La empresa Logística Frontera Gold S.A.S. anunció la suspensión del 90 % de sus actividades en el municipio de Segovia, Nordeste de Antioquia, como consecuencia de los daños sufridos en su infraestructura durante los disturbios registrados el pasado fin de semana, tras un operativo de las autoridades contra la minería ilegal.
La decisión, según explicó la compañía mediante un comunicado, impacta directamente a cientos de familias que dependen de la actividad minera para su sustento. Entre los afectados se encuentran cerca de 800 mineros informales que desarrollan labores en la zona y que, de acuerdo con la empresa, varios de ellos hacen parte de programas nacionales de formalización impulsados por la Agencia Nacional de Minería.
Frontera Gold aseguró que el escenario actual es el resultado de un proceso de formalización que, a su juicio, no logró consolidar acuerdos entre las instituciones, las comunidades y los demás actores involucrados. La empresa manifestó que “la ausencia de avances concretos en los espacios de concertación y la falta de una articulación efectiva entre las entidades terminaron por desencadenar una crisis que hoy repercute en el empleo, la economía local y la estabilidad de numerosas familias”.
Ante este panorama, la compañía pidió al Gobierno nacional, al Ministerio de Minas y Energía, a la Agencia Nacional de Minería, a la Gobernación de Antioquia, a la Alcaldía de Segovia y a otros organismos de control para instalar una mesa de diálogo y concertación que permita construir soluciones sostenibles. El objetivo, señaló, es proteger las fuentes de empleo, fortalecer los procesos de formalización minera y brindar garantías tanto a las comunidades como a los trabajadores que dependen de esta actividad.
La suspensión de las operaciones se produce en medio de un clima de alta tensión en Segovia. Durante las protestas originadas por el operativo contra la minería ilegal con cuatro puntos de bloqueo y vehículos incinerados, murió una persona y otras dos resultaron heridas. Aunque el grupo ilegal lo ha desmentido públicamente, el secretario de Seguridad de Antioquia, Luis Martínez, reiteró que tras los desmanes estaría el Clan del Golfo.
"Eso es sin lugar a dudas es el Clan del Golfo. La mina ilegal que está ubicada en un sector que se llama El Silencio estaba siendo explotada por el mismo Clan del Golfo, que instrumentaliza a la juventud", aseguró.
Los recientes hechos violentos llevaron a las autoridades a decretar a comienzos de esta semana medidas extraordinarias de seguridad, entre ellas un toque de queda nocturno y la prohibición del parrillero en motocicleta, con el fin de recuperar el orden público en este municipio del Nordeste antioqueño.