La vida de Jhon Anderson y Jordan Colmenares Vargas, de 39 y 32 años, depende de cuidados permanentes. Los dos hermanos padecen distrofia muscular de Duchenne, una enfermedad genética que provoca el deterioro progresivo de los músculos y que, en su caso, les ha generado una condición de alta dependencia. Sin embargo, desde enero de este año, según denuncia su familia, dejaron de recibir terapias y medicamentos que necesitan para su atención diaria.
Su madre, Ruth Vargas Díaz, asegura que ambos requieren terapias físicas, respiratorias y de fonoaudiología, además de medicamentos y otros procedimientos indispensables para su cuidado. La falta de estos servicios mantiene en alerta a la familia, que teme por el deterioro de su salud.
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“Yo veo que esto es un atentado contra mis hijos. Ellos tienen que hacerse todos los días las terapias físicas, respiratorias, fonoaudiología. Son cuadripléjicos; hay que bañarlos, hacerles todas las aspiraciones y darles los medicamentos”, relató Ruth, quien se encarga de acompañarlos en medio de las dificultades para garantizar su atención.
Ante la suspensión de los servicios, la familia ha acudido a diferentes instancias para exigir que Nueva EPS restablezca los tratamientos. Han presentado derechos de petición y una acción de tutela, además de buscar la intervención de las autoridades judiciales y de los organismos de protección de derechos.
Según sus familiares, dos juzgados han emitido 11 incidentes de desacato, con medidas que incluyen multas y órdenes de arresto, sin que hasta el momento se haya logrado restablecer la atención que reclaman.
Jaime Colmenares, padre de los dos hermanos, cuestionó que las decisiones judiciales no hayan conseguido una respuesta efectiva por parte de la entidad de salud.
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“¿Quién puede obligar a la Nueva EPS a cumplir? Porque nos vemos de verdad desamparados. Mire que jueces, Procuraduría, , Defensoría del Pueblo, todos los estamentos judiciales, a todos hemos acudido y nadie ha hecho absolutamente nada por obligar a la EPS a cumplir”, manifestó.
La preocupación también se refleja en el llamado que hace Jordan Colmenares, quien pidió la intervención del presidente de la República Abelardo De La Espriella para encontrar una solución a la situación que atraviesa junto con su hermano.
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“Hemos acudido a todas las entidades y ya no hay más ayuda. Entonces, la única ayuda que necesitamos ahora es la del presidente. Yo sé que si él hace un arreglo o algo, se puede solucionar”, expresó.
Para esta familia, cada día sin los tratamientos representa una nueva preocupación por la salud y la calidad de vida de los dos hermanos. Su madre insiste en que, más allá de las acciones legales que ha emprendido, necesitan una respuesta que se traduzca en atención médica efectiva.
“Yo les pido que se muevan, que miren la parte humana. Jurídicamente no me he quedado quieta, me han ayudado muchísimo, pero mis hijos están en riesgo y han estado al borde de la muerte. Apelo al corazón de la gente y pido que se haga justicia”, manifestó Ruth Vargas.
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Mientras continúan buscando una solución, los familiares esperan que Nueva EPS responda por los servicios médicos y las terapias. Su petición es que se garantice la atención que requieren Jhon Anderson y Jordan para afrontar una enfermedad que demanda cuidados continuos y especializados.