Mientras en la Mesa de Paz Urbana del Valle de Aburrá hacen el informe de empalme y esperan continuar con los diálogos, concejales de Medellín piden que las negociaciones cesen a partir del 7 de agosto. Aseguran que las bandas delincuenciales nunca entregaron resultados para estar hablando de paz con el Gobierno nacional.
Aunque los rumores del fin de la Mesa de Paz Urbana de la cárcel de Itagüí fueron aclarados por los delegados del Gobierno nacional, estos insisten en que se está preparando el informe de empalme de cara a la posesión del presidente electo, Abelardo de la Espriella, y que será el mandatario quien defina el futuro del proceso, en Medellín esperan que los diálogos acaben el 7 de agosto.
El presidente del Concejo de Medellín, Alejandro de Bedout, aseguró que los representantes de las bandas delincuenciales nunca entregaron resultados, por lo que espera que el nuevo mandato presidencial haga pagar por sus delitos a los presos en Itagüí.
“Que respondan por sus delitos, que dejen al Valle de Aburrá tranquilo, en donde no ha habido avances tangibles, no han cumplido, no ha habido ley de sometimiento, no ha habido desescalamiento de la violencia y mucho menos estas estructuras criminales se han des fortalecido”, aseguró Bedout.
Por ahora lo que indicó la senadora del Pacto Histórico, Isabel Zuleta, es que se está haciendo el balance para poder presentarlo en el proceso de empalme y que así el mandatario electo, Abelardo de la Espriella, pueda tomar una decisión y así determinar con certeza si los diálogos siguen o no.El concejal de Medellín, Andrés Tobón, cuestionó los resultados que ha dejado la Mesa de Paz Urbana e indicó que espera que suceda una vez que se haga el relevo en el Gobierno nacional.
“Lo que tiene que pasar con los cabecillas que se encuentran recluidos en la cárcel Itagüí a partir del 7 de agosto es muy concreto. Acabar con la mesa, trasladar los cada uno de ellos a cárcel y diferentes de manera que no pueda seguir ese comportamiento de junta directiva gobernando el mundo criminal”, aseveró.
Otra que rápidamente salió a reaccionar ante el posible cese de actividades en la cárcel de Itagüí una vez Abelardo de la Espriella asuma el mandato en Casa de Nariño fue la concejala de Medellín, Claudia Carrasquilla, quien cuestionó los avances que tuvo la Mesa de Paz Urbana.
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“Y engañar. No solamente a la ciudad de Medellín, solamente fueron falacias y no olvidemos el tema de la extorsión. Que dijeron que iban a hacer un plan piloto en los 23 barrios de la ciudad de Medellín y preguntémonos cuáles fueron los resultados. Realmente esto fue un fracaso”, puntualizó.
A la espera de que se tome una decisión sobre los diálogos con los cabecillas de bandas delincuenciales, hay que recordar que el futuro del espacio tiene un antecedente reciente que podría ser determinante a la hora de tomar una decisión: la parranda vallenata con Nelson Velásquez.
La polémica, que según los concejales dejó en evidencia los beneficios que tenían los delincuentes, causó que, incluso, el mismo Gobierno nacional suspendiera los diálogos por algunas semanas, por lo que ahora se espera que Abelardo de la Espriella sea tajante e inflexible en la posible decisión de acabar con el proceso.