La intensa ola de calor que golpea a Santander mantiene encendidas las alertas de las autoridades por el riesgo de nuevos incendios forestales y el deterioro de las fuentes de agua, una situación que afecta con mayor fuerza a las comunidades rurales, veredas y corregimientos.
Los municipios de Gámbita, Coromoro, Palmar, Suratá, Vetas y Barrancabermeja permanecen bajo seguimiento ante las condiciones de altas temperaturas y sequía que favorecen la propagación de incendios. En varias zonas del departamento, los organismos de socorro mantienen vigilancia y llaman a la comunidad a evitar cualquier acción que pueda generar fuego.
La emergencia también se refleja en el abastecimiento de agua. Cuatro municipios de Santander han declarado la calamidad pública, mientras que otros 13 mantienen medidas de racionamiento debido a la reducción de los niveles de sus fuentes de abastecimiento.
El impacto es especialmente fuerte en veredas y corregimientos, donde algunas comunidades enfrentan mayores dificultades para acceder al recurso, varios municipios tienen racionamiento de 12 horas mientras en otros pasan días sin agua.
La disminución de los caudales también preocupa a las autoridades en sectores del departamento hay fuentes hídricas que presentan niveles críticos cómo los ríos Magdalena, Chicamocha, Fonce y Opón. De acuerdo con los reportes, varios de ellos registran caudales por debajo de los 90 centímetros y a los puntos de interconexión como quebradas no les llega agua.
Ante este panorama, las autoridades reiteraron el llamado a hacer un uso eficiente del preciado líquido, evitar el desperdicio y reportar cualquier situación que pueda poner en riesgo las fuentes hídricas o generar incendios forestales.
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También se recomienda desconectar los electrodomésticos y equipos que no estén en uso, incluso durante las horas de la noche, como parte de las medidas para optimizar el consumo de los servicios públicos en medio de las actuales condiciones climáticas.
La preocupación aumenta mientras persisten las altas temperaturas y la escasez de lluvias, las autoridades mantienen el monitoreo en los municipios con mayor afectación y piden a las comunidades extremar las medidas de prevención para evitar que la emergencia por falta de agua termine acompañada de una nueva ola de incendios forestales.