Curramba, la palabra que pasó del ingenio periodístico a ser símbolo de la identidad de Barranquilla
Detrás de esa palabra estuvo el periodista barranquillero Juan Eugenio Cañavera, y hoy, décadas después, su legado encuentra continuidad en una nueva generación, liderada por su sobrina, la también periodista Daniela Castillo Cañavera.
Juan Eugenio Cañavera, su ex esposa María Luisa Landín y su sobrina, la también periodista Daniela Castillo Cañavera.
Antes de convertirse en un sello de Barranquilla, Curramba fue una solución periodística. Surgió de la necesidad de comunicar con claridad y de evitar confusiones en una época en la que las abreviaturas eran parte esencial del ejercicio informativo.
Detrás de esa palabra estuvo el periodista barranquillero Juan Eugenio Cañavera, y hoy, décadas después, su legado encuentra continuidad en una nueva generación que apuesta por contar esa historia más allá de las fronteras.
¿Quién era Juan Eugenio Cañavera?
Juan Eugenio Cañavera.
Suministrada.
Trabajó en medios escritos y radiales en tiempos en los que la precisión del lenguaje era determinante. En ese contexto, era frecuente la confusión entre Barranquilla y Barrancabermeja, ciudades cuyos nombres se abreviaban de forma similar en los sistemas telegráficos y periodísticos. Mientras Barrancabermeja se identificaba como Barranca, Barranquilla aparecía abreviada como Barranq.
Para evitar errores, el periodista recurrió a un recurso muy propio del habla barranquillera: invertir las palabras. Así, Barranq pasó a leerse como Qrramba, término que con el tiempo evolucionó a Curramba y terminó instalándose en el lenguaje cotidiano.
Lo que comenzó como una solución práctica se transformó en identidad. Curramba dejó de ser una abreviatura invertida para convertirse en una forma de nombrar a la ciudad y a su gente, cargada de sentido de pertenencia, orgullo y carácter caribe. Una palabra que hoy sigue viva en el habla popular y en la memoria colectiva.
Legado periodístico a través de su sobrina Daniela Castillo Cañavera
Daniela Castillo Cañavera.
Suministrada.
Ese legado periodístico marcó profundamente la historia profesional de su sobrina, Daniela Castillo Cañavera, una comunicadora social y periodista barranquillera, con más de 15 años de experiencia en el gremio, decidió desde muy joven seguir el camino del periodismo, convirtiéndose en la única integrante de la familia Cañavera que continuó esa vocación de manera profesional.
Su cercanía con Juan Eugenio Cañavera, hermano mayor de su abuelo, y las historias escuchadas desde la infancia, sembraron en ella la convicción de que las palabras tienen poder y que la narrativa construye identidad.
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A lo largo de su carrera, Daniela ha trabajado en importantes casas periodísticas y en el campo de la comunicación estratégica y las relaciones públicas, consolidando un perfil marcado por la narrativa, el análisis y la construcción de mensajes con impacto social. Su trayectoria le ha permitido entender el periodismo no solo como un ejercicio informativo, sino como una herramienta para preservar memoria, conectar comunidades y generar sentido colectivo.
Ella asegura que su propósito se mantiene intacto, cuando se decidió por continuar el legado periodístico de su tío y aseguró que su más grande anhelo es seguir contando historias que expliquen quiénes somos. En ese camino, ha asumido la tarea de documentar y proyectar el origen de "Curramba", no como un ejercicio nostálgico, sino como una apuesta cultural hacia el futuro.
Para reconstruir esa historia, Castillo ha recopilado información y testimonios colegas, amigos y familiares, entre ellos los relatos conservados por su prima Martha Aimée Cañavera, guardiana de múltiples anécdotas sobre la vida y obra de Juan Eugenio. Ese ejercicio de documentación busca darle rigor y contexto a una palabra que hoy muchos usan, pero pocos conocen en su origen.
Llevar el nombre de "Curramba" más allá de Barranquilla
Daniela Castillo Cañavera.
Suministrada.
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Daniela pretende reforzar, especialmente entre las nuevas generaciones, el valor del lenguaje, del dialecto y de la jerga como expresiones de identidad.
“Como barranquilleros, es importante apropiarnos de nuestras raíces, de nuestro dialecto y de nuestra idiosincrasia. Cuando conocemos el origen de las palabras que usamos, entendemos su valor y fortalecemos nuestra identidad”, señaló.
Desde la comunicación, los espacios culturales y el ejercicio permanente del periodismo, Daniela Castillo Cañavera, trabaja por extender ese legado y demostrar que una palabra nacida del ingenio periodístico puede seguir creciendo y dialogando con el mundo.
“Barranquilla es una ciudad hermosa , llena de tanta historia, y como barranquillera me siento orgullosa que parte de esa historia venga de mi familia”, expresó Daniela.
Finalmente, hay que decir que Curramba nació de una inversión de letras, pero se sostuvo gracias a una inversión emocional profunda en la ciudad y su gente. Hoy, esa historia continúa escribiéndose a través de nuevas voces que entienden que el periodismo, cuando se ejerce con conciencia y pasión, puede trascender generaciones y fronteras.