Tras los ataques terroristas registrados durante el último fin de semana en el departamento del Cauca, los cuales han sido calificados como actos de barbarie por la comunidad, diversos sectores sociales y pueblos indígenas se han movilizado en municipios como Popayán, Santander de Quilichao, El Pescador y Piendamón.
En entrevista con Mañanas BLU, Edwin Mauricio Capaz, coordinador de derechos humanos del CRIC, manifestó el rotundo rechazo de las comunidades a la violencia y enfatizó que "la guerra no es el camino".
Para Capaz, la situación actual representa una degradación humana profunda, donde los actores armados —específicamente el Frente Jaime Martínez y facciones asociadas a Iván Mordisco— han dejado de usar a la población civil como simple escudo para convertirla en "carne de cañón". El coordinador denunció que lo que vive el departamento es un "etnocidio en curso", con una intención clara de destruir no solo físicamente a las comunidades, sino también su cultura, autonomía y ejercicio de gobierno propio.
Las cifras presentadas por el observatorio de derechos humanos del CRIC son alarmantes: en los últimos años se ha registrado el asesinato de 19 sabedores ancestrales, 16 autoridades indígenas en ejercicio y 52 guardias indígenas. Además, se reporta el reclutamiento forzado de más de 832 niños y niñas en los últimos cuatro años.
Estas acciones son vistas como una retaliación de los grupos violentos frente a los ejercicios de control territorial y protección que realizan las comunidades desde sus planes de vida. A pesar del anuncio de un mayor despliegue militar en la zona, el CRIC cuestiona la efectividad de la Fuerza Pública, señalando posibles escenarios de omisión o connivencia. "Nos preguntamos qué pasa en el departamento en la medida que se anuncia más coacción militar, pero en términos de resultados la población sigue siendo afectada de manera sensible", afirmó Capaz.
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Respecto a la política de "paz total" del Gobierno nacional, el líder indígena reconoció que aún existen vacíos significativos en su implementación territorial. No obstante, reiteró que la determinación de los pueblos indígenas sigue siendo buscar la paz con firmeza como el único camino para detener el ciclo de violencia que ha afectado al Cauca durante décadas.
Preocupación por las garantías electorales
De cara a las próximas elecciones presidenciales, Capaz expresó su preocupación por la falta de garantías en las zonas rurales, donde existe un riesgo latente de constreñimiento armado. Hizo un llamado urgente al Estado colombiano para adelantar esfuerzos de protección que aseguren la libre determinación de las comunidades en las urnas.
"El departamento del Cauca ya ha aprendido muchísimo de la guerra y no queremos repetirlo", concluyó el coordinador, haciendo un llamado a sacar definitivamente a la población civil del conflicto armado y respetar de manera irrestricta el Derecho Internacional Humanitario.
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