Desbordamientos de ríos por fuertes lluvias ya dejan mil familias damnificadas en el Urabá antioqueño. En las últimas horas se sumó el municipio de Carepa y las autoridades coordinan el envío de ayudas humanitarias
Las lluvias de las últimas horas han agravado la situación en el Urabá antioqueño, donde varios municipios enfrentan inundaciones, daños en viviendas y afectaciones a cultivos como consecuencia del desbordamiento de varios afluentes.
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La emergencia, que inicialmente había sido reportada en Mutatá, Chigorodó y Turbo, se extendió durante la madrugada de este lunes a Carepa, elevando el número preliminar de familias damnificadas en la subregión a cerca de mil.
En Carepa, los reportes iniciales dan cuenta de más de 300 familias afectadas. La creciente de los ríos León y Guapá ha provocado un gran aumento de los niveles del agua en centros poblados que en algunos sectores alcanzó hasta un metro de altura.
El impacto se refleja principalmente en viviendas, enseres domésticos y zonas destinadas a actividades agrícolas, mientras las autoridades avanzan en la identificación de las pérdidas.
Las alcaldías de los municipios afectados adelantan los respectivos censos para establecer con mayor precisión cuántas personas resultaron damnificadas, cuáles son las necesidades más urgentes y qué infraestructura pudo haber sufrido daños, mientras que las autoridades departamentales de gestión del riesgo coordinan el envío de ayudas humanitarias. Al respecto Vanessa Paredes, directora del Dagran.
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“El primero se está terminando de hacer la caracterización. El municipio que lleva más adelantada su caracterización y que ha solicitado las ayudas inmediatamente es el municipio de Chigorodó, con lo cual ya se está haciendo el envío no solamente de ayudas sino también de kit de aseo, de colchonetas porque esas familias lamentablemente perdieron pues toda su su habitabilidad”, afirmó.
A raíz de estas emergencias, en plena semana de receso escolar, la Alcaldía de Mutatá también decidió restringir todo tipo de actividades turísticas en ríos y quebradas de la localidad por cuenta del riesgo que representan las crecientes súbitas.
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En la subregión continuará el monitoreo de las fuentes hídricas en un periodo que históricamente ha sido de lluvias, pero en esta oportunidad atravesado también por el fenómeno de El Niño.