Un despliegue de la Policía Metropolitana de Bogotá se adelanta en el barrio Santa Fe, en pleno centro de la capital, como respuesta directa al ataque terrorista con una granada que dejó una persona muerta y más de diez heridas. El megaoperativo, que involucra a más de 1.200 uniformados de distintas especialidades, se concentra en la inspección y control de los llamados pagadiarios, señalados por las autoridades como puntos donde se ocultan delincuentes, armas y elementos hurtados.
El general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía de Bogotá, explicó que la operación se desarrolla en un amplio cuadrante del sector. “En la mañana de hoy estamos realizando esta operación con mil doscientos policías de varias especialidades, con el objetivo de generar control y disuasión entre las calles 19 a la 24 y de la carrera 14 o Caracas a la 17, identificando personas y pagadiarios, gracias a la denuncia ciudadana”, afirmó el oficial.
Según el balance preliminar, ya se reportan cuatro personas capturadas: tres por tráfico y porte de armas de fuego y una por tráfico de estupefacientes. Durante los procedimientos, las autoridades hallaron drogas sintéticas como tusi, además de marihuana, cocaína y bazuco. “Hemos encontrado más de veinte celulares sin registro, patinetas y bicicletas que vamos a verificar si son hurtadas”, detalló el general Cristancho.
El operativo también dejó al descubierto la presencia de cerca de 200 ciudadanos venezolanos sin documentación. “Tenemos personas que queremos identificar porque no tienen ningún tipo de documentación; Migración Colombia hará lo propio para tener la trazabilidad de quiénes son y determinar si pertenecen a algún grupo delincuencial”, señaló el comandante de la Mebog, al explicar que en la intervención participan unidades de Policía Judicial, inteligencia y el Gaula.
Bandas criminales en el centro de Bogotá
Las autoridades confirmaron que en el sector delinquen estructuras criminales como Los Maracuchos, vinculados al Tren de Aragua, así como Los Boyacos y La 24. “Estas organizaciones se dedican principalmente al expendio de estupefacientes, sicariato y lesiones personales; estamos determinando si también incurren en extorsión”, indicó Cristancho, quien aseguró que se avanza en la caracterización de cada grupo y de sus actores criminales.
Sobre el atentado con granada que detonó el operativo, el general precisó que la investigación continúa bajo reserva. “Estamos trabajando con la Fiscalía General de la Nación, la Sijín, inteligencia y el Gaula para dar con el paradero de los responsables. La investigación va muy bien y daremos resultados importantes posteriormente”, sostuvo, al confirmar que aún hay dos personas hospitalizadas por el ataque.
Por su parte, el secretario de Seguridad de Bogotá, César Restrepo, afirmó que esta intervención responde a una directriz clara del alcalde Carlos Fernando Galán. “Una de las tareas que nos puso el alcalde fue meternos en estos lugares que durante años se habían dejado robustecer en presencia criminal y en actividades que, sin ser ilícitas, facilitan el crimen”, explicó.
Restrepo aseguró que los pagadiarios han sido usados históricamente como bodegas de objetos robados y refugio de delincuentes. “Hoy la Policía Metropolitana puso aquí más de mil hombres que han requisado uno por uno estos lugares, y se está identificando a cada individuo que no pudo demostrar su identidad para que Migración Colombia aplique la ley”, afirmó.
El secretario fue enfático en el mensaje a las bandas criminales. “Si creen los delincuentes que en Bogotá hay un espacio donde las autoridades no van a entrar a verificar, están muy equivocados. Tenemos capacidades limitadas, pero eso no nos obstaculiza para ir por todos los lugares de la ciudad, identificar y judicializar a los delincuentes”, concluyó.