Desaparecieron la prudencia y la mesura en el discurso de Petro a una semana del encuentro con Trump
Mientras el presidente Petro en Bogotá lanzaba dardos al presidente Trump y afirmaba que el dictador Nicolás Maduro está secuestrado en Estados Unidos, los funcionarios diplomáticos siguen preparando la visita de la próxima semana, incluso con funcionarios de la Casa Blanca, buscando la posibilidad de garantizar el éxito de la reunión.
Desaparecieron la prudencia y la mesura con las que el presidente Gustavo Petro había manejado su discurso público frente al presidente de Estados Unidos Donald Trump, tras la crisis que había alcanzado su punto más crítico a comienzos de enero y que se había sorteado temporalmente con la conversación telefónica que sostuvieron los dos líderes políticos el pasado 8 de enero.
Tanto la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores como los funcionarios de su propio gobierno le han recomendado al presidente Petro que maneje su relación con las autoridades estadounidenses solamente por los canales diplomáticos, con el fin de propiciar un ambiente adecuado para la reunión que sostendrá el próximo 3 de febrero en la Casa Blanca con el presidente Trump.
En Bogotá y en Washington hay inquietud frente al cambio de tono del presidente Petro, sobre todo porque tanto los funcionarios colombianos como los estadounidenses coinciden en que el encuentro previsto para la próxima semana es de máxima tensión y existe la posibilidad, por supuesto no es lo deseable, de que las relaciones binacionales resulten más deterioradas luego del encuentro del 3 de febrero.
En Colombia, el presidente Gustavo Petro prepara su encuentro con el presidente Trump , en reuniones con la canciller Rosa Villavicencio y con el ministro de Defensa Pedro Sánchez, teniendo en cuenta que los ejes de la reunión con el presidente Donald Trump va a girar en torno a la necesidad de que haya un mayor compromiso de las autoridades colombianas en la lucha contra el narcotráfico, incluyendo contra quienes son narcos y hoy tienen beneficios concedidos como su no extradición, disfrazados de guerrilleros.
Por eso no es casualidad que quienes hasta ahora están confirmados para acompañar al presidente Gustavo Petro a su viaje a Washington son la Canciller, el ministro de Defensa, el Comisionado de Paz Otty Patiño y el director de inteligencia René Guarín. Lo que se sabe hasta ahora es que el presidente Petro tiene previsto mantener el mismo tono que utilizó en su discurso en el San Juan de Dios, en su encuentro con el presidente Trump.
Hasta este martes en la mañana, pese a haber recibido la aprobación temporal para entrar a Estados Unidos por cinco días, no se había concretado el trámite formal del visado para el presidente Petro. Ojalá los discursos de las últimas horas no terminen enredando su reunión en la Casa Blanca con el presidente Donald Trump.