En enero comprar con tarjeta de crédito será más barato: así quedó la tasa de usura
La tasa de usura ha mantenido una curva de descenso notable desde inicios de 2024, cuando superaba el 34 %.
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El inicio del 2026 trae una noticia positiva para el bolsillo de los colombianos que manejan deudas o planean realizar compras financiadas. La Superintendencia Financiera de Colombia (SFC) confirmó una nueva reducción en el techo máximo de intereses, lo que significa que a partir del 1 de enero las entidades bancarias deberán ajustar sus cobros a la baja.
Esta medida se formalizó tras la expedición de la Resolución 2288 de 2025, la cual certifica el Interés Bancario Corriente basado en los reportes de los establecimientos de crédito entre finales de noviembre y diciembre de este año.
El dato clave para la mayoría de los ciudadanos es la tasa de usura para el crédito de consumo y ordinario, que para el primer mes del año se situó en 24,36 % efectivo anual.
La caída en el costo del dinero es evidente. Para el crédito de consumo, el Interés Bancario Corriente bajó al 16,24 %, lo que representa una disminución de 44 puntos básicos en comparación con la tasa que estuvo vigente durante diciembre de 2025. Este movimiento impacta directamente en la tasa de usura, que es el límite legal que ningún banco puede sobrepasar.
Si se observa la tendencia histórica, la tasa de usura ha mantenido una curva de descenso notable desde inicios de 2024, cuando superaba el 34 %, hasta consolidarse ahora en niveles cercanos al 24 %. Este alivio financiero es fundamental para quienes utilizan la tarjeta de crédito para sus gastos diarios o para quienes enfrentan los saldos de las festividades decembrinas.
Es importante que los usuarios financieros conozcan que el límite de intereses varía según la modalidad del crédito. Para el mes de enero de 2026, estos son los techos máximos (usura) que las entidades no pueden exceder:
Este indicador es el referente legal tanto para los intereses que usted paga por usar su dinero (remuneratorios) como para los que le cobran si se atrasa en una cuota (moratorios). Cobrar por encima de estos valores se considera una práctica ilegal bajo el Código Penal colombiano.
Con esta reducción, el sistema financiero busca incentivar el consumo responsable y aliviar la carga de intereses en un periodo tradicionalmente difícil para las finanzas familiares.