Isabella Vernaza, víctima del secuestro masivo en Cali de la iglesia La María en el año 1999 a manos del ELN, señaló que es un logro que después de tanto tiempo el gobierno y ese grupo guerrillero se sienten a hablar de paz, sin embargo, dice que le preocupa que no paren los secuestros. (Lea también: Estados Unidos destacó los esfuerzos de paz tras instalación de mesa con el ELN).
“Detrás del secuestro viene un daño enorme a la familia y a la sociedad en general, ojalá este sea el punto de entrar definitivamente a erradicar el secuestro”, sostuvo.
Desde Cali, Vernaza pidió a las partes abrir un espacio para las víctimas con el fin de comenzar el reconocimiento de responsabilidades y el proceso de perdón. “Muy importante que los victimarios, en este caso el ELN, reconozcan el daño que han hecho, pienso que cuando se cumplen esas condiciones, las víctimas llegamos a lo que mucha gente llama el perdón”, manifestó.
Aseguró que tal como pasó con las FARC, muchas víctimas del ELN están dispuestas a encontrarse cara a cara con sus victimarios para aportar al proceso de paz.