Constructoras no han determinado cuánto subirá la vivienda: Camacol a señalamientos de Petro
El presidente Gustavo Petro está acusando a las constructoras de estafar a sus clientes y pidió al Ministerio de Vivienda dejar de girar subsidios. Todo por cuenta del impacto del alza del salario mínimo en el precio máximo de la vivienda.
El aumento del salario mínimo en un 23.7% para 2026 llevó a un fuerte enfrentamiento entre el presidente Gustavo Petro y las constructoras de vivienda debido al impacto que esta decisión puede tener en los compradores de vivienda nueva de interés social.
En Colombia el precio máximo de la vivienda VIS y VIP no está fijado en pesos sino en salarios mínimos. Eso quiere decir que el aumento decretado por el Gobierno implica que una vivienda de interés social en una ciudad como Bogotá hoy puede llegar a los 262 millones de pesos, unos 49 millones más que el año pasado.
Viviendas de Interés Social referencia
Foto: Alcaldía de Bogotá
El gran problema es que miles de compradores han firmado promesas de compraventa que tienen precios en salarios mínimos y se verían afectados por el aumento. La situación es tan compleja que el propio ministro de hacienda, Germán Ávila, reconoció que el gobierno no puede meterse en esos contratos y simplemente le pidió a las constructoras que fueran 'razonables'.
Sin embargo, el presidente Gustavo Petro subió el tono contra las empresas del sector constructor y ordenó al Ministerio de Vivienda dejar de girar los subsidios a esas quienes, según él, están estafando a los clientes.
"Esa es una estafa delictiva y le solicito a la superintendencia de vigilancia realizar las investigaciones y sanciones respectivas", dijo el presidente en su cuenta de X.
Camacol le respondió al presidente en esa misma red social explicando que el aumento del tope es consecuencia de la decisión del gobierno y no de una decisión de las constructoras, que fueron tomadas por sorpresa con la medida.
Viviendas en Colombia.
Foto: Ministerio de Vivienda.
"Desde el gremio constructor no se han definido incrementos de precios. El aumento del salario mínimo tomó por sorpresa a toda la economía y se suma a un contexto ya crítico, en el que más de 24.000 familias desistieron de adquirir vivienda en 2025 tras la cancelación del programa #MiCasaYa. En este escenario, nuestra prioridad no es la confrontación política, sino acompañar a los compradores para que puedan acceder a vivienda propia y proteger la viabilidad del sector, incluso en medio de la incertidumbre creada por sus decisiones de política pública", dijo Camacol.
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Camacol no hizo referencia a qué pasará con aquellos clientes que ya tienen promesas de compra firmadas.