En una eucaristía solemne realizada en la Catedral de la Sagrada Familia, monseñor Luis Augusto Campos Flórez tomó posesión canónica como nuevo arzobispo de la Arquidiócesis de Bucaramanga, marcando el inicio de una nueva etapa para la Iglesia católica en la región.
La ceremonia reunió a obispos, sacerdotes y fieles provenientes de distintas zonas del país, quienes acompañaron la llegada del nuevo jerarca, que venía desempeñándose como obispo de la Diócesis de Socorro y San Gil, donde desarrolló un trabajo pastoral enfocado en las comunidades.
Durante el acto, se destacó el compromiso del nuevo arzobispo con el fortalecimiento de la fe, la unidad y el acompañamiento social en una región que enfrenta importantes retos en materia social y comunitaria.
El gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, acompañó la posesión y resaltó la trayectoria del nuevo líder religioso. “Hoy acompañamos este evento, la posesión canónica de monseñor Luis Augusto Campos, con obispos y padres de diferentes partes de Colombia. Queremos agradecer todo su trabajo en las provincias y ahora le damos la bienvenida como arzobispo de Bucaramanga”, expresó.
Tomó posesión como arzobispo de Bucaramanga monseñor Luis Augusto Campos Flórez, quien llega desde la Diócesis de Socorro y San Gil. Asumió como nuevo líder de la Arquidiócesis de Bucaramanga, en medio de mensajes de unidad y fortalecimiento de la fe en la región.#VocesySonidos pic.twitter.com/26uGulphce
— Blu Santanderes (@BLUSantanderes) April 19, 2026
Con esta designación, la Iglesia en Bucaramanga inicia un nuevo liderazgo pastoral que buscará consolidar procesos de cercanía con las comunidades y fortalecer el papel de la Iglesia en el desarrollo social del nororiente colombiano.
La llegada de monseñor Campos representa, además, una apuesta por continuar el trabajo eclesial en el territorio, promoviendo espacios de diálogo, reconciliación y acompañamiento espiritual para las familias santandereanas.
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Monseñor Luis Augusto Campos Flórez cuenta con una amplia trayectoria dentro de la Iglesia católica, marcada por su formación académica y su experiencia pastoral en diferentes regiones del país.
Fue ordenado sacerdote tras realizar estudios en filosofía y teología, y posteriormente amplió su formación en el exterior, lo que le permitió asumir responsabilidades de liderazgo dentro de la estructura eclesiástica.
Antes de su llegada a la Arquidiócesis de Bucaramanga, se desempeñó como obispo de la Diócesis de Socorro y San Gil, donde tuvo un papel activo en el acompañamiento a comunidades de las provincias de Guanentá, Comunera y Vélez.
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Durante su gestión impulsó procesos pastorales enfocados en la cercanía con la gente, el fortalecimiento de la fe y el trabajo social en territorios rurales, consolidando una presencia activa de la Iglesia en estas zonas del departamento.