La indignación crece entre médicos y científicos tras la muerte de Kevin, un niño de siete años con hemofilia, cuyo caso se convirtió en símbolo de las fallas del sistema de salud. Este miércoles 18 de febrero de 2026, en entrevista con Mañanas Blu, Agamenón Quintero, presidente de la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, lanzó una crítica directa al manejo oficial de la situación.
“Es intolerable, es indignante total lo que pasó con este niño”, afirmó Quintero, al cuestionar la narrativa del Gobierno frente a un caso que, según dijo, pudo evitarse con un tratamiento oportuno. Para el dirigente gremial, el episodio refleja una falta de sensibilidad y rigor científico frente a enfermedades raras y de alto costo.
“Con la sola profilaxis, el niño podía tener una vida normal”
Durante la entrevista, Quintero explicó que la hemofilia, aunque es una enfermedad crónica, permite una vida plena si se garantiza el medicamento adecuado. “Solamente con la profilaxis es una enfermedad que no tiene por qué pasarle nada al niño y seguir su proyecto de vida normal”, señaló.
El médico rechazó de manera tajante la versión que atribuyó el deterioro del menor a un accidente en bicicleta. “Eso es absurdo. No es posible tratar de imponerle esa narrativa a una comunidad que sí sabe”, dijo, al insistir en que la falta de acceso al medicamento fue determinante.
Desde las sociedades científicas, advirtió que no se trata de un caso aislado. De acuerdo con datos de la Asociación Colombiana de Hematoncología Adulto y Pediátrica, en Colombia hay cerca de 6.000 personas diagnosticadas con coagulopatías, de las cuales al menos 3.200 tienen hemofilia, incluidos cientos de niños.
Críticas por la divulgación de la historia clínica
Quintero también cuestionó la divulgación pública de la historia clínica de Kevin, mencionada por el presidente Gustavo Petro. A su juicio, esa acción vulnera la ley. “La historia clínica es del paciente. Eso viola totalmente la norma”, afirmó.
El presidente de la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas advirtió que este tipo de episodios profundizan la desconfianza en el sistema. “Aquí no pasa nada, pueden hacer lo que quieran y nadie responde”, sostuvo.
Finalmente, hizo un llamado a que el debate se dé con evidencia médica y respeto por los pacientes. “Esto no es ideología, es ciencia, es medicina y es la vida de los niños”, concluyó.