En su reflexión dominical, el pastor César Castellanos enseña que muchas personas viven mostrando una fachada, mientras por dentro están quebrantadas y sin esperanza, pero Dios desea restaurar nuestra verdadera identidad a través de la sangre de Jesús. Recordó que fuimos creados “a imagen de Dios” (Génesis 1:27) y que esa imagen debe ser protegida espiritualmente con “el yelmo de la salvación” (Efesios 6:17). Castellanos explicó que el sacrificio de Cristo, incluso cuando “le arrancaron la barba” (Isaías 50:6), simboliza cómo Él restauró nuestra dignidad, rostro e identidad delante del Padre.
El pastor también destacó que la vida cristiana no se limita a asistir a la iglesia, sino a vivir una transformación profunda que se expresa en fruto, crecimiento y discipulado. Citó a Pablo cuando dijo: “Lo que has oído de mí… encárgalo a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros” (2 Timoteo 2:2), y afirmó que “ser cristiano va más allá de congregarse; es centrado en discipular”. Para él, la bendición de Dios implica expansión, autoridad e influencia, nacidas de una vida renovada por Cristo.
Finalmente, Castellanos abordó el poder destructivo de la culpa en el alma humana y cómo esta puede llevar a la desesperación, recordando que “ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús” (Romanos 8:1).
Escuche la reflexión completa aquí: