Actualizado: 8 de mar, 2017
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Hoy 8 de Marzo el mundo conmemora el Día Internacional de la Mujer, fecha que sirve para hacer público reconocimiento a quienes desde distintos escenarios y con diversos roles buscan una sociedad más igualitaria y mucho más incluyente. La tarea no ha sido fácil. Son alarmantes las cifras que a diario muestran los casos de mujeres abusadas, maltratadas y asesinadas, sin que nada ni nadie imponga el castigo que merecen sus abusadores o asesinos. Cuando se trata de castigarlos, la Justicia -casi siempre- toma partido por los victimarios, cuya conducta criminal es no sólo justificada, sino perdonada. Ni el castigo social -que implica el rechazo de los criminales por parte de su entorno familiar o laboral- reciben quienes atentan contra la integridad física o psicológica de sus esposas, amigas o compañeras permanentes. En nuestra Región Caribe -por desgracia- los feminicidios son pan de cada día. Pero la lucha por la igualdad y por una mayor inclusión en la sociedad también se hace extensiva a derribar aquellos muros que perpetúan modelos de mujeres que están siendo revaluados en varios países del mundo, como el de la mujer objeto, cuya valoración pasa única y exclusivamente por su utilidad mercantilista. Derribar esos muros ha sido tanto o más difícil que alcanzar un reconocimiento laboral acorde a la preparación profesional o académica. No hay, pues, muchos motivos para celebrar hoy en el Día Internacional de la Mujer. Hay sí muchas razones para seguir construyendo -sin claudicar- una sociedad más igualitaria y menos excluyente. Una sociedad en la que los Derechos y los Deberes no sean cuestión de género. Esa debería ser la única razón para conmemorar hoy el Día Internacional de la Mujer. Y aunque es mucho el camino recorrido, los hechos demuestran todos los días que es mucho lo que falta por recorrer.