Las afectaciones por las fuertes lluvias en Antioquia siguen creciendo y el más reciente reporte muestra un desolador panorama para el sector agropecuario del departamento que ya lanzó las alertas correspondientes al Gobierno nacional. Las pérdidas más grandes están en los cultivos pues hay casi 16.400 hectáreas con daños irreparables.
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, está en el Urabá antioqueño en donde se refirió a la preocupante situación de San Juan de Urabá que tiene cerca del 50 % de sus cultivos bajo el agua, situación por la que los precios ya se empiezan a subir, por ejemplo a la Plaza Minorista de Medellín ha entrado 70% menos de banano y plátano, aumentando los precios de 800 a 2.200 pesos el kilo.
"También aquí, en San Juan, por ejemplo, que es un municipio que vive, básicamente, del cultivo de plátano, hay, de doce mil hectáreas que tiene, se estima que se le pudieron haber afectado más de 5.000", indicó.
Por su parte, hay que mencionar que el sector más afectado es el bananero, ya que sus cultivos cumplen más de 120 horas bajo el agua, afectando a la fecha 1.200 hectáreas de plátano según reconocieron desde la Asociación de Bananeros de Colombia.
La gravedad de la situación se ve plasmado en que en la subregión hay una marea alta de 95 centímetros que, sumada a los fuertes vientos, actúa como un tapón hidráulico que impide que los ríos desemboquen de manera rápida y eficiente en el mar. El presidente de Augura, Emerson Aguirre.
"La Asociación de Bananeros de Colombia, Augura, emite una alerta nacional ante la crítica situación por el fenómeno de la lluvia que se está presentando en la zona de Urabá. Hoy tenemos un censo de más de mil doscientas hectáreas afectadas, estamos hablando el riesgo de pérdida de más de mil doscientos empleos de manera directa", indicó.
Pero no solo son los cultivos, las reses también se están viendo gravemente damnificados en municipios como Arboletes, Necoclí, San Juan de Urabá, San Pedro de Urabá, Turbo, Carepa, Apartadó, El Bagre y Zaragoza en donde hay 48 veredas afectadas y cerca de 900 fincas totalmente inundadas por el agua.
Aunque ya el panorama es alarmante, las cifras preliminares entregadas por los ganaderos muestran que son 48.600 animales afectados, muchos de ellos en riesgo inminente de morir, siendo los municipios más golpeados Arboletes (13.475) y San Pedro de Urabá (12.241).