En el barrio Álamos de Armenia, la Policía Nacional recuperó la imagen del Niño Jesús avaluada en 45 millones de pesos, que había sido robada de la parroquia Nuestra Señora de los Dolores en el barrio La América de Medellín. Sin embargo, su propietario original, el sacerdote Nevardo Cataño, manifestó que no desea recibir de vuelta la pieza tras confirmar que fue intervenida para sacarle moldes de reproducción comercial.
La escultura, elaborada hace cerca de 20 años por el maestro Alfonso Vieira, forma parte del conjunto artístico "La Profecía de Simeón" y pertenecía al oratorio privado del religioso. El 12 de septiembre, la obra fue prestada para una procesión religiosa en el templo, lugar donde personas desconocidas arrancaron la figura del Niño Jesús de las manos del anciano Simeón, causándole además daños en los dedos a la imagen principal.
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"Se hace la entrega de esta obra religiosa, una reliquia que la cual fue hurtada en Medellín en una iglesia. Después de una investigación realizada por nuestra policía judicial y en compañía de la Policía Judicial de Medellín, se logra establecer dónde se encontraba y se recuperó", manifestó la coronel Martha Liliana Garcia, subcomandante del departamento de Policía Quindío.
Tras el hurto, la pieza pasó por un anticuario en Envigado antes de ser vendida a un artesano en la ciudad de Armenia. De acuerdo con el religioso, fue en la capital del Quindío donde a la escultura le sacaron moldes para su multiplicación en el mercado.
Esta modificación provocó que la obra perdiera la exclusividad y originalidad por la que el sacerdote decidió declinar su devolución, cediéndola al integrante de la cofradía que adelantó las investigaciones tras el robo.
"Es una figura de un niño hecho con mucho amor y que yo tenía en mis preferencias. Pero qué pesar que haya sucedido esto y que estén involucradas personas que no respetan lo religioso, por eso esa exclusividad quiero que permanezca en la obra", afirmó el sacerdote Nevardo Cataño.
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Ante la pérdida de la exclusividad de la pieza original, el sacerdote solicitó formalmente al artista Alfonso Vieira el modelado de una nueva figura del Niño Jesús, con una expresión y postura distintas, para restaurar el valor artístico de la obra que regresará a su oratorio familiar en Medellín.