La CAR frena urbanización en el río Bogotá por ilegalidad: ¿qué pasó con los residentes?
En la visita técnica se identificaron cinco construcciones de viviendas campestres no dispersas y un área destinada a uso comercial sin debida autorización.
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La CAR anunció que una urbanización fue sancionada y frenada por presunta ilegalidad. En el marco de los 56 años de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, a través de la Dirección Regional Almeidas y Guatavita, se realizó un operativo de seguimiento y control en la vereda Tilatá, en el municipio de Chocontá.
Lo que encontró la CAR encendió las alarmas. En la visita técnica se identificaron cinco construcciones de viviendas campestres no dispersas y un área destinada a uso comercial; sin embargo, el proyecto no cuenta con sistemas de tratamiento de aguas residuales.
Según explicó el director de la obra a la entidad, la idea es utilizar tanques como unidades de almacenamiento temporal, con disposición final mediante recolección y transporte en camión vactor hacia un sitio que inicialmente no está autorizado.
No obstante, el proyecto sería ilegal, ya que esta condición no es aplicable al estar dentro de la Reserva y no tratarse de viviendas rurales dispersas, únicas permitidas bajo la Resolución 138 de 2014.
Cabe recordar que la vivienda rural dispersa es la única unidad habitacional autorizada en suelo rural de manera aislada, asociada a las dinámicas del campo y que no hace parte de centros poblados rurales ni de parcelaciones distintas a la vivienda campestre.
El proyecto genera un alto riesgo de remoción de suelo al interior de la Reserva Forestal Protectora Productora Cuenca Alta del Río Bogotá, lo que incumple la Resolución 138 de 2014, especialmente el artículo 6, que señala: “Los municipios no podrán, a partir de la entrada en vigencia de la presente resolución, otorgar nuevas licencias de parcelación, ampliación y obra nueva, hasta tanto se determine el Plan de Manejo de la reserva forestal, las áreas, unidades mínimas de parcelación en suelo rural y las densidades para construcciones nuevas que mantengan el efecto protector de la reserva”.
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Por su parte, el director regional de Almeidas y Guatavita de la CAR, Camilo Poveda, señaló: “Recordamos a la ciudadanía que el número de viviendas estará asociado a la potencialidad y demanda de recursos naturales de la cuenca del área de influencia, con especial énfasis en el recurso hídrico, tanto en el abastecimiento como en la disposición final”.
De acuerdo con lo anterior, no se cumpliría la norma de densidad máxima por hectárea concertada, pues las cinco viviendas campestres están agrupadas en un área de alrededor de una hectárea.
De este modo, la autoridad ambiental reiteró su compromiso de velar por los recursos naturales e invitó a la comunidad a denunciar estas prácticas ilegales que perjudican las fuentes hídricas.