En medio de una creciente controversia entre el Gobierno nacional y la junta directiva del Banco de la República, el exgerente de la entidad, Juan José Echavarría, ofreció una detallada explicación sobre el alcance de la crisis institucional y sus implicaciones económicas para el país.
Durante una entrevista concedida este domingo de Pascua a Sala de Prensa, el economista abordó temas clave como la independencia del banco central, la inflación y el papel del ministro de Hacienda dentro de la junta.
Uno de los puntos más sensibles del debate gira en torno a la posibilidad de que la junta sesione sin la presencia del ministro de Hacienda. Echavarría fue enfático al señalar que, según el concepto jurídico del banco, esto no es posible: “No se puede sesionar sin la presencia del ministro”, afirmó, añadiendo que la ausencia reiterada podría incluso derivar en sanciones disciplinarias. Este escenario, advirtió, abriría un “limbo jurídico gigantesco” que pondría en riesgo la estabilidad institucional.
Más allá del aspecto legal, el economista hizo un llamado a la prudencia política. “Yo espero que todos nos calmemos, que el ministro respire hondo y que vuelva a la Junta”, expresó, subrayando que el diseño institucional actual contempla un equilibrio de poderes donde cada miembro tiene un voto, incluido el ministro.
En el plano económico, Echavarría defendió las decisiones recientes del banco central frente a las críticas del gobierno del presidente Gustavo Petro. Según explicó, el principal mandato del Banco de la República es controlar la inflación, la cual se ha mantenido por encima de la meta del 3%. “Lo peor para la gente es que pierde el poder adquisitivo por la inflación”, señaló, calificándola como “el impuesto más regresivo imaginable”.
El exgerente también cuestionó la narrativa de que el aumento en las tasas de interés beneficia exclusivamente a los bancos. “Decir que es para beneficiar a los bancos es totalmente absurdo”, afirmó, explicando que estas decisiones buscan estabilizar la economía en el largo plazo, incluso si implican costos inmediatos.
Otro punto crítico de su análisis fue el manejo fiscal del gobierno. Echavarría advirtió que el aumento del endeudamiento y el gasto público podrían estar elevando las tasas de interés de largo plazo, las cuales —según dijo— son más determinantes para la inversión y el crecimiento económico que las decisiones del banco central.
Finalmente, el economista alertó sobre los riesgos a futuro si se debilita la independencia del Banco de la República. Un eventual control político de la junta, sumado a la ausencia del ministro, podría desencadenar un “choque de trenes” institucional sin precedentes en el país.