con el clima. La región ha enfrentado inundaciones, sequías y tormentas severas que han sobrecargado los sistemas locales de respuesta. Aunque el huracán Melissa afectó principalmente al Caribe, situaciones similares han impactado a Colombia en años recientes, especialmente en municipios con alta vulnerabilidad ambiental. Unicef indica que estos eventos aumentan la necesidad de fortalecer la preparación y la capacidad de respuesta ante emergencias en el país y en la región.En su llamamiento humanitario, la organización solicita 581,3 millones de dólares para responder a las crisis en América Latina y el Caribe, de los cuales 27,1 millones están dirigidos específicamente a Colombia, con el fin de cubrir necesidades críticas de 254.800 personas, incluidos más de 180.000 niños y niñas. Estos fondos buscan reforzar acciones de protección, acceso a agua segura, educación, salud y apoyo psicosocial.En palabras de su Director Regional, Roberto Benes, “si no actuamos ahora, no solo estamos poniendo en riesgo su seguridad y bienestar, sino también la estabilidad de los países y las sociedades”.La organización insistió en la necesidad de fortalecer los sistemas de protección y respuesta en países como Colombia, donde miles de niños siguen expuestos a riesgos relacionados con el conflicto y la movilidad humana, y dependen de apoyo humanitario para garantizar su derecho a la protección, el desarrollo y el acceso a servicios esenciales.
El aumento del reclutamiento de menores en Colombia sigue siendo motivo de preocupación para organismos internacionales. Las cifras más recientes de Unicef y Naciones Unidas muestran que esta práctica continúa afectando a cientos de familias en distintas regiones del país.Según datos oficiales de Unicef y el informe del Secretario General de Naciones Unidas sobre niñez y conflictos armados, en los últimos cinco años el reclutamiento y la utilización de menores en el conflicto armado aumentaron un 300 %. Esto representa más de 1.200 niños, niñas y adolescentes vinculados por grupos armados en ese periodo.Solo en 2024 se registraron 453 casos confirmados. En promedio, cada 20 horas un menor es separado de su hogar o su comunidad. “Son solo los casos que se han podido monitorear; hay muchos más niños y niñas que han sido reclutados”, explicó Julien Hayois, especialista de protección de Unicef.El informe del Secretario General de Naciones Unidas sobre niñez y conflictos armados coincide en la magnitud del problema. Entre 2019 y 2024, más de 1.200 menores fueron llevados de sus entornos para ser utilizados en tareas relacionadas con la guerra. Estas cifras corresponden únicamente a casos verificados, por lo que no reflejan totalmente la dimensión real del fenómeno debido a la falta de denuncia en varias zonas del país.Los datos también muestran que entre 2023 y 2024 el reclutamiento y la utilización de menores aumentaron un 64 %. El año pasado se confirmaron 453 hechos, lo que reafirma la tendencia creciente. Las comunidades indígenas y afrodescendientes son las más impactadas, con el 52 % de los casos registrados en los últimos dos años.Las regiones más afectadas se encuentran en la costa Pacífica, Cauca, Nariño y Chocó, y en la frontera con Venezuela, especialmente en Arauca y Norte de Santander. En estas zonas, la presencia de distintos actores armados ilegales aumenta el riesgo de que menores sean contactados o presionados para integrarse a sus estructuras.
Las escuelas en Colombia continúan siendo escenario de violencia. De acuerdo con datos recientes de Unicef, entre 2020 y 2024 se verificaron 152 casos de ataques o uso militar de instituciones educativas en el país, en contextos relacionados con la presencia de grupos armados. Estas cifras incluyen amenazas a docentes, daños a la infraestructura escolar, instalación de explosivos y ocupación de los planteles para fines ajenos a la educación.El informe, presentado en el marco del Día Internacional para Proteger la Educación de Ataques, advierte que durante 2024 se registró el mayor número de casos en comparación con años anteriores. Naciones Unidas verificó 27 ataques directos a escuelas y 35 situaciones en las que fueron utilizadas con fines militares. Esto representa un promedio de un incidente cada seis días en lo que va del año.El uso militar de las escuelas abarca desde su ocupación como escondites hasta su aprovechamiento como puntos de almacenamiento de armas o campamentos temporales. Estos hechos impactaron a al menos 7.024 estudiantes y docentes, y en muchas ocasiones obligaron al cierre temporal o permanente de los centros educativos.Unicef Colombia reconoció los avances del Estado colombiano, entre ellos la firma de la Declaración de Escuelas Seguras en 2022. Sin embargo, hizo un llamado a fortalecer la implementación del plan de acción derivado de este compromiso, especialmente en los territorios donde operan grupos armados. La organización reiteró la importancia de garantizar el acceso a una educación segura para niños, niñas y adolescentes en todo el país.“Las escuelas son bienes protegidos por el Derecho Internacional Humanitario, fundamentales para la garantía de derechos de la infancia y es obligación de las partes en conflicto respetarlas en todo momento y circunstancia", añadió Unicef.
Un nuevo informe de Unicef revela una realidad alarmante en Colombia: por quinto año consecutivo se incrementaron las graves violaciones a los derechos de niñas, niños y adolescentes en el contexto del conflicto armado. Durante 2024, se verificaron 646 casos, lo que representa un aumento del 42 % en comparación con 2023.Entre las violaciones documentadas se encuentran el reclutamiento y utilización de menores por parte de actores armados, asesinatos, mutilaciones, violencia sexual, secuestros, ataques a escuelas y hospitales, y restricciones al acceso humanitario. Más de la mitad de estos casos ocurrieron en departamentos como Cauca, Nariño y Chocó, así como en zonas fronterizas como Arauca y Norte de Santander, territorios donde las comunidades indígenas y afrocolombianas enfrentan un impacto desproporcionado.El reclutamiento y utilización de menores continúa siendo la violación más frecuente, con 450 casos verificados, lo que significa un alarmante aumento del 64 % respecto al año anterior. Además, se reportó un incremento preocupante en los ataques a centros educativos y de salud, y en el uso de escuelas con fines militares, lo que impide que miles de niños accedan a servicios básicos como la educación y la atención médica.Aunque el panorama es crítico, el informe también destaca algunos avances. El secretario general de las Naciones Unidas reconoció los esfuerzos de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que ha imputado a excomandantes de las Farc-EP por crímenes de guerra relacionados con la niñez, incluyendo reclutamiento forzado y violencia sexual, así como agresiones motivadas por orientación sexual e identidad de género.Sin embargo, el llamado de las Naciones Unidas es urgente: todas las partes involucradas en el conflicto deben comprometerse con la protección de la niñez. Entre las principales recomendaciones se insiste en que los procesos de diálogo y negociación de paz incluyan medidas claras de protección infantil, que se reconozca los 18 años como edad mínima para el reclutamiento y que el Gobierno garantice justicia para las víctimas y la implementación del Plan de Acción Nacional sobre la Declaración de Escuelas Seguras.
Uno de los momentos más críticos para la higiene personal es el uso del baño. Lavarse las manos después de ir al baño es un hábito esencial para mantener una buena higiene y prevenir enfermedades. Durante el uso del sanitario, las manos pueden entrar en contacto con bacterias y virus que se encuentran en superficies, y si no se lavan adecuadamente, estas infecciones pueden propagarse fácilmente al tocar otros objetos, alimentos o incluso a otras personas.Según un informe de Unicef de 2022, un 25% de la población mundial sigue sin contar con acceso a instalaciones adecuadas para lavarse las manos con agua y jabón en sus hogares. La falta de acceso a instalaciones básicas de higiene, como el agua y el jabón, deja a millones de personas en riesgo de enfermedades prevenibles. Por eso, es importante lavarse las manos después de usar el baño, no solo es crucial para la salud individual, sino también para la salud pública global.¿Por qué debe lavarse las manos antes de ir al baño?En la mayoría de las veces, cuando se va al baño, lo primero que hace es lavarse las manos después de realizar sus necesidades. Sin embargo, según el dermatólogo Ibran Rodríguez, este hábito podría no ser el más adecuado para su salud y, en lugar de protegerlo, podría estar exponiéndose a infecciones.El dermatólogo indicó en uno de sus videos de redes sociales, que la clave para mantenerse más protegido frente a virus y bacterias es lavarse las manos antes de entrar al baño, no después. Aunque la mayoría de las personas lo hace en el orden tradicional, según Rodríguez, esta práctica es un error que podría llevarlo a problemas de salud.“Nos exponemos a tocar superficies públicas que, como todos sabemos, están llenas de virus y bacterias. Al tocar estas superficies y luego ir al baño, estamos llevando esas infecciones a nuestro cuerpo”, explicó Rodríguez. Este simple cambio de rutina puede ayudarte a evitar una serie de problemas.¿Por qué lavar las manos antes de entrar al baño y no después?En los baños públicos, por ejemplo, está rodeado de objetos que han sido tocados por muchas personas. Desde la manija de la puerta hasta la llave o el inodoro, todo es un posible vehículo de transmisión de bacterias y virus. Si no se lava las manos antes de entrar, podría estar exponiéndote a patógenos que luego pasa a otras partes de su cuerpo.El dermatólogo también aclaró que la higiene es fundamental, por lo que recomienda lavarse las manos antes y después de usar el baño. La clave está en no contaminar las manos con elementos externos antes de tocar partes de su cuerpo que están más vulnerables a infecciones.¿Cómo lavarse las manos correctamente antes de ir al baño?Moje las manos: abra la llave y moje las manos con agua limpia. La temperatura del agua no es tan importante como el uso de jabón.Enjabónese las manos: aplique suficiente jabón para cubrir todas las superficies de sus manos.Frótese las manos: frote las palmas entre sí, entrelace los dedos, frote el dorso de las manos y limpie debajo de las uñas. Asegúrese de frotar durante al menos 20 segundos. Enjuáguese las manos: enjuague bien sus manos con agua limpia para eliminar todo el jabón.Séquese las manos: séquese las manos con una toalla limpia, si no hay toallas disponibles, puede secarlas al aire.
La situación de los niños en Colombia es alarmante. Según las últimas estadísticas proporcionadas por Unicef, 42 millones de niños y adolescentes requieren asistencia humanitaria, lo que representa aproximadamente el 8% de la población total del país. Esta cifra desalentadora es consecuencia de múltiples factores, entre ellos, el conflicto armado, la migración y los desastres naturales. Le puede interesar: Olga Lucía Zuluaga, encargada de emergencias en Unicef Colombia, afirmó que muchos de estos niños son víctimas directas del conflicto armado."La confrontación del conflicto ha aumentado en los últimos seis meses, incrementando la vulnerabilidad de los menores", afirmó Zuluaga. La situación de desplazamiento y reclutamiento forzado ha llevado a que muchos niños queden en condiciones críticas. La atención humanitaria es imperativa. UNICEF ha implementado un plan de respuesta que se enfoca en garantizar derechos de protección infantil en áreas como educación, salud, nutrición y acceso al agua. "Estamos hablando de niños y niñas que tuvieron que salir de sus casas, que no pueden ir a estudiar, que están viviendo en albergues que no tienen acceso a salud y requieren alimentación, requieren medicamentos, requieren docentes y requieren también profesionales especializados en temas sociales para atender temas de salud mental", indicó Zuluaga.Sin embargo, la necesidad de recursos es urgente. Para poder atender a todos los niños en riesgo, se estima que se requieren $97 millones para brindar asistencia a más de 1 millón de niños en el país. La crisis de salud también está relacionada con problemas de desnutrición. Zuluaga menciona que cerca de 740.000 niños presentan situaciones severas que requieren atención prioritaria. La Guajira y otras regiones como Chocó y Nariño son las más afectadas. "No solo se trata de nutrición, sino también de garantizar el acceso a servicios de salud e intervención en salud mental," explicó. A pesar de los esfuerzos de Unicef, los recortes en la cooperación internacional, especialmente aquellos derivados de políticas como la del presidente Donald Trump, han afectado la capacidad de respuesta en Colombia. Zuluaga señaló que, aunque intentan mantener la atención en áreas críticas, los recortes implicarán una disminución significativa en los fondos disponibles. Escuche la entrevista aquí:
Un fuerte sismo sacudió a Colombia durante la mañana de este lunes 10 de agosto y generó momentos de angustia en diferentes regiones del país. El Servicio Geológico Colombiano actualizó la magnitud del movimiento telúrico a 7,4, con epicentro en inmediaciones del municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y una profundidad cercana a los 96 kilómetros.El movimiento se registró hacia las 7:34 de la mañana y fue sentido con fuerza en ciudades como Cali, Pereira, Manizales, Armenia, Bogotá, Medellín y Bucaramanga.En varias ciudades del país se ordenaron evacuaciones preventivas de edificaciones mientras los organismos de socorro verificaban posibles afectaciones estructurales. Reportes preliminares daban cuenta de daños en algunas construcciones, especialmente en el Eje Cafetero y el suroccidente colombiano.El sismo también sorprendió a BucaramangaEn Bucaramanga, el movimiento telúrico generó temor entre ciudadanos que se encontraban en edificios de diferentes sectores de la ciudad. De manera preventiva, varias personas fueron evacuadas y permanecieron durante algunos minutos en las calles mientras se realizaban verificaciones.Uno de los efectos más llamativos quedó registrado en inmediaciones de la carrera 27, donde el movimiento provocó el desplazamiento violento del agua de piscinas ubicadas en edificios altos. El agua alcanzó a desbordarse por los bordes de las estructuras y cayó hacia el exterior, generando sorpresa entre quienes se encontraban en la zona.El fenómeno se explica por el movimiento oscilatorio que experimenta el agua durante un sismo, especialmente cuando se encuentra en piscinas ubicadas en estructuras elevadas. El desplazamiento puede hacer que el líquido supere los bordes del depósito y se precipite hacia niveles inferiores.Hasta el momento, no se ha establecido oficialmente que estos hechos correspondan a daños estructurales en los edificios. Las evacuaciones realizadas en Bucaramanga obedecieron principalmente a protocolos preventivos ante la intensidad con la que fue percibido el movimiento.Colombia permanece en alertaLos organismos de emergencia mantienen las labores de inspección en las zonas donde se reportaron afectaciones. En las primeras horas posteriores al sismo se informó de daños en edificaciones y algunos heridos en sectores cercanos al epicentro, mientras continúa el consolidado nacional.El Servicio Geológico Colombiano recuerda que Colombia es un país con alta actividad sísmica y que, particularmente, Santander cuenta con una importante concentración de actividad telúrica conocida como el Nido Sísmico de Bucaramanga, localizado en el área de Los Santos. Según el SGC, esta región concentra una proporción significativa de la sismicidad del país.
El fuerte sismo de magnitud 7,4 que se registró en Colombia este lunes 10 de agosto sobre las 7:34 de la mañana ha dejado varias afectaciones en ciudades como Quibdó, Manizales y Cali.Según el reporte publicado por la entidad, el epicentro del evento sísmico ocurrió en inmediaciones de San José del Palmar, Chocó, con una profundidad de 96 kilómetros. El movimiento fue percibido en varias regiones del país.Ante ello, Cali ha sido una de las ciudades donde se han reportado afectaciones tras el terremoto, debido a su cercanía con el epicentro del sismo.Impactantes imágenes de los daños en CaliVarias imágenes publicadas en redes sociales se han viralizado debido a los reportes preliminares de daños ocasionados por el fuerte sismo de este 10 de agosto, en las que se observan estructuras que habrían sufrido afectaciones.En una de ellas se puede ver a decenas de pacientes evacuando un centro médico de Sanitas tras el sismo, cuando justamente comienza a caer parte de la estructura, generando preocupación entre quienes se encontraban en el lugar.Otro de los puntos afectados en Cali sería el barrio Capri, donde se habría desplomado un edificio y la ciudadanía pide apoyo de los organismos de emergencia y bomberos para rescatar a las personas que podrían encontrarse atrapadas en el lugar.Otra de las imágenes que han causado alerta en Cali tiene que ver con el derrumbe de un edificio de cuatro pisos y una notaría. Se presume que también podrían existir personas atrapadas, aunque la comunidad ya se activó para intentar rescatar a quienes se encuentran en el lugar.Cali activa el Sistema Distrital de Gestión del RiesgoAnte el fuerte sismo y las afectaciones ocasionadas en la capital del Valle, la Alcaldía de Cali reveló que activó el Sistema Distrital de Gestión del Riesgo. Por lo tanto, todos los organismos de respuesta se encuentran activos verificando las afectaciones presentadas este lunes.Ante ello, se recomienda consultar únicamente fuentes oficiales y seguir las indicaciones de las autoridades, así como los números habilitados para comunicarse con los organismos de emergencia.Bomberos: 119Defensa Civil: 114Cruz Roja: 132Policía: 123Movilidad: 127Por su parte, el presidente Abelardo De La Espriella también ordenó que se instalara un Puesto de Mando Unificado para coordinar la atención de los daños y damnificados."Le he solicitado al director de la UNGRD un reporte detallado de la situación y de las necesidades más urgentes", escribió en su cuenta de X.
Un fuerte terremoto sacudió este lunes Colombia y se sintió con fuerza en grandes ciudades como Bogotá y Cali, con un saldo no precisado de heridos y edificios afectados en el oeste del país, según las autoridades.El sismo, que inició a las 07:34 de la mañana tuvo una magnitud 7,4 según el servicio geológico colombiano y el de Estados Unidos. La profundidad fue de unos 100 km con epicentro cerca de San José del Palmar, Chocó. La gobernadora de ese empobrecido departamento reportó en X que hay "heridos" y "daños graves en las edificaciones". En redes sociales han publicado cientos de videos de los momentos angustiantes que vivieron las personas, uno de esos es el de una iglesia de Pereira, donde quedó registrado el momento en que se desplomó parte de la cúpula de una iglesia, mientras personas trataban de sostenerse de pie mientras la tierra se movía.Medios locales muestran casas caídas en ciudades como Pereira y Manizales, en la turística región del Eje Cafetero."No hay electricidad ni red celular, se sintió muy duro, durísimo", se cayeron cosas de la casa", dijo Martha Estrada, de 66 años, que sintió el terremoto en esa región.Alejandro Eder, alcalde de Cali, la tercera ciudad más grande de Colombia, también informó sobre "afectaciones graves" que están siendo monitoreadas con drones.El presidente Abelardo de la Espriella anunció que viajaba al Eje Cafetero para evaluar la situación."Estaré personalmente en Pereira para acompañar a los afectados y verificar la respuesta del gobierno", dijo en X De la Espriella, que asumió el viernes la presidencia.
Un impresionante video se dio a conocer este lunes del cantón militar Pichincha en Cali en el que el sismo que afectó este lunes al país sintió con intensidad en las instalaciones de esa unidad militar del Valle del Cauca. Le puede interesar: Sismo en Medellín deja reportes de afectaciones en edificios y activa verificaciones en AntioquiaLa grabación muestra cómo vivieron militares de ese cantón el fuerte temblor, justo cuando se encontraban formando. También se escuchó a un superior intentando calmar a los uniformados mientras detrás de ellos se desplomaba una estructura del cantón.Vea aquí las fuertes imágenes:
Un fuerte sismo sacudió gran parte de Colombia en la mañana de este lunes, con fuertes afectaciones en ciudades como Cali, Manizales, Pereira y en Quibdó, en el departamento del Chocó, epicentro del movimiento telúrico de magnitud 7,4.En Quibdó, capital del Chocó, se reportan graves daños en varias edificaciones, de acuerdo con información entregada tras la emergencia. Las autoridades ya adelantan una evaluación para establecer la magnitud de las afectaciones y preparar el primer reporte oficial.La situación ha generado preocupación entre los habitantes del departamento, especialmente por la posibilidad de que se presenten réplicas después del fuerte movimiento.“Acabamos de pasar un grave evento sísmico en el departamento del Chocó. Nos preocupan las réplicas. Aunque el epicentro fue San José del Palmar, en la capital Quibdó hay heridos y graves daños en las edificaciones”, dijo en redes la gobernadora del departamento, Nubia Córdoba.Reportan daños en viviendas de QuibdóA través de redes sociales también comenzaron a conocerse testimonios de habitantes que describen las afectaciones provocadas por el sismo en diferentes sectores de Quibdó.Uno de los reportes señala que varias viviendas sufrieron daños considerables. Entre los testimonios conocidos está el de una persona que aseguró que su casa materna y las viviendas de algunos familiares quedaron semidestruidas, aunque todos sus integrantes se encuentran con vida.“Graves pérdidas en muchas casas en Quibdó, mi casa materna y de familiares semidestruida pero gracias a Dios todos con vida”, señaló el ciudadano.El mismo reporte expresó preocupación por la situación en otros puntos de la ciudad y pidió que no se presenten pérdidas de vidas humanas.“Dios permita no hayan pérdidas de vida humanas, muchas afectaciones en Quibdó”, manifestó. Por último, la información sobre las afectaciones en Cali, Manizales, Pereira y otras zonas del país continúa en desarrollo, mientras se espera el primer balance oficial de las autoridades sobre la emergencia.