Aumentan las víctimas y la indignación: Al menos seis mujeres más y hasta hombres estarían entre las víctimas de un reconocido urólogo señalado de violencia sexual contra sus pacientes en Medellín. Autoridades habilitaron una línea especial para recibir nuevas denuncias por el caso.
Luego de conocerse públicamente denuncias de presuntos tocamientos indebidos a sus pacientes por parte del urólogo Alberto Posada, la situación se ha agravado.
Y es que al menos otras seis mujeres y varios hombres que aún no se han vinculado de manera formal a la investigación penal, también manifestaron acciones extrañas por parte del profesional de la salud en medio de los procedimientos que realizaba en su consultorio privado en una reconocida clínica de Medellín
La cantidad de denuncias recibidas por las autoridades, que ya implica a por lo menos 26 mujeres, llevó a la administración distrital a habilitar una línea especial para seguir recopilando casos e información que a la vez permitan el avance en acciones judiciales contra el señalado victimario.
“Por la gravedad y la cantidad de los casos, hemos puesto una línea especial de atención para que todas las mujeres se sientan seguras y puedan recibir la atención necesaria para este caso. La línea es 321 467 70 71 donde podrán ser atendidas con nuestras especialistas psicológicas y judiciales, y de ahí remitidas a nuestro mecanismo de defensa técnica”, dijo la secretaria de las Mujeres de Medellín, Valeria Molina.
Algunas de las víctimas han relatado extraoficialmente que los tocamientos indebidos y de carácter sexual no solo habrían ocurrido durante procedimientos que requieran la sedación de los pacientes.
En otros donde no se recurrían a estas acciones y eran considerados mucho más “normales” o de “rutina”, algunas de las personas afectadas aseguran haber considerado una extralimitación en las conductas del profesional en medio de la consulta.
Ya por este tipo de acciones Posada había sido sancionado en el año 2013 por un periodo de seis meses. Al parecer las prácticas responden conductas sistemáticas por lo que afectados piden con celeridad justicia así como las autoridades denuncias oportunas por parte de quienes se hayan sentido agredidos por el urólogo.