Más de 5 % aumentarán matrículas escolares y universitarias por incremento de salario mínimo
El aumento se da por el alza del 23 % del salario mínimo, que se traduce en menor demanda y aplazamiento de estudios.
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Por medio de un comunicado, la Fundación Universitaria Los Libertadores advirtió que, debido al alza del salario mínimo, que se estableció en 1.750.905 pesos, el sector educativo del país enfrenta desafíos significativos que están afectando tanto a instituciones como a estudiantes y a sus familias.
“El primer impacto está en la falta de sincronía entre el aumento del salario mínimo y la definición del valor de las matrículas, que se calcula con base en el IPC y debe reportarse con anticipación al Ministerio de Educación. En las instituciones educativas estos costos no pueden trasladarse al usuario final, por lo que deben ser asumidos internamente”, explicó Ángela María Merchán Basabe, rectora de la Fundación Universitaria Los Libertadores.
Los costos operativos de las instituciones educativas se ven presionados por la subida salarial; deben tener en cuenta los contratos de servicios tercerizados y las cargas prestacionales. Además, en el caso de las universidades, los aportes sociales se incrementan, impactando en el valor de las matrículas y en la sostenibilidad de las instituciones.
Según el comunicado, expertos en economía y educación aseguran que el aumento sostenido en estos costos podría mantener la inflación del sector educativo entre el 6,5 % y el 7,5 %. Más allá de los porcentajes, el verdadero riesgo es que más jóvenes vean interrumpido su proyecto de vida por razones económicas.
Es importante recordar que, en Colombia, acceder a la educación superior sigue siendo un privilegio del centro urbano. Según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida del Dane (2024), solo el 36 % de los jóvenes entre 17 y 21 años cursa estudios superiores. En las capitales, la cobertura alcanza el 42,6 %, pero en el campo apenas llega al 16,3 %. En departamentos como Vichada, Vaupés y Guainía, menos del 8 % de los jóvenes logra ingresar a la universidad. Esto demuestra que el acceso ya es desigual y que un aumento en los costos puede profundizar esa diferencia.