Tras 30 años de más silencio que respuestas por las masacres ocurridas en La Granja y El Aro o por la muerte de Jesús María Valle, una fiscal delegada ante la Corte Suprema de Justicia citó al expresidente de Colombia, Álvaro Uribe, por su supuesta vinculación a delitos como homicidio en persona protegida, concierto para delinquir y conformación de grupos paramilitares en el Norte antioqueño.
La decisión que se tomó contra el exmandatario, que para la época de los hechos se desempeñaba como gobernador de Antioquia, no solo ha movido la política colombiana, sino que ha ocasionado un sinfín de reacciones de víctimas que solo piden que sean reparadas y conocer la verdad de estos lamentables acontecimientos.
Una de las sobrevivientes de la masacre de El Aro en donde murieron más de 17 campesinos es Marta Marleny Barrera, quien recordó con tristeza los momentos de angustia que se vivió en ese fatídico 22 de octubre de 1997.
"Llevaron la gente a la plaza, los tiraron boca abajo y junto a la caseta, y ahí asesinaron, los que iban a asesinar uno a uno, todos se van, y el que no se vaya, que le vamos a meter candela con todo y casa. Y así fue, nosotros nos fuimos, y cuando íbamos allí en una finca que se llama La Floresta, esto aquí ardía", aseguró Barrera.
Sin embargo, lo que ocurrió en El Aro no fue producto de la casualidad y más bien fue una crónica anunciada, pues un año antes en La Granja habían sido asesinadas cuatro personas. Fue el 11 de junio de 1996 cuando la tranquilidad desapareció cuando hombres armados hasta los dientes llegaron al lugar y sembraron zozobra y terror.
Desde ese día y por dos años más, la violencia se apoderó del Norte antioqueño que hoy sigue teniendo entre sus habitantes a personas como Isbelia Castrillón que claman por la verdad, ya que asegura que no han recibido ni una ayuda tras los trágicos hechos que los marcó de por vida.
"El momento, no nos han dado ningún beneficio. Y uno diario aterrorizado, siempre andas con miedo a tu ahora. Ojalá que esperemos que, de pronto, si haya una reparación, porque es que mucha, hace mucho tiempo que, pues, estamos esperando eso", manifestó la víctima del conflicto.
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Pero allí no paran los vínculos criminales de Álvaro Uribe, pues también deberá dar indagatoria de la muerte del defensor de los derechos humanos, Jesús María Valle, que murió en Medellín a manos de sicarios de La Terraza identificados como Álvaro Gómez y Jorge Rodríguez que fueron condenados por el asesinato.
El presidente del IPC, Carlos Zapata, celebró que el exmandatario fuera citado y pidió que toda la verdad sea contada para poder contar con los elementos pertinentes para que las víctimas del conflicto armado puedan ser reparados.
"Es una gran aspiración de las víctimas, que vieron cómo sus seres queridos, familiares, vecinos fueron ultrajados, violentados, y algunos asesinados por grupos paramilitares. Es necesario realmente que se haga juicio por estos hechos y que el expresidente Álvaro Uribe responda por algunos hechos en los que se vio comprometido", aseguró Zapata.
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Mientras se espera que el expresidente de Colombia rinda declaración ante la justicia, Uribe indicó en su cuenta de X que, “¿dónde están mis garantías judiciales? La Fiscalía me llama a Indagatoria sin practicar todas las pruebas pedidas y decretadas, sin decretar otras. A una fiscal comisionada para practicar pruebas le ampliaron el plazo aún no cumplido”.