El Parque Metropolitano Tulio Ospina, conocido inicialmente como Central Park, tiene más de 230.000 millones de pesos invertidos en recursos públicos y todavía no está en pleno funcionamiento, pese a que ha sido inaugurado tres veces. El diputado de Antioquia, Mateo Escobar, advirtió que persisten dificultades relacionadas con la operación, el acceso, el parqueadero y la convivencia con las comunidades vecinas.
Según el diputado, dos empresas superaron la etapa de precalificación dentro del proceso para encontrar un operador privado, sin embargo, todavía deben adelantarse mesas técnicas y una nueva invitación abierta para avanzar en la puesta en funcionamiento del escenario. Escobar señaló que el privado tendría que terminar obras pendientes cuyo costo se estima en 40.000 millones de pesos.
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Uno de los puntos pendientes es un parqueadero que funciona, desde hace ocho años, en un lote cuya ocupación está en disputa. De acuerdo con Escobar, el proceso de inspección se adelanta en Bello y podría avanzar hacia una segunda instancia, en la que la Alcaldía tendría que decidir sobre un eventual desalojo.
"El proyecto ya puede funcionar, no es solo lo que pueda pasar con el tema del ruido, sino también, pues, con un parqueadero ilegal que existe con otro lote que hay al lado, que son los lagos que todavía no se tiene, pues, como administración. Al final, el proyecto lo que tiene hoy es un problema de quién lo cuida, quién le hace rosería, quien le pone la vigilancia, que eso, anualmente, puede valer 8.500 millones de pesos", expuso Escobar.
A estos problemas se suman las dificultades de movilidad, la falta de una vía de ingreso adecuada que no sea la principal de ese sector en Bello y las diferencias entre los residentes frente al funcionamiento del escenario.
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"Hay comunidad que está ávida de que funcione, hay otra comunidad que no quiere que funcione, hay otra comunidad que quiere que funcione, pero tiene sus prevenciones. Uno tiene que llegar a consensos y hacer mesas técnicas, sobre todo donde está una Alcaldía involucrada, una Gobernación involucrada, donde el proyecto también ha tenido tantos problemas. Ahí existe otro problema, que es el tema de la movilidad. Cuando en algún momento se hicieron eventos ahí, colapsó el sector como tal", indicó el diputado.
Mientras se concreta ese proceso, el corporado pidió a la Gobernación de Antioquia habilitar el espacio para actividades como trote, ciclismo y festivales que no generen ruido. A la par, defendió también la realización de competencias de deportes a motor, propósito inicial del proyecto, aunque se deben establecer protocolos con los habitantes sobre horarios y frecuencia de los eventos.
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Una comisión accidental prevista para este martes, a las 3:00 de la tarde, revisará los detalles sobre el estado del proceso del parqueadero y las acciones para poner en funcionamiento el escenario, además de que Indeportes, Bienes de la Gobernación y Activa rendirán cuentas a la Asamblea.
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Veedores cuestionan estado del proyecto
Carlos Contreras, de la Veeduría Ciudadana al Central Park, advirtió sobre el interés de varias personas jurídicas en asumir, mediante una concesión autorizada por la Gobernación de Antioquia, las obras pendientes y la operación del escenario durante varios años.
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“El proyecto Central Park es como un globo que cada vez siguen inflando más. Ahora, mediante esta figura de concesión, pero lo que los antioqueños deben saber es que este proyecto enfrenta graves problemas en materia ambiental, asociados al ruido, tiene un grave déficit financiero y un rosario de demandas que cursan en los estrados judiciales”, señaló.
Contreras cuestionó que se avance con esta figura mientras persisten, según indicó, problemas por contaminación auditiva, un déficit financiero y múltiples demandas entre entidades departamentales y contratistas. Además, afirmó que las controversias judiciales podrían generar costos millonarios para el departamento y, por tanto, para los antioqueños.