La temporada seca y los efectos del fenómeno de El Niño ya comienzan a generar dificultades en el suministro de agua en varios municipios de Santander.
Al menos cinco municipios enfrentan restricciones o racionamientos del servicio, debido a la disminución de los caudales en las fuentes que abastecen sus acueductos.
Entre los municipios afectados se encuentran Málaga, Capitanejo, Socorro, Zapatoca y Vélez, donde las autoridades y empresas prestadoras han pedido a los habitantes hacer un uso racional del recurso y evitar cualquier desperdicio.
La situación está relacionada con la reducción del caudal que llega desde las bocatomas que abastecen a estas poblaciones, una condición que podría mantenerse mientras persistan las altas temperaturas y la temporada seca.
Ante la disminución de la disponibilidad del recurso, las autoridades han pedido a los ciudadanos priorizar el agua para las necesidades esenciales y adoptar medidas de ahorro en los hogares.
Eduard Sánchez, director de la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander, hizo un llamado a las comunidades a cuidar el recurso hídrico “Cada gota cuenta, cuidar el agua es responsabilidad de todos, por esta razón, incluso con carrotanques se está garantizando el suministro del preciado líquido, pero hacemos un llamado a utilizarlo con responsabilidad”, señaló el funcionario.
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En Málaga, las condiciones de las fuentes de abastecimiento han obligado a reforzar el llamado al consumo responsable.
En Capitanejo, también se advierte sobre la reducción de los caudales que llegan a las bocatomas, mientras se pide a la comunidad evitar usos innecesarios del agua.
En Socorro, los habitantes han enfrentado restricciones en el servicio y el suministro se ha organizado en determinados horarios ante las dificultades para mantener las condiciones normales de abastecimiento.
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En Zapatoca, la disminución de los caudales también genera preocupación frente a la disponibilidad del recurso durante la temporada seca.
Y en Vélez, las autoridades mantienen el llamado a reducir el consumo y evitar el desperdicio mientras se monitorean las condiciones de las fuentes que abastecen al municipio.
Las autoridades mantienen seguimiento a los niveles y caudales de las fuentes de abastecimiento para determinar si es necesario adoptar nuevas medidas.
Acciones como cerrar las llaves cuando no se utilizan, reparar fugas y evitar el lavado innecesario de vehículos o zonas exteriores pueden ayudar a reducir el consumo.
La preocupación aumenta porque, si las condiciones secas continúan y los caudales siguen disminuyendo, las restricciones podrían extenderse a más municipios de Santander.