La reciente desaparición y asesinato del periodista Mateo Pérez en zona rural de Briceño cuando indagaba por recientes hechos violentos en la localidad, recordaron episodios similares donde aún familiares de los implicados mantienen la zozobra por el destino de sus seres queridos.
Este es el caso de Alex Fernando Posada Durango, de 27 años, y su tío Jhon Hernán Durango, de 41 años, que el pasado 2 abril se trasladaron desde el municipio de San Andrés de Cuerquia a Briceño, al parecer, para ir a trabajar en un invernadero.
Desde la fecha perdieron toda comunicación con estos familiares, sobre los cuales se presume habrían caído en poder de miembros del Frente 36 de las disidencias de alias ‘Calarcá’.
Este antecedente y la situación del joven periodista Pérez generan inquietud en autoridades de seguridad en Antioquia por el fuerte control que el grupo armado mantiene en la zona donde incluso se dificultan las labores de ingreso para organismos humanitarios como el Comité Internacional de la Cruz Roja o la Defensoría del Pueblo.
"No ha habido poder humano que establezca qué pasó con ellos. Se sabe que llegaron a la zona, que se entrevistaron con bandidos del Frente 36, en este caso 'Primo Gay', y desaparecieron", aseguró el secretario de Seguridad de Antioquia, Luis Martínez.
Fuentes en la zona han explicado que de parte de los ilegales existe un gran recelo por personas extrañas al territorio en medio de las fuertes disputas que sostienen con bandos enemigos y con la Fuerza Pública, que en el caso del Frente 36 de las disidencias ha anunciado millonarias recompensas por información para capturar sus principales cabecillas como alias ‘Chejo’, ‘Primo Gay’ o ‘Víctor Chala’.