Con condiciones, Invías anunció la esperada instalación de equipos electromecánicos en el Túnel del Toyo. El avance en el proceso dependerá de obras de la Gobernación para solucionar filtraciones de agua que persisten en la galería de evacuación.
Tras varios meses de polémicas entre el Gobierno nacional y el de Antioquia, las obras del Túnel del Toyo entraron en una fase decisiva tras el reciente anuncio de Invías frente a la instalación de los esperados equipos electromecánicos.
El director de la entidad, Juan Guillermo Echeverri, indicó que, tras una visita a las obras que avanzan en el Occidente del departamento, se decidió el inicio de la fase de ingeniería, que consiste en el inventario, recibo y entrega de infraestructura, instalación de canalizaciones y ejecución de obras civiles requeridas para el montaje de estos elementos, que permanecen en bodegas en la ciudad de Bogotá.
No obstante, Echeverri advirtió que esta fase de alistamiento avanzará en la medida en que la Gobernación de Antioquia, como encargada de las obras civiles, construya pantallas en las galerías de evacuación y corrija filtraciones de agua que persisten en el túnel de servicio.
“Que iniciemos la parte civil de la instalación de los equipos, pero he condicionado a que se resuelvan los problemas de filtraciones y de goteras, porque estos son indispensables para poder instalar cables y equipos que no se pueden mojar y que son muy costosos, y son 200.000 millones de pesos que no podemos poner en riesgo”, afirmó.
Los elementos a instalar, necesarios para la seguridad en la operación de esta megaobra que unirá a Medellín con el Urabá antioqueño, consisten en sistemas de ventilación, iluminación, comunicaciones, monitoreo, detección y atención de emergencias, control de tráfico, señalización variable, protección contra incendios y centros de control, que costaron 496.344 millones de pesos.
Sobre el avance de obras, el túnel principal, de 9,7 kilómetros, ya cuenta con revestimiento y estructuras complementarias finalizadas, quedando listo para la incorporación de dichos equipos en un proceso que puede demorar hasta 17 meses.