Las autoridades de Santander se encuentran en máxima alerta tras la incautación de 600 barras de explosivo Indugel Plus, equivalentes a 150 kilogramos, que eran transportadas en un vehículo particular y que, al parecer, tenían como destino el área metropolitana de Bucaramanga.
El hallazgo se produjo en un puesto de control de la Policía de Tránsito en el kilómetro 61+800 de la vía Río Ermitaño – La Lizama, en el sector de Puerto Araujo, jurisdicción del municipio de Cimitarra, donde uniformados inspeccionaron un automóvil Hyundai de placas BSM-157 en el que eran movilizados los explosivos ocultos en costales.
El vehículo era conducido por dos ciudadanos santandereanos identificados como Camilo Andrés Pinzón Sandoval, oriundo de Girón, y Óscar Isidro Jaimes Gómez, de Bucaramanga, quienes habían iniciado su recorrido en el municipio de Segovia, Antioquia. Ambos fueron capturados en flagrancia y deberán responder por el delito de fabricación, tráfico y porte de armas, municiones de uso restringido o explosivos.
El secretario del Interior de Santander, Óscar Hernández, destacó la importancia del operativo y aseguró que el cargamento tenía como destino el área metropolitana de Bucaramanga, situación que mantiene en alerta a las autoridades departamentales.
"Nos lleva a estar alerta, a estar unidos y a mantener un canal vital de comunicación entre nuestras Fuerzas Militares, los componentes de investigación y la comunidad para garantizar un Santander seguro", afirmó el funcionario.
La preocupación aumenta debido a que este tipo de explosivos es utilizado habitualmente en actividades de minería ilegal y su transporte requiere estrictos controles y permisos especiales, y según las invetsigaciones llegaría al parque Centenario de Bucaramanga.
Además, el hallazgo se registra pocos días después de que las autoridades encontraran material explosivo alusivo al ELN en el municipio de Tona, lo que ha llevado a reforzar las labores de inteligencia y prevención en el departamento.
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Aunque por ahora no se ha establecido el propósito con el que serían utilizados los explosivos, las autoridades adelantan las investigaciones para determinar quiénes serían los responsables de recibir el material y si este tendría relación con alguna actividad ilegal.
La Policía también incautó el vehículo utilizado para el transporte del explosivo y un teléfono celular que será clave dentro del proceso investigativo que adelanta la Fiscalía.
Finalmente, desde la Gobernación de Santander hicieron un llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier situación sospechosa y fortalecer la articulación con las autoridades, con el fin de prevenir hechos que puedan poner en riesgo la seguridad del departamento.