Las cuentas pendientes del Gobierno en Buenaventura
José Luis Ramírez, líder social, habla en El Radar sobre la difícil situación que atraviesa Buenaventura y que ha llevado a sus habitantes a convocar protestas y paro cívico.
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Hace algunos años en un paro anterior en Buenaventura, el hoy ministro de las TIC, David Luna, dijo que luego de la intervención que anunciaba el Gobierno en ese momento el puerto sería como Barcelona.
Para algunos la frase no solamente fue ofensiva, sino que hoy ni siquiera un ápice de esa promesa se ha convertido en realidad.
Hoy Buenaventura sigue sumida en el abandono, no tiene agua potable las 24 horas, hospital de tercer nivel, ni seguridad garantizada, además de vivir en medio del flagelo diario del narcotráfico en sus calles.
José Luis Ramírez, líder social del puerto, cuenta en El Radar algunos detalles de la difícil situación que atraviesa Buenaventura, empezando porque “es una problemática de olvido estatal de hace muchos años”.
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“El Gobierno en 1998 se hizo un paro cívico en que se desarrolló un plano Conpes y quedó empolvado, no se ejecutó hasta el 2014 que se hizo la marcha del 19 de abril exigiendo unas garantías”, explica el líder social, para quien uno de los principales problemas es la falta de un hospital a la altura de la población.
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Añade que “a partir de entonces el Gobierno hizo una serie de promesas que hoy, después de tres años, no están cumplidas, entre eso el tema de que no hay hospital, el que había de segundo nivel fue cerrado y no contamos todavía con agua potable”.
Respecto al cierre del hospital Ramírez contó que cuando “estaba en una crisis financiera, no podía reestructurarse, un aparentemente tema de corrupción, lo que se decide es que a partir de la ley de Distrito el hospital pasó a manos no del departamento sino del distrito, y nace el hospital Luis Ablanque de La Plata, de nivel uno”, lo que significa que los pacientes que lleguen en grave estado de salud no pueden ser atendidos allí, pues deben ser remitidos a la ciudad de Cali. “La gente del pacífico se muere porque no tenemos hospital”, señaló.
“No es posible que a una población de casi 400.000 habitantes el Gobierno ahora esté planteando un hospital de segundo nivel si estamos para uno de tercer nivel”, añadió Ramírez.