Fijan fecha de entrega de Gran Vía en Atlántico tras 3 años de retrasos e indagación de Contraloría
Para terminar se requieren obras complementarias, lo que representa inversiones adicionales estimadas entre 13.000 y 15.000 millones de pesos.
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Luego de un recorrido por las obras, el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, anunció este fin de semana que julio fue el mes escogido para la entrega de la Gran Vía, un corredor que abarca gran parte de la zona universitaria y residencial de Villa Campestre, en Puerto Colombia, y cuyos trabajos estaban programados para 18 meses y ya llevan 3 años.
El anuncio se da en medio de la indagación preliminar que fue abierta por la Contraloría en este proyecto, del que dicen que propició quiebra en negocios, embotellamiento de la movilidad y desmejora de la calidad de vida de la comunidad.
No obstante, el ingeniero de la Gobernación, Juan Pablo Deik, asoció los retrasos a la complejidad en la reubicación de redes hidráulicas y eléctricas, así como a los ajustes derivados del crecimiento urbanístico del sector.
“En materia hidráulica, la capacidad se cuadruplicará al pasar de tuberías de 12 a 24 pulgadas, mientras que se instalarán más de 40 ductos para fibra óptica en ambos costados, lo que consolida una infraestructura que integra movilidad, drenaje y conectividad digital”, apuntó.
El gobernador reconoció las afectaciones que ha generado la construcción en el sector residencial y educativo del corredor.
“Este es el conector principal de la 51B y el que va a manejar todo lo relacionado con las vertientes hidráulicas. Hemos estado aquí dialogando con la comunidad y con el equipo técnico para tomar decisiones conjuntas y garantizar que la obra cumpla con todas las características técnicas. Si todo sigue normal, a mitad de julio debe estar funcionando con tráfico por la parte superior e inferior”, afirmó el mandatario.
“Sabemos que una obra de esta magnitud no se hace sin impactar la tranquilidad y la movilidad de quienes viven aquí. Les pedimos excusas por las incomodidades, pero estamos convencidos de que, cuando terminemos, los beneficios serán evidentes para todos”, expresó.
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Representantes de la comunidad manifestaron expectativa frente a la fecha anunciada. Así lo expresó Camilo Manotas, vecino del sector. “Estamos viendo movimiento y esperamos que efectivamente se termine en julio. La primera unidad funcional ya demuestra el cambio y el progreso; cuando esta segunda fase esté lista, seguramente todo será gozo”, declaró.
Desde el componente técnico se explicó que la intervención incrementará en 50 % la capacidad vehicular y duplicará la capacidad peatonal. Además, incorporará cicloruta y renovación total de redes eléctricas bajo normativa vigente.
Para terminar esta también llamada Unidad Funcional 2, dice la Gobernación, se requieren obras complementarias como el puente entre la Universidad Libre y la Universidad San Martín y la glorieta hacia la Vía de la Prosperidad, lo que representa inversiones adicionales estimadas entre 13.000 y 15.000 millones de pesos.