Santa Marta se alista para un nuevo cacerolazo ciudadano.
Este viernes 9 de enero, a las 7:00 de la noche, habitantes de Bellavista, Playa Los Cocos y Rodadero Sur (Puerto Gaira) saldrán a sus balcones, terrazas y ventanas para hacer ruido durante diez minutos en rechazo al rebosamiento de aguas residuales que, según denuncian, se ha vuelto parte del paisaje en uno de los corredores turísticos y residenciales más importantes de la ciudad.
La jornada, bautizada por los propios vecinos como “Cacerolazo vecinal”, invita a usar ollas, tapas, pitos y cualquier objeto sonoro como símbolo del cansancio frente a una situación que califican de insostenible.
Más que una simple protesta, los residentes buscan visibilizar el impacto ambiental y sanitario que están dejando los desbordamientos en playas, andenes y vías de acceso.
Entre las principales exigencias de la comunidad está la implementación de soluciones inmediatas al rebosamiento de aguas residuales y la puesta en marcha de un sistema de alcantarillado funcional y seguro, capaz de soportar la carga actual de viviendas, edificios y establecimientos comerciales.
Los moradores también piden suspender nuevas licencias de construcción en zonas que consideran ya saturadas, hasta que exista infraestructura adecuada.
Otro de los puntos que reclaman es el acompañamiento institucional a las acciones legales que varios residentes han impulsado para proteger sus derechos a la salud, al ambiente sano y al uso digno del espacio público.
Aseguran que, pese a las constantes quejas, las respuestas han sido lentas y fragmentadas, mientras la contaminación y los malos olores avanzan sobre sectores frecuentados por turistas y samarios.
La convocatoria al cacerolazo refleja el creciente malestar ciudadano frente a la falta de soluciones estructurales y a la permisividad urbanística que, según los vecinos, ha profundizado el problema.
Esta noche, el ruido de las ollas buscará romper el silencio institucional y poner en el centro del debate una realidad que, para quienes viven allí, ya no se puede seguir normalizando.