Con una carta fechada el 31 de enero de este año, Freiner Alonzo Ramírez García, conocido como alias Carlos Pesebre, presentó su renuncia como vocero principal del proceso de paz urbana que se desarrolla en la cárcel La Paz de Itagüí, además de indicar que no hará parte de ninguna instancia del espacio dialógico sociojurídico, en medio de lo que considera improvisaciones en este proceso, falta de garantías, inseguridad jurídica y procesos penales activos.
Pesebre, quien también estuvo en el polémico tarimazo con el presidente Gustavo Petro el 21 de junio del año 2025 en Medellín, le manifestó en la misiva al consejero comisionado para la paz, Otty Patiño, que el proceso se encuentra en un punto muerto y que, en sus palabras, “la mesa quedó supeditada al curso de la contienda electoral”.
En el documento, el ahora exvocero de este espacio advierte que las expectativas creadas en las comunidades no fueron respaldadas con garantías reales: “Solo contribuyeron a la pérdida de credibilidad”, expresó, a la par que criticó que hubiese “una informalidad persistente”.
“Todas estas situaciones nos han generado un alto grado de inseguridad jurídica y física, tanto a nosotros como a nuestras familias y a líderes sociales que, sin tener que ver con las estructuras, le apostaron a la paz”, indica.
Ante la situación, se pronunció la concejala de Medellín Claudia Carrasquilla, quien aseguró que "la paz urbana fue un engaño, no ofrecieron garantías reales y usaron a Medellín como experimento político".
"¿Esto qué significa? Que no hay seriedad en el proceso ni en la negociación, como yo siempre lo dije. Estaban engañando a los cabecillas de las estructuras criminales en Medellín, que estaban sentados en las mesas de diálogo socio jurídicos ofreciéndole una cantidad de beneficios que finalmente no pudieron cumplir", aseguró.
Con este panorama, hay dudas sobre cómo continuará este proceso en el cual Ramírez era la cara visible junto con Sebastián Murillo “Lindolfo”.
“El esfuerzo y sacrificio que dediqué a este proyecto, aunque resultaron en logros tangibles para Medellín y su área metropolitana, contrastan con la ausencia de las garantías que solicitamos y nunca obtuvimos. Esta falta de respaldo hoy se manifiesta en nuevos procesos penales, persecución directa hacia mí y mi familia, así como en un alto nivel de riesgo físico”, dice en otra parte de la carta.