El Ministerio de Hacienda publicó un nuevo proyecto de decreto que podría cambiar de fondo la forma en la que se cobran impuestos cuando los colombianos pagan con tarjeta o medios digitales. La propuesta busca eliminar la retención en la fuente que hoy se aplica a las transacciones realizadas con tarjetas de crédito y débito, una medida que ha estado vigente desde 2001 como mecanismo de recaudo anticipado del impuesto sobre la renta.
Hasta ahora, cada vez que un ciudadano pagaba un bien o servicio con tarjeta, el comercio veía descontado automáticamente un 1,5 % del valor de la venta, dinero que era girado directamente a la Dian como retención. Con el nuevo decreto, ese descuento dejaría de aplicarse, lo que significa que los negocios recibirían el pago completo por sus ventas realizadas con tarjeta, sin ese cobro previo.
Según el Ministerio de Hacienda, la intención es igualar las reglas de juego entre todos los medios de pago. Hoy en día, muchas transacciones electrónicas, como transferencias, billeteras digitales, códigos QR o depósitos de bajo monto, no están sujetas a retención, pese a que ofrecen el mismo nivel de trazabilidad y control que una tarjeta física. Por eso, el Gobierno considera que mantener la retención solo para tarjetas genera distorsiones y empuja a los usuarios a escoger un medio de pago sobre otro por razones económicas.
El Ministerio de Hacienda también argumenta que los sistemas de pago digitales y los productos financieros regulados, como cuentas y depósitos electrónicos, fueron creados para impulsar la inclusión financiera y la formalización de la economía. Al estar vigilados y regulados, permiten un seguimiento claro de las transacciones, lo que garantiza transparencia, control y eficiencia en el recaudo, sin necesidad de aplicar descuentos automáticos.
En la práctica, el cambio beneficiaría especialmente a comerciantes y prestadores de servicios, quienes mejorarían su flujo de caja al recibir el total de cada pago. Además, la medida busca incentivar el uso de medios electrónicos y reducir la dependencia del efectivo en la economía.
Este proyecto llega después de que a finales del año pasado, el mismo Ministerio planteara la posibilidad de crear una retención para pagos realizados a través de llaves del sistema Bre-B, lo que produjo varias reacciones negativas por parte del sector y los ciudadanos. Sin embargo, con este nuevo borrador, el mensaje es diferente: sin importar si el pago se hace con tarjeta de crédito, débito, billetera digital o transferencia electrónica, ya no se aplicaría la retención del 1,5 %.
Por ahora, el decreto está abierto a comentarios del público y de los sectores de interés. De avanzar sin cambios, podría entrar en vigencia a partir del mes de marzo.