Manuscrito de 175 años de antigüedad será subastado en Bogotá: reunirá más de 350 piezas históricas
El manuscrito con 175 años de antigüedad, representa un fragmento clave de la memoria científica e intelectual del país.
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Este martes 20 de enero de 2025, Colombia volverá a ver una de sus piezas documentales más importantes, considerada parte vital de la historia nacional. El documento estuvo perdido durante más de siglo y medio y ahora será el centro de una subasta que despierta expectativa entre coleccionistas e historiadores.
Se trata de un manuscrito con 175 años de antigüedad que, más allá de su valor económico, representa un fragmento clave de la memoria científica e intelectual del país. Su reaparición ocurre en un momento en el que el debate sobre la preservación del patrimonio cobra cada vez mayor relevancia.
La pieza protagonista de la subasta es el manuscrito original del “Memorial de Caldas”, un texto autógrafo de Francisco José de Caldas, redactado el 30 de septiembre de 1808. El documento permaneció desaparecido desde 1848 y su hallazgo, en un archivo privado de la familia Pombo, ha sido calificado como un hecho excepcional para la historia de Colombia.
Según explicó Timothée de Saint Albin, director del Departamento de Libros, Documentos, Mapas y Grabados Antiguos de Bogotá Auctions, el manuscrito es “un testimonio excepcional de la visión de Caldas sobre la Expedición Botánica”, en el que expone observaciones, reclamos y preocupaciones frente al estado de conservación de las plantas recolectadas.
El “Memorial de Caldas” no llegará solo al martillo. La subasta, programada para hoy martes 20 de enero a las 7:00 p. m., incluye cerca de 380 lotes distribuidos en dos sesiones: una presencial con participación virtual y otra completamente en línea.
Entre las piezas más destacadas se encuentran:
Desde la casa de subastas señalaron que este manuscrito es la pieza más importante que se ha ofrecido en Colombia en una subasta pública. “Para nuestro equipo ha sido un honor recibir y estudiar un manuscrito de esta magnitud”, afirmó de Saint Albin, al resaltar su valor patrimonial más allá del mercado.
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La exposición de las piezas estuvo abierta al público en días previos y hoy culmina con una subasta que no solo mueve cifras, sino que vuelve a poner sobre la mesa la importancia de proteger y conocer los documentos que ayudaron a construir la historia del país.