Muere una enfermera tras un mes contagiada por el virus Nipah
El fallecimiento de una enfermera de 25 años enciende las alarmas sanitarias, aunque las autoridades descartan por ahora un brote masivo tras realizar pruebas de contacto.
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La vigilancia epidemiológica en el este de la India ha dado un giro crítico. Tras permanecer un mes en estado de extrema gravedad, una enfermera de 25 años ha fallecido en el estado de Bengala Occidental debido a complicaciones derivadas del virus Nipah (NiV). Este deceso marca un hito preocupante en la salud pública local, al ser considerada la primera muerte vinculada a este patógeno en la historia reciente de dicha región.
La sanitaria se encontraba bajo cuidados intensivos desde mediados de enero en un hospital privado de la localidad de Barasat, centro médico donde también desempeñaba sus funciones profesionales. Según fuentes del Ministerio de Salud citadas por la cadena India Today, el cuadro clínico de la paciente se vio severamente comprometido por la infección, lo que derivó en un fallo multiorgánico.
"Aunque la muerte no puede atribuirse enteramente al virus, la infección desencadenó complicaciones que llevaron a su deterioro", aclaró la fuente oficial, subrayando la agresividad con la que el patógeno actúa sobre el sistema inmunológico y respiratorio.
El caso de la enfermera no fue aislado. En el mismo periodo de enero, otro compañero de profesión dio positivo por el virus. Afortunadamente, este segundo paciente logró responder favorablemente al tratamiento y recibió el alta médica la semana pasada.
Ante el riesgo de una propagación comunitaria, las autoridades sanitarias activaron de inmediato los protocolos de bioseguridad. Se procedió al aislamiento y monitoreo de más de 120 personas que mantuvieron contacto directo con los sanitarios infectados. No obstante, los resultados de las pruebas diagnósticas han arrojado un respiro a la población: todos los test realizados hasta la fecha han dado negativo, lo que sugiere que la transmisión no se ha extendido fuera del foco inicial.
El virus Nipah es una enfermedad zoonótica (transmitida de animales a humanos) que figura en la lista de patógenos con potencial epidémico de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sus huéspedes naturales son los murciélagos fruteros (Pteropodidae) y su sintomatología es especialmente severa, pudiendo causar desde problemas respiratorios agudos hasta una encefalitis mortal.
La situación en la India guarda una estrecha relación geográfica con los brotes recurrentes en el vecino Bangladés. De hecho, la OMS confirmó el pasado 6 de febrero otra víctima mortal en territorio bangladesí. En ese país, los contagios suelen estar vinculados al consumo de savia de palmera contaminada por las secreciones de los murciélagos.
A pesar de la gravedad del fallecimiento, el Ministerio de Salud de la India ha mantenido una postura de cautela y control. Desde diciembre de 2025, solo se han notificado oficialmente estos dos casos en Bengala Occidental. Las autoridades han desestimado, por el momento, el peligro de un brote a gran escala, instando a la población a mantener la calma y a seguir las recomendaciones de higiene básicas.
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La comunidad científica sigue de cerca estos eventos, ya que el Nipah no cuenta actualmente con una vacuna ni tratamiento específico, dejando la atención de soporte como la única vía de supervivencia para los afectados.