Con María Mercedes Sánchez, Colombia presente en Comparaisons 2026
omparaisons, fundado en 1954, se ha consolidado como un salón organizado por artistas para el público, sin intermediación de galerías.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Del 12 al 15 de febrero de 2026, el emblemático Grand Palais de París será escenario del Salon Comparaisons 2026, uno de los encuentros de arte contemporáneo más relevantes de Europa, que este año celebra 60 años de historia. En esta edición, la artista colombiana María Mercedes Sánchez representará al país dentro del grupo de América Latina, uno de los 38 colectivos internacionales que mostrarán las tendencias actuales del arte, reunidos por afinidades estéticas, culturales y conceptuales.
Comparaisons, fundado en 1954, se ha consolidado como un salón organizado por artistas para el público, sin intermediación de galerías, fiel a la idea del arte como “pluralidad viva y diálogo permanente”. En palabras de Y. Neuville, presidente del salón, “en un mundo donde el valor artístico se evalúa con demasiada frecuencia en función del mercado y las redes sociales, nuestra responsabilidad es afirmar el propósito fundamental del arte: su capacidad de cuestionar, conmover, unir y ampliar horizontes”. La exposición, añadió, “perpetúa una tradición de altos estándares, libertad y tolerancia”.
María Mercedes Sánchez, artista visual residente en Bogotá, presentará las obras “La Virgen de la arepa”, “Llámame” y “Amour Pur”, piezas que integran collages, ensambles y estructuras luminosas con elementos kitsch, populares y devocionales. Su propuesta se centra en la creación de altares contemporáneos donde la luz —neón y LED— funciona como recurso simbólico.
“Mis obras funcionan como sigilos de luz: imágenes afectivas que activan una espiritualidad cotidiana, íntima y sin dogma”, explica la artista. Desde el latín sigillum, pequeño sello, el concepto alude a un signo cargado de intención: “La luz actúa como ese sello: no decora, consagra”.
En su trabajo, la iconografía religiosa —como la Virgen María o el Divino Niño— se entrelaza con objetos cotidianos. “Mi obra habla de nuestra identidad cultural más allá de lo religioso. Creo que los espectadores pueden recibirla con alegría al sentirse identificados con ella. Además habla de esperanza y de fe”, afirma Sánchez.