El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Educación, actualizó los lineamientos del Programa de Alimentos Escolar (PAE) con el fin de mejorar la cobertura, la calidad de los alimentos y el control del servicio, esto por medio de la renovación y también de la unificación de sus reglas, y reemplazando resoluciones anteriores para dejar un marco claro de operación.
Uno de los primeros ajustes es que se amplía el enfoque del programa, incluyendo los derechos humanos, el género, el cuidado de los menores, los territorios, la pedagogía y enfoques diferenciales como los étnicos, los rurales o si hay discapacidades.
Además, también hacen un refuerzo para garantizar la atención a la totalidad de estudiantes de la primera infancia de manera obligatoria. También le hacen un ajuste al aporte nutricional, dependiendo de cuántas horas estudien: si estudian seis horas, debe ser del 50 %, y si estudian ocho horas, debe ser del 70 %.
Al mismo tiempo, implementa un nuevo orden de priorización en la atención. Primero se debe atender a los estudiantes de la primera infancia; luego, a los rurales, a los étnicos, a los que han sido víctimas del conflicto y a los que presentan discapacidades. Asimismo, también buscan que se disminuya el consumo de comida industrializada, fijando una meta de que desaparezca dicho tipo de comida para el 2030.
También, el PAE se extenderá a algunos recesos escolares mediante canastas alimentarias en casa; se refuerza la compra a productores locales y se mejoran las condiciones laborales de las manipuladoras de alimentos, prohibiendo el voluntariado.