Un verdadero viacrucis viven los afiliados de la EPS Coosalud en Antioquia. 40 hospitales públicos del departamento decidieron suspender la prestación de servicios no urgentes a los usuarios de esta entidad, debido a las millonarias deudas acumuladas que ya ascienden a los 293.000 millones de pesos.
La decisión fue confirmada por la Asociación de Hospitales Públicos de Antioquia tras el incumplimiento en los pagos de los últimos meses, afectando a centros asistenciales de gran impacto como el Hospital General de Medellín, además de hospitales locales en subregiones como Bajo Cauca, Urabá, Nordeste, Suroeste y Occidente.
Detrás de las cifras se esconde el drama diario de los usuarios. Afiliados denuncian barreras constantes: citas asignadas cuando las órdenes ya están vencidas, demoras de hasta dos años en cirugías que las clínicas aplazan por falta de recursos, y casos críticos como el de familias con menores en situación de discapacidad que llevan meses esperando visitas médicas, medicamentos e insumos básicos sin recibir ninguna respuesta.
"Que porque ya no tienen los recursos, que no sé qué... Entonces, ahora estamos aquí averiguando y nos dicen que tenemos que seguir esperando". La frustración y la incertidumbre marcan el drama de los usuarios que madrugan a reclamar atención médica y solo encuentran puertas cerradas y agendas agotadas, «no nos atienden ni le mandan los medicamentos», relata con indignación una ciudadana, tras intentar sin éxito agendar una cita para su familiar.
Mientras las deudas financieras se debaten entre los centros asistenciales y la directiva de la EPS, cientos de pacientes continúan a la deriva, esperando soluciones reales que les garanticen el derecho fundamental a la salud.