El panorama del sistema de salud en Antioquia sigue siendo complejo. El más reciente informe dado a conocer en la Asamblea departamental reporta cartera pendiente por 16 billones de pesos con toda la red del departamento, de los cuales $2,49 billones corresponde a la red pública por servicios prestados y aún no pagados.
En cuanto a las deudas también aparece el Fomag, lo que sin duda afecta a los docentes y sus beneficiarios. A finales de septiembre, la Asociación de Hospitales Públicos de Antioquia (AESA) confirmó a Blu Radio que persistían problemas en los procesos administrativos, la revisión de contratos, la prestación de servicios y los pagos.
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Desde la asociación explicaron que el Fomag se encontraba recibiendo la información entregada por los hospitales y que se adelantaban reuniones para organizar los procesos pendientes, aunque reconocieron que el empalme había generado dificultades.
Los pacientes siguen esperando respuestas y enfrentando problemas en la atención y entrega de medicamentos. Desde la sede del Fomag ubicada en la Avenida 33, en Medellín, una docente manifestó que se enfrentó a la clínica para que su esposo fuera operado por una fractura y ahora los problemas son por las terapias que necesita, aún sin autorización.
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Otra madre, afiliada a esta entidad, narró las peripecias a las que se ha enfrentado para que su hija acceda al tratamiento que necesita tras cinco años de diagnóstico de malformación de morquio, una enfermedad huérfana.
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"Llevo un mes con una fórmula de un medicamento vital de mi hija. Vengo y no me quieren llamar el abogado, no me quieren autorizar, no quieren nada. Pero cada mes sí sacan la pensión. Y tengo la niña superdelicada porque es con una enfermedad huérfana y no quieren atenderla",relató.
Pero los problemas no paran ahí. Blu Radio estuvo en el lugar y encontró a decenas de usuarios que, durante las mañanas, tienen que esperar hasta cinco horas para ser atendidos, aumentando el malestar entre los docentes y sus familias.
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Además, docentes y familiares denunciaron que, al parecer, algunas personas estarían vendiendo los turnos entre $15.000 y $20.000, una situación que generó indignación entre quienes esperan desde la madrugada.
Los afectados solicitan la intervención de la Superintendencia de Salud y el Ministerio de Salud para buscar soluciones a las demoras en la atención y garantizar la prestación de los servicios.