El precandidato Sergio Fajardo no cambió de parecer y anunció que no participará en consultas interpartidistas por lo que irá directo a la primera vuelta presidencial.
Fajardo ropuso construir una “Nueva Mayoría” entre sectores moderados y aseguró que su apuesta política busca enfrentar los extremos y reducir la polarización. "Arrancamos desde atrás. Los extremos quieren que nuestra alternativa desaparezca. El camino es largo y estrecho. Faltan 115 días para esa primera vuelta y tenemos mucho trabajo por hacer. El reto es grande y lo vamos a conseguir", aseguró.
El pronunciamiento lo hizo a través de un comunicado divulgado este miércoles, en el que agradeció a los sectores políticos que lo invitaron a participar en consultas interpartidistas previstas para el próximo 8 de marzo, pero dejó claro que ese mecanismo no es, a su juicio, el camino adecuado para consolidar una propuesta amplia de país.
“Reconozco nuestras coincidencias y el valor democrático de ese mecanismo”, señaló Fajardo, aunque enfatizó que su objetivo es construir una alianza más amplia, que convoque tanto a sectores de centroizquierda como de centroderecha. Según explicó, esa “Nueva Mayoría” debe ser capaz de generar consensos para enfrentar los principales problemas del país, como las brechas sociales, la inseguridad y la corrupción.
En su mensaje, el exgobernador de Antioquia fue especialmente crítico con lo que llamó los “extremos”, a los que responsabilizó de profundizar la confrontación política en Colombia. “Mi reto en la política es derrotar a los extremos (…) y evitar que el país caiga en una confrontación social de dimensiones nunca antes vistas”, sostuvo, al advertir sobre un ambiente cargado de agresiones, insultos y desinformación.
La decisión de no participar en consultas marca una ruta distinta a la de otros aspirantes que buscan consolidar candidaturas únicas mediante ese mecanismo. Para Fajardo, sin embargo, el momento político exige una apuesta directa ante el electorado en primera vuelta, con un mensaje de unidad, moderación y construcción colectiva.
“El país necesita sumar, no dividir; escuchar, no imponer; construir, no destruir”, afirmó, al reiterar que su campaña estará centrada en el diálogo y en la búsqueda de acuerdos entre sectores diversos de la sociedad.
Desde su entorno político señalan que esta estrategia apunta a posicionar a Fajardo como una alternativa de centro frente a los proyectos que, según él, representan visiones más radicales del país. Con ese mensaje, busca captar a votantes desencantados tanto de la izquierda como de la derecha, y ofrecer una opción basada en la experiencia de gobierno y en un discurso de reconciliación nacional.
El precandidato reconoció que el camino no será fácil y que parte con desventaja frente a otras candidaturas más consolidadas, pero insistió en que hay tiempo suficiente para crecer. “El reto es grande y lo vamos a conseguir”, dijo.
Con este anuncio, Fajardo deja claro que su campaña entrará de lleno en la competencia por la Presidencia sin pasar por consultas, apostándole a una narrativa de moderación, unidad y rechazo a la polarización que, según él, ha marcado el debate político en los últimos años.